Fed mantendría política expansiva en mercado agitado por rescate a Chipre

Con el desempleo aún en un nivel alto de 7,7%, los recortes podrían suponer un costo de 750.000 puestos de trabajo.

La Reserva Federal mantendría en un nivel expansivo su política monetaria tras la reunión de esta semana, en un momento en que el anuncio de un rescate a Chipre, que impondría una tasa sobre los depósitos, agita el miedo de una reactivación de la crisis en Europa.

Según las previsiones, la Fed anunciaría el miércoles, tras dos días de reunión de su Comité de Política Monetaria (FOMC), que continuará inyectando 85.000 millones de dólares al mes, en compra de bonos, para impulsar la economía estadounidense.

También se espera que el FOMC mantenga la tasa de interés en un mínimo de entre cero y 0,25%, al menos hasta que el mercado del trabajo registre una mejora significativa, con un nivel de inflación del orden del 2,0%.

Pese a la publicación de una serie de datos alentadores de la actividad, especialmente del mercado de trabajo y del inmobiliario, los expertos siguen siendo tímidos a la hora de apostar por un endurecimiento de la política, dicen los analistas.

En este sentido, el Producto Interno Bruto sólo creció 0,1% en el cuarto trimestre y aunque hay signos de una recuperación, el ritmo de expansión es de "modesto a moderado", según los datos del último Libro Beige de la Fed, publicado el 6 de marzo.

Además, las minutas de la reunión de enero mostraron que algunos miembros del banco central estadounidense están preocupados sobre los costos y el riesgo de mantener una política monetaria ultraflexible, argumentando que esto podría desatar un brote inflacionario.

En esta coyuntura, los analistas buscarán en las declaraciones del FMOC cualquier indicio de que la Fed podría reducir su programa de estímulo.

"Dado que la inflación subyacente sigue pegada en un nivel del 2%, yo no creo que la inflación vaya a ser un factor en la decisión de la Fed, con la excepción de los miembros del FMOC ya conocidos por su postura dura", dijo Robert Brusca de FAO Economics.

La reunión de política monetaria del martes es la primera cita desde que entrarán en vigor una serie de recortes automáticos del gasto el 1 de marzo.

El impacto de esta cura de austeridad no está claro, pero los analistas de Barclays proyectan que esto podría llevar al FOMC a revisar a la baja sus proyecciones de crecimiento para 2013, cuando publiquen sus previsiones el miércoles.

Las estimaciones de expertos proyectan que la implementación completa de este plan, que supone una reducción del gasto de 85.000 millones de dólares en siete meses, va a restar 0,5 puntos al crecimiento de este año.

Con el desempleo aún en un nivel alto de 7,7%, los recortes podrían suponer un costo de 750.000 puestos de empleo, según estimaciones de la Casa Blanca, mientras que el presidente de la Fed, Ben Bernanke, ha defendido reiteradamente que se mantenga la política acomodativa mientras la desocupación se mantenga alta.

Además, la agitación causada por la crisis en Chipre, podría llevar al FMOC a centrarse en los riesgos de la crisis europea para la economía estadounidense.

El sábado las autoridades de la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI acordaron la entrega de un rescate a Chipre, a cambio de que el país imponga una tasa a sus depósitos.

La decisión que todavía no ha sido aprobada por el parlamento del país desató la agitación y esparció el miedo de contagio y de que haya corridas bancarias.

"Es un hecho que debería llevar a los principales participantes a pensar que la Fed va a seguir el rumbo de su política flexible", dijo Patrick O'Hare de Briefing.com.

Para Chris Low de FTN Financial, Bernanke probablemente va a ser interrogado sobre el tema de Europa, en la conferencia tras la reunión del miércoles.

"Confiamos en que va a estar listo. La Fed nunca ha dejado de preocuparse por Europa, incluso cuando los inversores estadounidenses centraron sus preocupaciones en otros sitios", dijo.