España certificará su mejoría económica en cumbre iberoamericana

También se insistirá en defender una mayor presencia de empresas latinoamericanas en la Unión Europea.

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy/ AFP

En la primera cumbre iberoamericana a la que faltará el Rey, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, quiere destacar la clara recuperación económica de España y ratificar el carácter estratégico de las relaciones con esta comunidad de países.

España considera la cumbre de Panamá como una "excelente oportunidad" para dejar patente a toda América Latina que la situación que vivía hace un año ha quedado atrás y que, a pesar de que aún quedan momentos difíciles, las reformas económicas que ha ido poniendo en marcha han dado su fruto.

Fuentes del Gobierno español recuerdan que hace un año, en la cumbre que se celebró en Cádiz, Rajoy certificó que tenía abiertas las puertas del resto de países que conforman la comunidad iberoamericana para ayudar a que España y la Unión Europea pudieran adelantar la salida de la crisis.

Ahora, un año después, desea agradecer de nuevo esa disposición y servir de altavoz a la idea que está divulgando de forma persistente en lo últimos meses en otros foros internacionales como el G20: España deja atrás la recesión.

Pero hará hincapié en que en el camino que queda para dejar atrás de forma definitiva la crisis, América Latina sigue ocupando un lugar esencial porque es un destino preferente de muchas empresas españolas, especialmente pymes, que pueden contribuir de forma decisiva al objetivo de la recuperación y la creación de empleo.

A la vez, insistirá en defender una mayor presencia de empresas latinoamericanas en la Unión Europea, en reivindicar el papel que España puede seguir desempeñando como puerta de entrada a ese gran mercado y en la necesidad de seguir dando pasos para garantizar la seguridad jurídica de las inversiones.

El mensaje lo transmitirá tanto en las sesiones de la cumbre, como en las reuniones bilaterales que mantendrá con otros líderes, o en su intervención en el foro empresarial organizado de forma paralela a la cita panameña.

Rajoy participará en ese foro en el panel dedicado a la Alianza del Pacífico, una comunidad de la que España forma parte como país observador y a la que Madrid otorga un papel muy destacado para aumentar las relaciones comerciales entre sí y con los países asiáticos.

España expresará en Panamá su total apoyo a la renovación prevista de las cumbres iberoamericanas, que pasarán a convocarse cada dos años a partir de la que se celebrará en México en 2014.

Ese cambio de periodicidad no debe interpretarse como una pérdida de influencia en el mundo, ya que, según subrayó en una entrevista con Efe el secretario de Estado para Iberoamérica, Jesús Gracia, se logrará que los mandatarios tengan más tiempo para la discusión y "un intercambio real y fluido de opiniones e intereses comunes".

Lo que se buscará, según Gracia, es un procedimiento de concertación entre las organizaciones iberoamericanas de tal manera que "no haya repeticiones ni un exceso de gasto de burocracia" y que se vaya a lo que interesa a los ciudadanos.

La de Panamá será la primera cumbre iberoamericana a la que faltará el rey Juan Carlos, debido a que está convaleciente de la operación de cadera a la que fue sometido recientemente.

Sin embargo, habrá un mensaje grabado del monarca en el que saludará y enviará su afecto al resto de jefes de Estado o de Gobierno de Iberoamérica.

El heredero de la Corona española, el príncipe Felipe, sí viajará a Panamá, y aunque al tratarse de una reunión de jefes de Estado no participará en las sesiones de la cumbre, acudirá a otros actos convocados en el marco de la misma.

Entre ellos, asistirá a la inauguración y la cena de gala de la cumbre, así como al Congreso Internacional de la Lengua Española que se celebrará a partir del día 20 de octubre y al encuentro empresarial previo a la reunión de mandatarios.

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