Estos son los que se oponen a que las horas extras empiecen a las 8:00 pm

Analdex, la Andi y Fenalco son algunos de los gremios que han mostrado su inconformidad ante la nueva ley de horas extras que avanza en el congreso.

Javier Díaz, presidente de Analdex./ El Espectador

Desde su aprobación en segundo debate, la ley que busca reestablecer el horario de horas extras ya tiene algunos enemigos. Gremios como la Asociación Nacional de Exportadores (Analdex), la Asociación Nacional de Empresarios (Andi) y la Federación Nacional del Comercio (Fenalco), en cabeza de sus presidentes, han manifestado abiertamente su descontento ante el nuevo régimen laboral. (Lea tambíen: Pago de horas extras, a punto de regresar)

Bruce Mac Master, presidente de la Andi, manifestó mediante un comunicado que “la reforma en horas extras pone en desventaja a Colombia con competidores y eso afecta el empleo”. Por su parte, Javier Díaz Molina, dirigente de los exportadores, comentó por medio de su cuenta de twitter:

“Colombia paga el recargo nocturno más caro del continente (35%) solo acompañado por Perú, pero en ese país, se paga a partir de las 10:00 p.m. De aprobarse el proyecto, pondría en desventaja al país frente a otras naciones con las que compite por inversión en la Alianza Pacífico y Mercosur”, son algunos de los argumentos que exponen los gremios por la ley. (Lea también: ¿Qué implicaría que aprueben la ley de horas extras?)

Sin embargo, el Ministerio de Trabajo, quien ha promovido esta nueva reforma en el Congreso de la República, explicó que de llegase a aprobar en su totalidad implicaría un costo de $411.000 millones, a los trabajadores que ganen un salario mínimo y que trabajen entre las ocho y diez de la noche, la medida implicará $40.000 adicionales al mes, pero si el salario ronda el millón de pesos, el beneficio será aproximadamente de $60.000 mensuales.

Así mismo, entre los reparos que han hecho los empresarios y dirigentes gremiales, la ministra Clara López afirmó que, por el contrario, según análisis adelantados en conjunto con Planeación Nacional y el Ministerio de Hacienda, el impacto en materia de empleo es mínimo. No obstante lo que hay que decir es que en este sentido, ningún estudio es definitivo, cuando se promulgó la Ley 789 de 2002 se pregonó que se generarían muchas plazas de trabajo nuevas, lo cual no fue del todo cierto”, indicó.