Euro sube, tasas quietas

El Banco Central Europeo tomó la decisión de dejarlas estables, mientras el valor de la moneda única se elevaba en toda la jornada.

El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, reconoció que la inflación se desaceleró en enero. / EFE

El euro aumentó significativamente ayer, luego de que el Banco Central Europeo (BCE) mantuviera intactas las tasas de interés, a pesar del aumento en los temores de que la Eurozona podría estar encaminada hacia la deflación.

El consejo de gobierno de 24 miembros del BCE mantuvo la tasa de referencia de refinanciación en su punto históricamente bajo de 0,25%. La tasa que se paga sobre los depósitos en el banco central también se mantuvo en cero.

La mayoría de los analistas estaban esperando que las tasas se mantuvieran intactas, a pesar de la caída en la inflación a 0,7% en enero, un nivel que es menos de la mitad del objetivo del banco central, que es mantenerlas a un nivel poco más bajo que 2%.

No obstante, luego de la rueda de prensa, los mercados interpretaron que los comentarios de Mario Draghi habían sido menos optimistas que los comentarios que ha hecho en el pasado y el euro aumentó 0,5%, hasta su precio más alto con respecto al dólar, para llegar a US$1.3602.

Draghi dijo que el consejo de gobierno había optado por esperar hasta que hubiera más información, antes de tomar la decisión de reducir las tasas de interés.

Puso de relieve que el próximo mes los pronósticos para la inflación por primera vez se extenderían hasta 2016. Describió esta maniobra como un “cambio muy significativo en la serie de información que empleamos para nuestro análisis”. Y a la luz de las consiguientes pruebas de presión que el BCE efectuará sobre su nueva función supervisora, Draghi no descartó que los bancos “quisieran presentar los mejores datos”, o que fueran más selectivos al prestar mientras se recogen los datos de 2013, que se emplearían para el análisis.

“La baja inflación durante un largo período es una amenaza por sí misma: un riesgo para la recuperación y un peso sobre la deuda en términos reales”, dijo Draghi. “Estamos alertas a estos riesgos y estamos listos y dispuestos a actuar”.

Añadió que las causas para una inflación más baja en el bloque de la moneda única eran complejas, motivadas principalmente por costos más bajos en la energía y los alimentos, y segundo, por una demanda débil y un desempleo persistentemente alto, que sigue siendo de 12% para la Eurozona. Resaltó el ajuste de precios que se concentra en los cuatro países “problema”: Irlanda, España, Portugal y Grecia.

A la falta de acción por parte del BCE le siguió una decisión similar por parte del Banco de Inglaterra, que mantuvo las tasas de interés en 0,5%.

Las encuestas empresariales han arrojado que hay un impulso en la naciente recuperación económica de la región, aumentando las esperanzas de que una demanda más fuerte pueda mantener a raya cualquier amenaza de un período prolongado de caída en los precios. Draghi dijo que no había ninguna prueba aún de que los consumidores estuvieran aplazando las compras como resultado de una desaceleración en el aumento de los precios.