La ética, un estado de reflexión

Carlos Raúl Yepes, expresidente de Bancolombia, estará en el 4º Congreso Internacional de Libre Competencia Económica, que se realizará en Barranquilla, para conversar de la ética como esencia de las organizaciones.

Carlos Raúl Yepes, expresidente de Bancolombia. / Luis Ángel
Carlos Raúl Yepes, expresidente de Bancolombia. / Luis Ángel

“Me preocupa que la ética pasa desapercibida en las organizaciones. Para mí, es la esencia de la estrategia”. Con esta frase, Carlos Raúl Yepes, expresidente de Bancolombia, pone sobre la mesa un tema que la gente siente que es un discurso académico y que nada tiene que ver con la realidad.

Por esta razón, los sobornos, la ley del atajo, los escándalos económicos y las malas prácticas de gobierno corporativo son temas que la sociedad ha aceptado, pero que su impacto es fatal porque detiene el desarrollo humano y económico. Además alimenta el círculo vicioso de la corrupción.

De esto modo, es fundamental que se ejecuten acciones que empiecen a transformar los ecosistemas en los que operan las organizaciones para construir otras realidades. Esto se puede lograr si se trabaja desde la alta gerencia. Según Iliana Páez, docente de liderazgo y ética empresarial de la Universidad Externado, “son los líderes quienes marcan el camino a sus colaboradores y los responsables de inspirarlos a transitar en la legalidad y la ética. Eso solo se da desde el ejemplo”.

Una postura que apoya Carlos Raúl Yepes, quien hace algunos años dio una lección de ética contundente a los colaboradores de Bancolombia, cuando se enteró que varios de ellos compraron unas neveras a $400.000, costo que no era el real, pues hubo un error y se les pasó poner un cero. En menos de una hora más de 70 neveras se habían comprado.

Al enterarse de la situación, Yepes escribió dos cartas: una para el presidente de Éxito, ofreciendo disculpas por el actuar de los colaboradores; y la segunda dirigida a toda la empresa resaltando la importancia de ser íntegros, de dar ejemplo y actuar con coherencia. Después de unos días, se reversó la compra de varios electrodomésticos. “Uno no puede aprovecharse de un error de ese magnitud. Uno debe actuar con integridad”, recalca Yepes.

Esta experiencia ha sido caso de estudio en varias universidades del mundo y muestra que los líderes que ocupan posiciones de autoridad son claves para el desempeño ético de cualquier organización y aunque se enfrenten con dilemas morales como parte de su rol de liderazgo, sus acciones y su propio comportamiento, pueden afectar a la gente y los grupos de interés con los que se relacionan.

Esto requiere de líderes competentes y virtuosos que se comprometan a conciencia consigo mismos, la organización y la sociedad, para actuar con ética, justicia, eficacia y responsabilidad en el cumplimiento de los objetivos organizacionales.

“Acciones que finalmente están creando un nuevo escenario de negocios que permita el desarrollo sostenible de las empresas. Aunque no es una tarea fácil podemos decidir si hacer parte de un ambiente corrupto o trabajamos por construir otra realidad”, puntualiza Iliana Páez.

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