Empleos para graduados en tecnología están en el sur de EE.UU.

Siete de ocho ciudades principales muestran que el mayor crecimiento en empleos de alta tecnología proviene de estados sureños como Tennessee y Misisipi.

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Si eres un millennial con un grado académico reciente e impresionante en ciencias computacionales, el sentido común te sugeriría ir a Silicon Valley o a Nueva York. Piénsalo otra vez.

Un nuevo informe de la Brookings Institution en Washington revela que el sur de Estados Unidos es el lugar indicado. El empleo para los graduados en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por su sigla en inglés) está creciendo mucho más rápido en las áreas metropolitanas del sur profundo estadounidense que en San Francisco o Seattle, las mecas de la alta tecnología a lo largo de la costa oeste.

Un sorpresivo número de empleos que requieren una alta calificación, desde diseñadores de sistemas computacionales hasta fabricantes de piezas para automóviles, está apareciendo en Raleigh, capital de Carolina del Norte, y en Memphis, ciudad natal de Elvis Presley. Los centros metropolitanos de los estados del sur de Estados Unidos han trabajado arduamente para atraer este tipo de negocios, ya sea a través de subsidios para seducir a talentos venidos de afuera o dando razones a los graduados locales para que se queden.

Mark Muro, uno de los coautores del estudio, dijo que estas oportunidades, que denomina “sectores avanzados”, están más esparcidas geográficamente de lo que se piensa. Siete de ocho ciudades principales muestran que el mayor crecimiento en empleos de alta tecnología proviene de estados sureños como Tennessee y Misisipi.

Pero antes de entusiasmarnos demasiado, existe una salvedad. Los estados del sur aún tienen un largo camino por recorrer para alcanzar a sus rivales. Están partiendo desde un nivel bajo. Cerca de un 40 por ciento de los anhelados empleos STEM siguen agrupados en torno a los sospechosos habituales: San Francisco, Washington, Nueva York, San José, Boston y Los Ángeles.

Sin embargo, en una candente campaña electoral donde el estancamiento salarial ha sido citado como una fuente primordial del descontento de los votantes, la perspectiva de más trabajo en empleos altamente remunerados ofrece una luz de esperanza. El desafío, según Muro, es asegurar que no solo un uno por ciento reciba las recompensas.