Emprenden pero no impactan

CAF advierte que los nuevos empresarios de América Latina, incluidos los colombianos, no ofrecen posibilidades de progreso económico.

En Colombia, según CAF, el 39% de la población económicamente activa es autoempleada. / Archivo - El Espectador

“El exceso de empresarialidad de América Latina se encuentra plagado de microemprendimientos que no ofrecen posibilidades de progreso económico y social para la población”. La conclusión, fuerte pero basada en argumentos estructurados por un grupo de investigadores socioeconómicos, es uno de los muchos hallazgos a los que llegó el Reporte de Economía y Desarrollo 2013, un informe macroeconómico hecho por el Banco de Desarrollo de América Latina, CAF, sobre los países de la región y sus posibilidades reales de desarrollo.

Y la lista de críticas es larga. Tras un análisis de países como Colombia, se identificó que el problema radica en “que las personas con bajas habilidades, básicamente una proporción importante de los microempresarios, están emprendiendo cuando su mejor opción podría ser el trabajo asalariado”. O, por ejemplo, recalcan que “el problema de América no es que su población tenga menos aptitudes para emprender, sino que las personas que emprenden no siempre son las que deberían hacerlo”.

El documento hace un panorama regional con el que se busca entender si los nuevos empresarios son capaces de pasar desde la subsistencia propia hacia la transformación productiva. La muestra compara a las principales ciudades de América Latina con Los Ángeles, una ciudad de un país desarrollado pero con características similares y adecuado para contrastar.

Pablo Sanguinetti, director de la dirección de Investigaciones Socioeconómicas del Banco de Desarrollo de América Latina, cuenta que “la idea era medir quién es emprendedor, y para la región es todo aquello que tiene su propio negocio. Pero hay un alto autoempleo, gente que tiene su negocio pero no emplea a nadie y eso pasa en el 30% de la población económicamente activa. Los que emplean a otras personas son sólo el 4%. Y de ellos, el 75% no le ofrecen una plaza laboral a más de 5 trabajadores”.

La situación en Colombia no es lejana. Se identificó que 39% de la población económicamente activa es autoempleada, es decir, tiene su negocio pero no emplea a nadie. 4% crea oportunidades laborales, pero de esa cifra el 85% emplean a menos de 5 empleados. Sólo 5% de ese 4% tiene más de 10 empleados. Por eso, advierte el investigador, el tamaño de la empresa compromete la productividad, a pesar de que en el país se esté promoviendo el emprendimiento.

“Medellín es un caso interesante. El gobierno se asocia con el sector privado y la academia. En Argentina está el programa de Buenos Aires emprende y ofrece toda la cadena de apoyo. Eso se parece a Israel y a Singapur, es copia de Silicon Valley. Lo importante es que exista un compromiso de adaptar a los ambientes locales esta experiencia internacional. Y, además, que se genere empleo con mano de obra calificada, porque pasa que hay proyectos innovadores que logran conseguir el capital y las redes para crecer, pero no encuentran mano de obra porque está escondida en el microemprendimiento o el autoempleo”.

 

 

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@EdwinBohorquezA

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