Empresas deben pagar menos tributos: OCDE

La organización propone una reforma fiscal estructural en la que se gravarían a más personas naturales y sus dividendos, “así los ricos pagarían más”, según la iniciativa.

El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, durante el debate de aprobación de la reforma tributaria en diciembre de 2014. / Archivo - El Espectador

El borrador del documento de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que, a petición del gobierno colombiano, contiene recomendaciones sobre los sistemas tributario y pensional del país, fue revisado en diciembre de 2014. Es decir, fue redactado cuando el contexto internacional del desplome en los precios del petróleo era grave, pero no tanto como ahora. Por esa razón, muchos de los asistentes al seminario organizado ayer por Fedesarrollo, en el cual se discutieron las recomendaciones, creen que la OCDE no repisó sobre el sentido de urgencia que tiene una reforma estructural tributaria en el país.

Ante los resultados de los estudios hechos por esa organización sobre la situación económica nacional, el Gobierno anunció la convocatoria de una comisión de expertos que detectarán las claves y las principales necesidades que se enmarcarían en una nueva reforma tributaria. Sin embargo, Roberto Steiner, exdirector ejecutivo alterno del Fondo Monetario Internacional e investigador asociado a Fedesarrollo, aseguró que el asunto es de premura. “No estoy seguro de que este sea un insumo para una comisión a final de año, sino para algo mucho más urgente”, dijo. Que el Gobierno tendrá que tomar medidas mucho antes de lo que había anticipado fue una de las conclusiones del encuentro.

Los hallazgos de la OCDE destacan que, de cara a la caída de los precios de las materias primas que soportan la economía colombiana, como el petróleo, los ingresos del sector público van a disminuir desde varios frentes: las regalías, los dividendos de Ecopetrol, la inversión extranjera, etc. Aunque debió haberse anticipado más, Colombia debe centrarse ahora en diversificar su economía, aumentar el recaudo y atraer la inversión. ¿Cómo? No tomando medidas de corto plazo, sino disminuyendo los impuestos a la inversión y aumentando la base de tributación.

Christian Daude, quien participó en la realización del estudio de la OCDE, asegura que, según los cálculos actuales del organismo, en Colombia, por cada peso que invierte una empresa en el país, 60 centavos se van a tributación. “El impuesto al patrimonio y el IVA sobre los bienes de inversión actúan como impuesto a la inversión”. La recomendación es, en definitiva, disminuir la carga tributaria a las empresas para que se animen a invertir en Colombia y que sigan generando empleo y dinamismo en la economía.

Las zonas francas y los regímenes especiales a través de los cuales los más ricos se salvan de tributar no estuvieron al margen de la discusión. “El principal problema con las zonas francas es que generan mucha complejidad al sistema tributario, sobre todo las uniempresariales. Eso permite mucha evasión o planeamiento para reducir la carga tributaria de las empresas”, dijo Daude a este diario. Los regímenes especiales sólo logran inequidad horizontal, que empresas de similar tamaño tributen muy desigualmente, por lo que la competencia no se da en las mismas condiciones.

Es de recordar que, el 23 de diciembre, el Gobierno expidió un decreto que crea la posibilidad de que una empresa que quiera explorar o explotar hidrocarburos costa afuera lo haga en zonas francas. Si bien la OCDE es consciente de que ante climas inestables para los negocios, como en este caso lo es el desplome de los precios del petróleo, es necesario dar incentivos para que las empresas inviertan en el país, y recomienda no tomar el camino de las exenciones. Para Daude, “lo que debería hacerse es bajar la carga tributaria para todas las empresas”. Con eso, no sería necesario dar otro tipo de beneficios y se estaría atrayendo la inversión de todo tipo, no sólo en el sector de hidrocarburos.

Para no golpear el recaudo, según la OCDE, se debe gravar en cambio a las personas naturales, aumentando la base de los que tributan. Se ha hablado de que Colombia está en capacidad de aumentar en uno o dos puntos porcentuales en el IVA, sin mancillar a los más pobres, pues es una recomendación a mediano plazo e implica un incremento en las transferencias directas condicionadas a los de menores recursos. Asimismo, desde diferentes sectores se habla de la necesidad de gravar las pensiones y quitar del imaginario colectivo que la clase media no debe tributar más.

En un país en el que el impuesto a la riqueza sólo lo paga el 0,01% de las personas, para Marc Hofstetter, profesor de la Universidad de los Andes, es “difícil pelear” con la idea de que más deben tributar. “¿Quién dijo que la clase media no debe tributar, sobre todo clase media definida como aquella que tiene menos de $3.000 millones?”, dijo.

Hofstetter considera que los pensionados deben pagar impuestos también. “La mayoría de pensionados colombianos son personas que en nuestro contexto son acaudaladas. Para acceder a pensión uno necesita haber trabajado y cotizado muchos años”. Para él, el hecho de que los jubilados reciban un subsidio del Gobierno es otra razón de peso. “Lo que usted contribuyó no alcanza a pagar lo que usted está cobrando, es decir, el resto de los colombianos estamos pagando por esa pensión. En ese sentido, uno no entiende por qué nos parece absurdo cobrar un impuesto sobre las pensiones como el que les cobran a todas las personas que tienen ingresos laborales”. La OCDE concluye que el sistema pensional en efecto beneficia a los más ricos, que los recursos al régimen de prima media son muy generosos y que el sistema, a la larga, es insostenible.

Pero el organismo toca un punto que ha generado debate y suspicacias: gravar los dividendos. “Creemos que, claramente, para tener un sistema más equitativo hay que gravar los dividendos”, dijo Daude. “Las empresas no son las personas ricas: generan empleo, inversión y crecimiento. Hay que dejar que las empresas inviertan bajando la carga, pero a su vez gravar más los dividendos e ingresos de capital a las personas físicas. Ahí sí los ricos pagarían más”.

El senador Antonio Navarro Wolff propuso ese gravamen en la última reforma tributaria y, en sus palabras, se estuvo “muy cerca” de conseguirlo. Sin embargo, para Hofstetter, la propuesta no ha prosperado por intereses subyacentes. “Mire las listas de las personas que tienen más recursos en este país, cuánto valen en la bolsa sus empresas y cuente cuánto les tocaría pagar si les cobraran un impuesto a los dividendos”, dijo.

“El impuesto a los dividendos en la circunstancia actual no es conveniente porque la tributación para las empresas (en la reforma tributaria de diciembre) quedaba muy alta. Si bien la de los dividendos es una tributación para las personas, es un tema que proviene de las utilidades de las empresas”, dijo a El Espectador Andrés Escobar, viceministro técnico del Ministerio de Hacienda. Escobar aseguró, además, que la comisión convocada mirará con lupa las recomendaciones de la OCDE. 

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