Europa se dispone rescatar a Chipre tras debate sobre austeridad

Una fuente europea aseguró que la idea es concluir la reunión del Eurogrupo con un acuerdo.

Europa se dispone a conceder un rescate a Chipre el viernes, tras un Consejo Europeo que estará consagrado a buscar medidas para reactivar el crecimiento ante las crecientes críticas contra la austeridad que impulsa Bruselas a instancias de Alemania.

"El viernes a las 17H00 (16H00 GMT) reunión extraordinaria del Eurogrupo sobre Chipre", anunció el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem.

Una fuente europea, que pidió en anonimato, aseguró que la idea es concluir la reunión del Eurogrupo con un acuerdo. Aunque admitió que la tarea no se "vaticina nada fácil".

Chipre pidió en junio pasado a sus socios europeos un rescate financiero de 17.000 millones de euros, luego de que sus dos principales bancos solicitaran asistencia al gobierno. De esa cantidad, 10.000 millones serían para su sector financiero.

El Eurogrupo acordó tomar una decisión sobre Chipre a fines de marzo, luego de que el nuevo gobierno chipriota del conservador Nicos Anastasiadis acordara "una evaluación independiente" sobre su sector financiero, sospechoso de ser utilizado por la mafia rusa para blanquear capitales.

A pedido de la troika, la isla adoptó una serie de medidas de ajuste para reducir sus gastos.

A simple vista cuesta imaginar por qué tanta resistencia a rescatar a un país que representa tan sólo el 0,2% del PIB de la zona euro. Incluso, la asistencia financiera que solicita es mínima comparada a las ayudas que recibieron otros países del bloque.

El problema (grave) es que el sector financiero de Chipre es cinco veces el tamaño de la economía chipriota y sus bancos estaban demasiado expuestos (en deuda y préstamos) a Grecia.

Entonces por más que el rescate de Chipre sea nimio, tendrá un gigantesco impacto en su deuda pública.

Y eso es algo que el Fondo Monetario Internacional (FMI) (uno de los tres principales acreedores de ese país) no puede -según su reglamento- ni está dispuesto a aceptar.

El Eurogrupo evalúa reducir el costo del rescate de Chipre a unos 10.000 millones de euros. De esa manera la deuda del país bajaría al 100% de su PIB en 2020, tal como pide el FMI.

También es un problema el rescate financiero teniendo en cuenta que la mayoría de los bancos chipriotas están financiados por depósitos y estos en su mayoría proceden de clientes rusos. Lo que también levanta ampollas a varios países de la zona euro.

Pero si Chipre no recibe ayuda, quedará en la ruina. La economía chipriota se contrajo en un 1,1% en el último trimestre de 2012 y el ministerio de Finanzas de ese país espera una contracción del 3,5% para 2013.

El rescate de este país planeará sobre la cumbre del jueves y viernes en Bruselas, consagrada a analizar medidas para reactivar el crecimiento.

Según las conclusiones divulgadas por el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, la UE insistirá en las recetas marcadas hasta ahora, es decir, la "senda de reformas estructurales", pero intentará buscar fórmulas para fomentar el empleo.

La situación es cada vez más catastrófica y las economías de algunos países están asfixiadas por tantos meses de austeridad.

Es el caso de España que logró reducir su déficit a un 6,7% del PIB en 2012 desde un 9,4% en 2011, lo que no ha hecho más que acentuar la recesión. El PIB del país cayó un 1,4% en 2012 y el desempleo se disparó a más del 26%.

En Italia, el PIB se contrajo 0,9% en el cuarto trimestre del 2012, lo que ensombreció aún más los pronósticos para ese país que atraviesa una fuerte incertidumbre política, tras los resultados de las elecciones legislativas de febrero.

La actividad también cayó en Portugal en el último trimestre de 2012, en unos datos que confirmaron la peor recesión desde 1975, y claro está en Grecia, donde las autoridades anunciaron que el PIB se desplomó un 5,7% en el cuarto trimestre de 2012.

Este mismo lunes el ministro español de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, advirtió que la "austeridad excesiva no contribuirá a sacarnos de la recesión".

Pero todo indica que la canciller alemana, Angela Merkel, no permitirá demasiados cambios seis meses antes de jugarse su reelección en los comicios de septiembre.