Fed y FMI ven más control de "miopes" incentivos financieros tras crisis 2008

E FMI realiza ahora análisis más exhaustivos sobre la estabilidad financiera y sus vínculos globales.

Christine Lagarde, presidente directora del FMI

Los "distorsionados" y "miopes" incentivos en el sector financiero, mecha de la aguda crisis financiera de 2008, se encuentran bajo un mejor marco de regulación por parte de organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Reserva Federal (Fed), aseguraron ambas instituciones.

En un encuentro organizado en Washington por el FMI, su directora, Christine Lagarde, y la presidenta del banco central estadounidense, Janet Yellen, coincidieron en que la estabilidad financiera actual es mucho más sólida y que los reguladores están "mejor equipados" para detectar riesgos.

De hecho, la presidenta de la Fed destacó que "hemos realizado significativos progresos a la hora de enfrentar los problemas de incentivos en el sector financiero, especialmente el bancario", al recordar que, "cuando estos están distorsionados, las entidades pueden actuar de modo que se dañe la sociedad".

Puso, como ejemplo, que "en los años previos a la crisis (de 2008), demasiadas entidades financieras tomaron riesgos que no pudieron ni medir ni gestionar".

Como resultado, explicó la presidenta de la Fed desde 2014, se produjo la crisis financiera y económica "más grave desde la Gran Depresión de 1930" y provocó que 9 millones de estadounidenses perdieran su trabajo y casi 18 millones perdiesen sus casas.

En su intervención, Lagarde reconoció los avances en el marco de regulación, y explicó que el FMI realiza ahora análisis más exhaustivos sobre la estabilidad financiera y sus vínculos globales.

Apuntó, no obstante, a la "miope" cultura de compensación, que favorece la toma de riesgos excesivos, e insistió en que se deben favorecer "los beneficios sostenibles en lugar de las ganancias a corto plazo".

Para la directora del FMI, aún queda trabajo por hacer en lo referente a las "entidades demasiado grandes para quebrar", y advirtió de que parte de los riesgos ahora se están trasladando a los mercados emergentes y la llamada "banca en la sombra" que opera fuera de los canales de supervisión habituales.

Tanto Lagarde como Yellen vivieron en primera línea el estallido de la crisis económica: la primera como ministra de Finanzas de Francia, y la segunda como vicepresidenta de la Fed.

Preguntada sobre los posibles riesgos derivados de la actual alza en los mercados bursátiles, la presidenta de la Fed afirmó que no observa una burbuja en ciernes, aunque reconoció "peligros potenciales".

"No estamos viendo un amplio repunte en el endeudamiento, no estamos viendo un rápido crecimiento del crédito, ni un alza en la transformación de los vencimientos" que suelen ser indicios de estas burbujas, aseguró Yellen, la primera mujer al frente del todopoderoso banco central estadounidense.

Apenas comentó la política monetaria de EE.UU., en un momento clave ya que la Fed ha apuntado a una subida de los tipos de interés de referencia para finales de año, actualmente entre el 0 % y el 0,25 % desde 2008, pero que podría retrasarse unos meses después de los débiles indicadores económicos del primer trimestre del año.

"No queremos tomar a los mercados por sorpresa", se limitó a decir Yellen.

La economía estadounidense, que había mostrado una sólida recuperación en 2014, registró una tasa anualizada de crecimiento casi nulo del 0,2 % en el primer trimestre del año, y continúa con una prolongada baja inflación a la que han contribuido la caída de los precios del crudo y la apreciación del dólar.

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