"Las exportaciones totales a EE.UU. no crecieron"

El ministro de Comercio aclara que 2012 no fue bueno para Estados Unidos, obligándolo a reducir sus compras a todos los mercados con los que tiene o no acuerdos comerciales.

Sergio Díaz-Granados, ministro de Comercio, Industria y Turismo, dice que el TLC necesita tiempo a mediano y largo plazo para alcanzar cifras positivas. / Archivo
Sergio Díaz-Granados, ministro de Comercio, Industria y Turismo, dice que el TLC necesita tiempo a mediano y largo plazo para alcanzar cifras positivas. / Archivo

Veinte años han pasado desde que Colombia, en épocas de apertura, inició la cruzada que buscaba firmar un acuerdo comercial con Estados Unidos, la economía más sólida del continente y la que por cultura ha marcado los mejores índices de consumo en el mundo. Pero hace tan solo 52 semanas, el Gobierno logró celebrar su aprobación y entrada en vigencia. Ha sido un año turbulento: la economía de EE.UU. no crece, la industria no despega y las cifras de empleo no suben. Por eso hablamos con Sergio Díaz-Granados, ministro de Comercio, Industria y Turismo, quien después de estos agitados doce meses, cuenta en qué va el más sonado y publicitado TLC que ha firmado Colombia.

Tiempo para hacer balance... 

Nuestro primer año estuvo determinado por dos circunstancias. Primero, el TLC apenas acaba de comenzar, y segundo, arrancó en un momento en el que la economía norteamericana comenzó a tener un enfriamiento. Ese país tuvo una caída en su dinámica importadora de todo el mundo, no sólo de países con los que tiene TLC.

Por esas circunstancias las exportaciones totales a EE.UU. no crecieron porque cuatro productos (entre los que están carbón y petróleo) cayeron en volúmenes y, además, porque el precio que tenían también fue más bajo. Tercero, que en el caso del café, no sólo hubo caída en el precio, en algunos momentos se afectó el volumen exportado. Estos productos hacen que las exportaciones sumadas de Colombia hayan caído levemente en el año 2012, el primero del TLC.

Lo interesante es que uno de los objetivos de los acuerdos es diversificar el número de empresas exportadoras y eso en las 52 semanas del acuerdo está sucediendo: hay 187 nuevos productos colombianos exportados a EE.UU. y más de 770 empresas nuevas exportando. En los años anteriores a la firma del TLC no habían tocado suelo americano, de manera que es un componente esencial del acuerdo. El TLC no se hizo para exportar más carbón o más petróleo, que fue lo que cayó. 52 semanas es un tiempo muy pequeño si se compara con los 20 años de México, que se celebran el año entrante; o los 10 años de Chile, que los cumple este año, los seis años que llevan los países Centroamericanos o los cuatro años que lleva Perú. Llevamos un año y estamos comenzando. Hay que recordar que EE.UU. es nuestro principal socio comercial.

Si lo miramos en términos de aprovechamiento, Colombia estuvo por encima del promedio de todos los países que tienen TLC con EE.UU., y somos 17 en todo el mundo. Esa es la película completa de este primer año.

¿Quienes aprovechan el TLC?

Muchas empresas que no se habían atrevido, ya lo están haciendo. Proexport tiene en detalle las empresas y su ubicación, hay exportadores desde Huila hasta el Magdalena, desde el Valle a Santander.

Hay una macrorrueda de negocios en Miami esta semana… 

Viaja una misión grande de empresas a EE.UU., a la Florida, y martes y miércoles estamos haciendo la rueda de negocios más grande que se haya hecho en ese estado, de manera que todo esto va forjando el ecosistema de negocios para que el comportamiento y las exportaciones hacia EE.UU. se sostengan.

¿De allá para acá qué ha pasado? 

Las importaciones han crecido. El 80% de lo que Colombia le compró a EE.UU. no lo produce, como camiones, tractores, maquinaria amarilla, motobombas y materias primas para la producción industrial. Precisamente para que la pequeña y mediana empresa tenga una mejor oferta de productos para su desarrollo.

¿Empresas de otros países han aprovechado el TLC para, desde Colombia, exportar a EE.UU.?

Por informaciones de muchos empresarios de distintas áreas, como el de metalmecánica, autopartes y confecciones, muchos de estos negocios van a tardar un poco mientras se perfeccionan, se hacen contratos. Pero lo que sí está claro es que vemos una sólida relación entre empresarios colombianos y de EE.UU. Desde 2015 veremos crecimiento en sectores como el caso de confecciones, en el que es muy fuerte Colombia.

El dólar estuvo a la baja. ¿Qué tanto afectó el balance?

Hay que mirar la variación anual completa. Las exportaciones agroindustriales crecieron 18,1%. Si lo miro por las industriales, fueron el 6,6%. Hay crecimiento de frentes como manufacturas plásticas, farmacéuticos, autopartes, bebidas, productos que antes no se exportaban. De manera que a pesar de la revaluación, que es obviamente un viento en contra porque les resta competitividad a las empresas, ha habido crecimiento en ciertas exportaciones hacia EE.UU. Si sacamos café y flores, ha sido un crecimiento importante, de más del 8% de las exportaciones no minero-energéticas.

Marzo  es un mes singular, con una distorsión particular que no debería extenderse a los demás meses. En la primera semana de marzo tuvimos paro cafetero, la huelga del Cerrejón y el accidente ambiental de la Drummond. Tuvo más feriados y sólo 18 días hábiles. Y eso hace que de alguna manera se afecten tanto la producción industrial como las exportaciones. El 90% de la caída del mes de marzo corresponde a carbón, ferroníquel, petróleo y café.

¿Cuál es la proyección a futuro de este TLC?

Todos los países de América Latina que tienen acuerdos con EE.UU., como México, los de Centroamérica, en el sur con Perú y Chile, en total ocho países que se fueron delante de Colombia en el tiempo, han tenido crecimientos en el mediano y largo plazo, de manera que es de esperarse que un país como Colombia, jugador importante en la región, pueda ver en el curso de los próximos años un crecimiento importante en las exportaciones. Lo segundo: todos los TLC firmados por EE.UU. en América Latina han sufrido en el año 2012 y en el año 2009 por la situación económica de ese país. A los TLC hay que dejarlos operar en el mediano y largo plazo, pues, como el comercio en general, se afectan cuando hay caídas en las economías.