"Estamos negociando la base de la economía"

La cita de casi 200 países para ponerle freno al cambio climático será en Lima, Perú. Este será un paso clave para lograr un acuerdo en la Conferencia de París en 2015.

Isabel Cavelier dice que esta COP es una oportunidad dorada para que la región muestre liderazgo. / Liz Durán

 Isabel Cavelier Adarve es experta en derecho internacional público y desde hace varios años participa en las negociaciones internacionales sobre cambio climático. Ha sido nombrada líder del equipo que representa a la Asociación Independiente de América Latina y el Caribe (Ailac). Un bloque negociador que reúne a seis países, entre ellos Colombia. Este año, en Perú, negociadores de casi 200 países volverán a sentarse en la misma mesa para intentar avanzar en un acuerdo global que permita hacer frente al cambio climático. Esta entrevista, advierte Cavelier, es a título personal y no compromete a ninguno de los países que asesora.

Este año se lleva a cabo una Conferencia de las Partes (COP) en Latinoamérica. ¿Esto qué significa para el país y para la región?

La COP es la conferencia anual que reúne a todos los estados que son parte de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático. El hecho de que se realice en nuestra región representa una responsabilidad y una oportunidad. Es una responsabilidad porque como región debemos contribuir activamente a la construcción de acuerdos ambiciosos. Es una oportunidad para que la región demuestre su liderazgo en la construcción de un desarrollo bajo en carbono y resiliente a los impactos del cambio climático, a través de posiciones innovadoras.

¿Cómo los países latinoamericanos van a aprovechar esta oportunidad?

Es quizá la oportunidad más importante de la región en décadas. Es una oportunidad dorada. Tenemos en la región la posibilidad de influenciar el futuro acuerdo y ese acuerdo definirá la forma en que el planeta va a desarrollarse.

¿Por qué Lima es un paso fundamental para París?

Sin Lima no hay París. Este no es un año cualquiera, sino el último año antes de que se adopte el nuevo tratado que reemplazará el Protocolo de Kioto. En este momento las negociaciones están enfocadas en lograr un nuevo acuerdo con fuerza legal internacional y que sea aplicable a todos los estados, desarrollados y en desarrollo. Ese nuevo instrumento deberá ser acordado en 2015, para que su ejecución empiece a partir de 2020.

¿Qué temas se negociarán en esta COP?

Los temas son la mitigación (reducción de emisiones de gases de efecto invernadero), la adaptación (cómo hacer que la economía, la sociedad y los ecosistemas sean resilientes a los impactos del cambio climático), los medios de implementación para poder ejecutar acciones de mitigación y adaptación (que incluyen lo recursos financieros, la tecnología y la construcción de capacidades) y los mecanismos de transparencia que permiten comprobar que los países estén implementando los compromisos adquiridos.

¿Estos temas se aplican a todos los países?

Sí y no. Todos los países deben adoptar medidas de mitigación y adaptación, pero la aplicación es diferenciada. A esto se le conoce como el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas y respectivas capacidades.

Entonces, si las responsabilidades son compartidas, pero diferenciadas, ¿qué está en el fondo de esta negociación?

Un nuevo contrato global en torno al desarrollo. Estamos negociando la base de la economía. Es como cuando se abolió la esclavitud. Esa era la base de la economía de varias naciones y abolirla significaba cambiar radicalmente la estructura económica. Entonces no es una negociación sencilla. Estamos tratando de cambiar la base de la economía del planeta de manera sincronizada, coordinada y en un tiempo récord. ¡Casi nada!

¿Cuáles son las prioridades de Colombia, teniendo en cuenta la coyuntura actual?

Colombia es un país en desarrollo, con emisiones relativamente bajas y altos impactos. Su prioridad número uno es el tema de la adaptación al cambio climático. Pero la mitigación también es importante. Si no hay metas ambiciosas de mitigación por parte de todos los países, la problemática global del cambio climático no se resolverá, las necesidades de adaptación irán en aumento y las oportunidades de desarrollo se verán amenazadas.

¿Cuál es la relación entre el desarrollo y las emisiones de gases de efecto invernadero?

El desarrollo definido en términos de crecimiento económico ha estado vinculado a un aumento en los niveles de emisiones de gases de efecto invernadero. A mayor desarrollo, más emisiones y más cambio climático. Sin embargo, el cambio climático impacta las oportunidades de desarrollo. A menor mitigación, más cambio climático, más impactos, mayor necesidad de adaptación, mayor costo y menor desarrollo. Ese vínculo es lo que demuestra que el cambio climático está tejido de manera inseparable con las oportunidades de desarrollo del planeta.

En la COP hay grupos de negociación. Sin embargo, el grupo de Latinoamérica GRULAC de las Naciones Unidas nunca ha estado presente en las negociaciones de cambio climático. ¿Por qué cree que los países latinoamericanos no han podido formar un grupo de negociación a diferencia, por ejemplo, de África o la Unión Europea?

El GRULAC está compuesto por países con intereses nacionales y contextos políticos muy diversos, que hace difícil que negocie como grupo regional en el contexto de las negociaciones de cambio climático. Aun cuando el GRULAC sí negocia en conjunto en otras negociaciones internacionales ambientales, en cambio climático está marcado por divisiones entre varios sub-grupos presentes en la región. Las negociaciones internacionales de cambio climático son sumamente politizadas, y están marcadas por una gran polarización entre actores (entre países desarrollados y países en desarrollo, y a su vez dentro del grupo de países en desarrollo). Esta polarización se ha reflejado en la dificultad para que el GRULAC negocie como un solo bloque de negociación.

¿Qué iniciativas que se implementen en los países desarrollados quisiera copiar Colombia?

Las estrategias que Colombia aplique deben ser colombianas. Copiar iniciativas de otros países, y en particular de países desarrollados con contextos socioeconómicos muy diferentes, no resultaría en soluciones apropiadas para el contexto colombiano. El reto para Colombia es diseñar sus propias iniciativas, que sean acordes con su contexto y necesidades, y que produzcan resultados eficientes de mitigación y adaptación, teniendo en cuenta lecciones aprendidas en otros contextos sin copiar ciegamente.

¿Qué país es un referente para Colombia?

México. Ha avanzado mucho en temas de políticas públicas y entró hace años a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), una aspiración de Colombia. Hoy en día, México tiene una ley de cambio climático y unos planes de cambio climático a nivel estatal y federal con varios indicadores.

¿Por qué se creó la Asociación Independiente de América Latina y el Caribe (Ailac)?

Ailac es un grupo formal de negociación que se creó en diciembre de 2012 y unió a seis países de la región: Chile, Perú, Colombia, Panamá, Costa Rica y Guatemala. Son países que ya habían actuado en conjunto y compartían posiciones. Decidieron formar un bloque para salir del anonimato que significaba ser uno de los 133 países en desarrollo y eso ha catapultado la influencia de estos países en las negociaciones.

¿Cuál ha sido la posición de la Ailac en las negociaciones de cambio climático?

El concepto de todos ponen, pero de acuerdo con sus responsabilidades y sus capacidades.

¿En qué se diferencia la posición del Ailac a la de ALBA ?

Ambos grupos abogan por la integridad ambiental, pero desde perspectivas y narrativas diferentes. Yo no creo que nos divida una brecha infranqueable, sino diferentes aproximaciones a un mismo problema. Mientras Ailac enfatiza en la necesidad de que todos cooperemos y pongamos de nuestra parte; ALBA enfatiza en la deuda histórica de los países desarrollados y la necesidad de que los países en desarrollo no deberían adquirir acciones jurídicamente vinculantes dentro de un régimen global.

¿Cuál sería un resultado exitoso de la COP en Lima?

Lo principal es que tengamos el texto, un primer borrador del futuro acuerdo. Lo segundo es la forma en que los países van a contribuir para solucionar el problema. Lo tercero es la capitalización del Fondo Verde Climático con varios miles de millones de dólares, un fondo multilateral que se creó en la COP de Cancún y que busca ser el mayor fondo que canalice recursos a nivel global para implementar proyectos de cambio climático en países en desarrollo. Finalmente, los esfuerzos que se adelanten en mitigación antes de 2020.

¿Por qué la agenda pre 2020 es importante?

El acuerdo se va a implementar después de 2020, pero la ciencia nos dice que lo que hagamos antes será determinante para las trayectorias futuras.

En 2013 la COP en Varsovia mostró muy pocos avances y culminó con la retirada de la sociedad civil. ¿La COP en Lima va a ser diferente?

El mundo no puede darse el lujo de que Lima termine sin avances. Sin un nuevo acuerdo en París estaríamos en un escenario catastrófico. Será muy improbable volver a reunir la voluntad política para un tercer intento de acuerdo (tras Copenhague y París), y podríamos vernos condenados a un futuro en donde ni siquiera sabemos cuáles serán las consecuencias reales de un aumento en la temperatura de entre 4 y 6 grados.

La presidencia de la COP es importante para obtener un resultado, ¿cómo ve el rol de Perú en la COP de Lima?

En cualquier contexto de negociación donde hay varias partes involucradas, el mediador juega un rol crítico y debe ser proactivo para que las partes lleguen a un consenso. No hay votación, entonces hay que lograr que todos estén de acuerdo.

La esperanza es que los países desarrollados se comprometan a reducir sus emisiones para cumplir la meta de no calentarnos 2ºC más a final de siglo. ¿Cree que va a suceder?

Los países desarrollados deben reducir sus emisiones de manera más ambiciosa de lo que ya lo han hecho. Es probable que haya compromisos, pero también que esos compromisos sean inicialmente insuficientes de acuerdo con lo que requiere la ciencia.

¿Qué significa ser ambicioso?

Tener una trayectoria de emisiones que nos lleven a una economía global que sea carbono neutral a mitad de este siglo, y a más tardar a final del siglo. Esto quiere decir cero emisiones netas. Así, lo que emita, debe sacarse de la atmósfera por otro lado. Eso es complicado, estamos muy lejos de lograrlo, pero es lo que la ciencia requiere.

El próximo año los países tienen que anunciar sus compromisos. ¿A qué se va a comprometer Colombia?

Los países deben anunciar sus contribuciones, que se convertirán en compromisos. Este proceso requiere de una toma de decisión política fundamentada en un proceso técnico muy robusto. El cambio climático no es un problema unidimensional. Tiene tres dimensiones que se deberían incluir en los compromisos: la reducción de las emisiones, la reducción de vulnerabilidad a sus impactos y los medios de implementación que permitan que esto se lleve a cabo. Colombia aún está en proceso de estudiar rigurosamente cuál podría ser su contribución.

¿A partir de los compromisos que se generen habrá leyes y normas que obliguen a los sectores económicos a reducir sus emisiones?

No puede ser solo voluntariedad. Acciones únicamente voluntarias no garantizan los resultados necesarios. Sin embargo , una obligatoriedad muy estricta desincentivará a varios países a hacer parte del acuerdo. Encontrar un punto medio requiere de una solución afinamiento legal muy innovadora. En este momento estamos tratando de crear un enfoque híbrido.

En Colombia no tenemos una política de cambio climático. ¿Cuáles iniciativas contundentes tiene el país?

Disiento en decir que no tenemos. Tenemos algunas iniciativas como el CONPES 3700 de 2011 que estableció un arreglo institucional en el sistema nacional de cambio climático, la Estrategia Colombiana de Desarrollo Bajo en Carbono (ECDBC), el Plan Nacional de Adaptación (PNACC), la Estrategia de Reducción de Emisiones causadas por la Deforestación (ENREDD) y la Estrategia de Protección Financiera del Estado ante Desastres. Este es solo el principio; tenemos que seguir trabajando.

¿Sería bueno que Colombia tuviera una ley de cambio climático?

Sí. Es una señal importante para ver cómo estamos orientando el desarrollo del país que debe convertirse en una política de largo plazo y no en un compromiso voluntario sujeto al vaivén político. El cambio climático es un problema que requiere planeación a largo plazo.

¿Cuáles van a ser los mayores obstáculos para llegar a un acuerdo en 2015?

Yo no los llamaría obstáculos, sino desafíos, las cosas que nos van a desvelar en París. Los dos temas más difíciles de resolver van a ser la diferenciación entre países y que el acuerdo sea percibido como justo y equitativo, y el acuerdo sobre la provisión de recursos financieros.

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