Entre obstáculos, comercio crecerá

Para la Organización Mundial del Comercio, el alto desempleo en los países industrializados y la volatilidad bursátil afectarían el pronóstico.

La lenta reactivación de las economías desarrolladas (en especial, las pertenecientes a la Unión Europea y de EE.UU.) se convertirá en el principal aliado de los intercambios mundiales en lo que resta del año. Así lo asegura la Organización Mundial del Comercio (OMC) que ayer, en su informe anual sobre el estado del sector, aseguró que el volumen total de mercancías crecería 4,7% en 2014 y muy posiblemente siga la misma tendencia para incrementarse 5,3% en 2015.

Ese avance será posible gracias a la reactivación de la demanda en los países industrializados, beneficiando de primera mano a economías exportadoras de commodities (materias primas), como las de Centro y Suramérica, que, por esa vía, consolidarían un salto en sus exportaciones: del 0,7% experimentado en 2013, un rendimiento pobre a causa de la volatilidad en los mercados internacionales y la crisis de los centros globales de producción, pasarían a 4,4% en el presente año y a 5,5% en el próximo (ver gráfico).

Claro que la propia OMC reconoce que aquel camino no está libre de obstáculos: “El alcance de las ganancias estará limitado por el alto nivel de desempleo en los países europeos y el flojo desempeño del mercado de trabajo estadounidense debido a la baja participación de la fuerza laboral”.

Precisamente, aunque la Comisión Europea reveló que el desempleo dio señales de estabilización en el segundo semestre de 2013 con una reducción de 0,1%, la inactividad sigue siendo muy alta: afecta a 26 millones de personas, el 10,85 de la población laboralmente activa. Por su parte, el índice de desempleo de EE.UU. se mantuvo en 6,7% durante marzo.

El principal temor de la OMC es que la poca creación de nuevos empleos tenga un impacto negativo en el crecimiento de los países industrializados, lo cual afectaría sus compras a proveedores internacionales. Otra preocupación es la reactivación de prácticas comerciales proteccionistas. “Aún no llegamos a los niveles altos que experimentamos tras la crisis mundial de 1929, pero es algo lamentable”, dijo Roberto Azevedo, presidente del organismo, tras afirmar que el 80% de las medidas adoptadas contra el libre comercio en 2008 siguen vigentes.

Otra gran amenaza, al igual que el año pasado, puede ser la volatilidad en los mercados mundiales, exacerbada el año pasado por los anuncios de la Reserva Federal de EE.UU. de recortar sus estímulos a la economía. Pero el peligro sigue vigente, esta vez por el posible aumento de intereses en el mercado norteamericano y por las condiciones cada vez más frágiles de China.

De allí que la organización multilateral presagie un débil crecimiento de la economía mundial de 3% para este año.