Factura a los floricultores

Estar sin Atpdea (preferencias arancelarias para entrar a EE.UU.) le cuesta US$50 millones al gremio cada año. Sin embargo, se contempla ingresar a nuevos mercados.

Mientras el TLC entre Estados Unidos y Colombia sigue a la espera de su ratificación, en el país los gremios siguen pagando las consecuencias de estar suspendidas las preferencias arancelarias para entrar al mercado estadounidense (Atpdea). Este es el caso de los floricultores, quienes han tenido que pagar las consecuencias de esta determinación, hecho que se suma a una constante revaluación del peso colombiano y a las pérdidas generadas por la temporada de lluvias.


Augusto Solano Mejía, presidente de la Asociación Colombiana de Exportadores de Flores (Asocolflores), después de recibir una llamada de un floricultor preocupado por las consecuencias de estar sin Atpdea, contó que la cuenta de cobro en un año al no tener preferencias arancelarias puede ascender a US$50 millones. “El tema del Atpdea crea mucha incertidumbre y la gente ha buscado manejar eso con créditos”. Además, el dirigente gremial dijo que los altos costos del transporte aéreo han hecho mella en el balance del negocio.


A esto también se ha sumado el costo de la revaluación y de la crisis en la economía mundial, hecho que ha impactado la demanda de flores por parte de los países desarrollados. “Lograr que la gente siga consumiendo flores no ha sido fácil”, aseguró el dirigente gremial, quien consideró que pese a los inconvenientes, es necesario para el gremio continuar abriendo nuevos mercados.


Solano dijo que Colombia, que hoy exporta flores a 89 países, puede lograr un acuerdo comercial con Corea del Sur para vender hortensias. “Creemos que en los países menos grandes puede haber potencial. Estamos mirando algo en Brasil, Argentina y Chile. También tenemos un interés particular en Canadá, donde había aranceles muy altos”, dijo el presidente del gremio, quien apostó por duplicar las exportaciones a este último país en los próximos dos años (actualmente son de US$25 millones).


Asimismo, Joaquín de la Torre, gerente de la compañía floricultora Ball SB, consideró que Colombia tiene opciones para ingresar a un mercado como el de Australia, para lo cual “se necesita una masa crítica que la pueden dar las rosas, claveles, pompones y astromelias”. Señaló también que la infraestructura y los altos costos del transporte aéreo en Colombia siguen “apretando” los balances de los empresarios.


En materia de exportaciones para el cierre de 2011, el presidente de Asocolflores estimó que las ventas pueden superar los US$1.200 millones, comparados con los US$1.240 millones registrados al término del año pasado. Añadió que a este monto “se le deberían añadir US$350 millones de fletes aéreos”.


En opinión de Saúl Pineda, director del Centro de Competitividad de la Universidad del Rosario, frente a la renovación del Atpdea se cierne un “nubarrón” que radica en la debilidad del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ante los republicanos para proceder a aprobar el TLC con Colombia. Contó que desde que se suspendió el Atpdea, en febrero de este año, los sectores más afectados han sido los floricultores, textiles, manufactura de cuero y calzado y confecciones.