'Estamos peleándonos el mercado'

El jefe del Banagrario, Francisco Estupiñán, dijo que la banca tiene un exceso de liquidez que busca colocar con tasas más favorables.

Francisco Estupiñán Heredia, presidente del Banco Agrario, asegura que la entidad gasta $40.000 millones al año en transporte de efectivo.  / Archivo
Francisco Estupiñán Heredia, presidente del Banco Agrario, asegura que la entidad gasta $40.000 millones al año en transporte de efectivo. / Archivo

Luego de que el Gobierno anunciara que el Banco Agrario va a reducir desde hoy las tasas de intereses en 150 puntos básicos para los préstamos a pequeños y medianos agricultores y en 2,22% para tarjetas de crédito, el presidente de la entidad, Francisco Estupiñán Heredia, está convencido de que todavía queda espacio para que el Banco de la República continúe bajando los tipos con el fin de dinamizar la economía y favorecer el precio del dólar.

El directivo le contó a El Espectador que en un momento de la economía como el actual, cuando hay un crecimiento más lento y liquidez suficiente, el banco está ofreciendo mejores tasas de interés que le permitan pelear por una tajada importante del mercado. Además, Estupiñán está convencido de que el precio de servicios como los retiros de cajeros electrónicos debe ser más barato.


¿Puede haber lugar a nuevas reducciones en tasas?

Creo que todavía hay espacio para bajar las tasas de interés y eso ayudaría un poco también al tema de la tasa de cambio.

En la medida en que las tasas locales sean menores, los capitales especulativos vendrían menos al país y eso ayudaría un poco a la tasa de cambio. Con unos niveles de inflación como los actuales e inferiores al 3%, y una tasa de referencia del 4% (la del DTF), el Banco de la República tiene espacio.
En segundo lugar, como las noticias sobre el crecimiento no son tan buenas, una de las medidas para reactivar la economía es seguir bajando las tasas de interés para que la gente consuma más y se invierta más.

La cartera del sector financiero ha venido creciendo a unas tasas muy bajas. Veníamos con crecimientos por encima del 20%, pero en las últimas semanas se ha visto un comportamiento de expansión menor al 14%.

¿Cómo están las cosas en crédito agropecuario?

Por el lado del crédito, ha venido creciendo bien. Este primer trimestre ha tenido un buen comportamiento. En el Banco Agrario, los préstamos han crecido más de 30% en este período.
El banco está desembolsando 1.500 operaciones de crédito diarias. En el mes, son 35.000 transacciones. Para esto se deben estudiar 45.000 solicitudes, lo que implica un porcentaje del 20% de rechazo. Unas tienen líos de documentación y otras no tienen respaldo.

Tramitar 40.000 operaciones tiene costos elevados. Tenemos una fábrica de crédito donde trabajan más de 150 personas en tres turnos, soportadas en una red de 740 oficinas. Por eso nos asociamos a 4.000 corresponsales no bancarios.

Con la decisión de ustedes de rebajar tasas y tarifas, ¿puede haber lugar a una “guerra de intereses”?

Hay una buena liquidez en la economía. Entonces, todas las entidades estamos buscando la mejor manera de colocar esos recursos. Dado que el crecimiento de la economía no es tan fuerte, estamos peleándonos el mismo mercado y hacemos los mejores esfuerzos en tasas de interés para poner esos excedentes.
No es que vaya a existir una guerra de tasas, pero sí una baja generalizada hasta cierto punto. Hay que considerar que los bancos tenemos costos administrativos y operativos altos.

Si bien es cierto que cada quien busca tener excelentes riesgos, eso no nos aleja de tener una cartera con algunos indicadores preocupantes en su comportamiento.

¿Qué es lo que más les preocupa?

En la cartera agropecuaria de nuestro banco tenemos un indicador de cartera vencida cercano al 6%, muy influenciado por ciertas operaciones de crédito que fueron hechas hace unos cuatro años en sectores como empresas floricultoras. Sin embargo, nos deja un poco tranquilos que la mayoría de los pequeños productores son buenas pagas y cumplen con sus obligaciones.
Nos sigue preocupando la tasa de cambio, porque hay muchos productores agropecuarios y exportadores que son clientes del bancos.

A esto se suma que el Gobierno tenga que salir a responder a través de subsidios a todos los sectores que se han visto afectados. Entiendo la situación, pero tampoco puede pedírsele al Estado que lo arregle todo.

Usted decía que la entidad paga altos costos por mover dinero...

Estamos tratando de optimizar más el manejo y el transporte aéreo de efectivo. El peso fundamental en las consignaciones nacionales es el manejo de dinero.
Estamos buscando dotar a las oficinas de unos topes de efectivo suficientes para atender durante un período de tiempo razonable los retiros de los clientes sin que se ponga en riesgo la seguridad. Así disminuimos el número de viajes que hay que hacer. Estamos mirando qué desplazamientos pueden hacerse por vía terrestre.

El mayor costo que tiene este banco al año es por transporte de efectivo. Se pagan $40.000 millones. Ahí hay un oligopolio: Brinks, Prosegur y Atlas.

En otro tipo de transacciones, ¿qué se puede hacer para favorecer a la gente?

Los bancos tenemos que seguir trabajando en mayor eficiencia y en disminuir los costos operativos. Eso tiene que traducirse en menores tarifas. Yo creo que todavía hay espacio para disminuir los costos de transacciones por retiros en cajeros.

¿Qué responde a las críticas del representante David Barguil?

Parte de las decisiones obedecen a lo que viene del Congreso y a los mensajes del Gobierno y del Banco de la República, que apuntan a que las reducciones en tasas tienen que ir al consumidor final.
Sucede que hay que tener en cuenta que los altos niveles de cartera vencida no dejan que esas bajas sean mucho mayores. Los buenos pagadores tienen que cubrir a los malos.

Por reducción de tarifas, el banco dejaría de recibir $15.000 millones. ¿Cuánto se espera recibir de utilidades?

Estamos aspirando a tener utilidades del orden de $400.000 millones. Pero es bien importante que desde la creación del banco nos piden hacer un sacrificio que quizá impacte nuestras ganancias. A diferencia de los bancos privados, las ganancias van al Ministerio de Hacienda, que es nuestro accionista. Vía impuestos y dividendos, este banco ha transferido $1,7 billones a la Nación.

¿Cómo avanza la expansión de la banca móvil?

El banco tiene como propósito continuar con el tema de la banca móvil. Hemos aumentado, pero no hemos llegado a los estándares de la industria. El perfil de nuestro cliente aún no es muy dado a usar la banca celular.

La idea es que cada vez menos personas dependan de la presencia en la oficina, que podamos efectuar las transacciones a través de los diferentes medios que tenemos.

[email protected]

Temas relacionados
últimas noticias