La estrategia internacional de Rimax

Para doblar su participación en la región, la compañía abrió operación propia en Ecuador y Perú, y en enero próximo viene Panamá. Ya exporta a más de 30 países.

José Chacón Ramírez, gerente general de Plásticos Rimax. / David Campuzano - El Espectador

Los sesenta años que está cumpliendo la marca Rimax sirvieron de excusa para que los ejecutivos de la empresa tomaran la decisión de crecer en el exterior. Una tarea que ya saben hacer, pues la compañía que fabrica sillas, mesas, cajas de herramientas, señales de precaución, botes de basura, armarios, escritorios, baldes y hasta canastillas para alimentos, todos a partir del plástico, pone sus productos hechos en la planta de Yumbo, Valle, en más de 30 países de América, Oceanía y Europa. Su estrategia, ahora, es abrir oficinas propias en algunos de estos mercados para jugar de local, crecer allí al doble de lo que lo hacen hoy y fortalecer su presencia internacional.

“Ya abrimos en Ecuador y Perú. El año que viene lo haremos en Panamá para manejar Centroamérica, porque queremos doblar las cifras en estos mercados en cinco años. Exportamos de manera remota y ahora vamos a tener una estructura comercial en estos países. Es costoso, pero se paga. Empujamos mucha mercancía desde aquí y ahora vamos a tener gente allí, local, moviendo aún más los productos colombianos”, detalla José Chacón Ramírez, gerente general de Plásticos Rimax.

La multinacional, que comenzó haciendo juguetes, ya tiene un portafolio de más de 250 productos en seis líneas. Tan sólo las sillas y mesas, las más reconocidas en el país, “son el 50% de nuestras ventas”, apunta Chacón. “En Colombia tenemos el 50% en muebles, el 90% en armarios, el 40% en hogar y en el combinado general un 50%”. Y para seguir con las cifras: “Esperamos crecer este año el 9%, menos del doble dígito que estimábamos. El año pasado vendimos $130.000 millones y este año esperamos $143.000 millones en facturación”.

Pero no todo es bueno. Chacón advierte que su estrategia internacional es necesaria para compensar el bajonazo en el mercado local. Recuenta que, como ya lo ha dado a conocer la Andi, “este 2013 ha sido un año muy difícil para la industria. El DANE demostró una caída en el sector plástico en agosto del 10,1% y en el acumulado del año corrido el sector cae 6,6%. Las razones son varias: consumo de los hogares a la baja, la economía se desacelera y los índices de confianza han bajado, teniendo en cuenta que no somos productos de primera necesidad. Además, el negocio automotriz cayó y de él también depende la industria de los plásticos”.