Estados Unidos, a media marcha

El tiempo que tiene el Congreso para aumentar el techo de la deuda es poco, pues podría desencadenar un cese de pagos técnico sobre lo que debe el país y convertir un ‘impasse’ doméstico en una crisis mundial.

El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, está involucrado en una batalla de alto riesgo por obtener el favor de la opinión pública. / AFP

Las agencias federales de Estados Unidos comenzaron a cerrar el martes, lo cual aumenta los temores de que el impasse político en Washington, con respecto al presupuesto a corto plazo, podría no resolverse a tiempo para extender el límite de préstamo para la nación durante este mes.

Los mercados inicialmente desestimaron la noticia de un cierre parcial del gobierno y las acciones en la bolsa de Estados Unidos aumentaron porque hubo optimismo con respecto a un eventual acuerdo y a que el impasse haría que la Reserva Federal aplazara la desaceleración de su apoyo a la economía.

Sin embargo, la fecha límite del 17 de octubre para que el Congreso aumente el techo de la deuda resulta, potencialmente, mucho más peligrosa, pues podría desencadenar un cese de pagos técnico sobre la deuda de Estados Unidos y convertir la crisis doméstica en crisis mundial.

El cierre del gobierno, que comenzó a la medianoche del lunes, fue la culminación de una agria discusión en torno a la política fiscal y de salud entre demócratas y republicanos en el Congreso. Ninguno estaba dispuesto a ceder.

Al mediodía en Nueva York el S&P 500 aumentó 0,8%. “Siempre y cuando el cierre del gobierno no afecte a la economía, los inversionistas seguirán optimistas, y también tenemos el impulso del relajamiento cuantitativo de la Reserva Federal, que apoya los precios de los activos”, dijo Jack Ablin, principal gerente de inversiones del Harris Private Bank.

El dólar equilibró las pérdidas que tuvo a comienzos del día, a medida que los commodities perdían terreno, mientras que los retornos sobre los bonos del Tesoro de los Estados Unidos se consolidaron a un nivel de 2,64%, para los bonos a 10 años. La caída en los precios de los commodities se vio liderada por una reducción de 3% en el oro y de 1% en el petróleo.

El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, está involucrado en una batalla de alto riesgo para obtener el favor de la opinión pública. “Sabemos que entre más continúe el cierre del gobierno, el efecto será peor”, dijo en un comunicado en el Rose Garden.

Unas horas antes le había dicho a la Reserva Federal que ya estaba soportando demasiado peso sobre la política económica. “No podemos poner todo el peso” en el banco central.

Algunos economistas dijeron que era preferible tener una crisis ahora y no después de la fecha límite para aumentar el techo de la deuda. Así se podría eliminar la tensión entre los partidos o forzar a que los moderados demócratas y republicanos lleguen a un acuerdo. Sin embargo, otros dijeron que el cierre del gobierno había intensificado la hostilidad.

“Quizás por cerrar el gobierno, algunos de los republicanos más agresivos del Congreso se aplaquen, aunque también es posible justamente lo contrario”, dijo Chris Krueger, de Guggenheim Partners. “El cierre crea un escenario de gravedad cero: nadie puede predecir lo que sucederá una vez se apaguen las luces”.

El cierre parcial comenzó luego de que los republicanos en la Cámara de Representantes insistieran en atar una extensión sobre el presupuesto a las demoras por las reformas de salud de Obama. Una estrategia que los demócratas del Senado se negaron a aceptar.

La decisión de la Reserva Federal de desacelerar su compra mensual de activos este año depende, según los corredores de bolsa, de cómo se desempeñe la economía durante este impasse.