Fabricantes de automóviles también se verían amenazados por el Brexit

La Unión Europea es el destino de la mitad de las exportaciones del Reino Unido. El año pasado cerca de 2,6 millones de vehículos nuevos se vendieron en Gran Bretaña.

Se estima que un 10% de descenso en las ventas de automóviles si gana el Brexit. /Bloomberg.

 Las automotrices Nissan, BMW y Jaguar Land Rover en los últimos años han hecho grandes inversiones en plantas en el Reino Unido. Preocupa que el Brexit pueda dañar las exportaciones a la Unión Europea, el destino de más de la mitad de todos los automóviles que se producen en el Reino Unido.

Pero el mayor y más inmediato riesgo de un voto de “salida” es para las ventas de automóviles, no para las inversiones, y son los fabricantes como PSA Peugeot Citroën, que no tienen plantas en el Reino Unido, los que resultan más vulnerables.

El Reino Unido lideró la recuperación de la venta de automóviles después de la crisis financiera de 2008. Tasas de interés bajas y una libra esterlina fuerte ayudaron a las automotrices y a las entidades financieras a proporcionarles a los clientes buenas ofertas, y a mantener las fábricas de automóviles ocupadas en todo Europa, posiblemente hasta un grado poco sano.

Cerca de 2,6 millones de vehículos nuevos se vendieron el año pasado en el Reino Unido, que algunos analistas consideran son cerca de 300.000 unidades más a las esperadas en un año “normal”.

El Brexit podría quebrar esa burbuja, con una recesión que conduzca a una desaceleración en las ventas de automóviles. Analistas de Evercore ISI estiman que el Brexit podría hace que el mercado del Reino Unido se reduzca 4,5% este año y un 10% más en 2017.

Una caída en las ventas de esa magnitud ya sería lo suficientemente mala, pero el problema probablemente se amplificaría con una caída drástica de la libra, perjudicial para las automotrices que no fabrican en el Reino Unido.

Solamente uno de cada siete coches nuevos que se venden en el Reino Unido efectivamente se produce ahí, a pesar del muy elogiado renacimiento de la industria automotriz en el país. Los vehículos importados se volverían comparativamente más costosos para los compradores del Reino Unido, a menos que las automotrices ofrezcan mayores descuentos para mantener las ventas.

La reducción de precios sería un desafío en particular para las marcas del mercado más masivo, puesto que sus márgenes son menores y que el mercado en el Reino Unido ya es muy competitivo y abundante en descuentos.

En términos absolutos, Volkswagen es el líder del mercado británico. Sin embargo, Peugeot Citroën podría estar en una posición vulnerable porque el Reino Unido representa una parte más grande de sus ventas totales.

Stuart Pearson, analista de Exane BNP Paribas, estima que un 10% de descenso en las ventas de automóviles en el Reino Unido reducirían las ganancias antes de los impuestos de PSA cerca de un 5%. Por cada 1% de caída de la libra frente al euro, PSA sufrirá un golpe de 1,3% a la utilidad antes de impuestos previo a coberturas, estima.

Sin embargo, las marcas premium como Jaguar, BMW, Audi y Mercedes también se enfrentarían a tiempos difíciles en el caso de un Brexit.

Dada la gran popularidad de los alquileres, los compradores en el Reino Unido manejan automóviles que de otra manera les costaría pagar. El país representa cerca del 23% del mercado para automóviles ejecutivos en Europa occidental, cinco puntos porcentuales más que antes de la crisis financiera. Eso ha sido ideal para las ganancias de las automotrices, por lo menos hasta ahora.

Los fabricantes de automóviles que tienen presencia en el Reino Unido y producen partes a nivel nacional podrán tener más ventaja para conducir fuera del colapso de la libra. En ese caso, BMW está más protegido que Daimler, por ejemplo, porque es dueño de las marcas Mini y Rollls-Royce que se producen en el Reino Unido, lo cual le proporciona una cobertura natural.

Aun así, los británicos que esperan continuar conduciendo autos de alta gama por poco dinero, deberían depositar sus esperanzas en una “permanencia”.