Fedispetrol, un gremio de 60 años en actividad

Asociadas a Fedispetrol hay unas 1.020 estaciones de servicios distribuidoras de combustibles repartidas en todo el país, con mayor incidencia en la región central del país.

Álvaro Younes, presidente de Fedispetrol.

La distribución minorista de combustibles en Colombia es tan importante como dispersa en su organización gremial. Este antecedente no ha sido obstáculo para que la Federación Colombiana de Distribuidores Minoristas de Combustibles y otros Energéticos (Fedispetrol Colombia), el primer gremio del sector, llegue a los 60 años, sorteando toda clase de divisiones. Esa divergencia histórica y dispersión de sus afiliados queda retratada en toda su dimensión con la pelea que enfrenta a Fendipetróleo, el otra asociación del sector, y el Grupo Terpel.

Fedispetrol Colombia nace el 1 agosto de 1956 y el 22 de septiembre de ese año, a través del Ministerio de Justicia se le concede la personería jurídica, formando así la primera y más antigua Federación de Distribuidores Minoristas de Derivados Líquidos del Petróleo del país, recuerda su actual presidente Álvaro Younes, que de esos 60 años de fundación, lleva 20 al frente de la agremiación. Es un sector regulado por la Superintendencia de Industria y Comerio, supervisado por el Ministerio de Minas y Energía y con el control de precios en las estaciones por parte de los municipios.

“Nos hemos cambiado de nombre dos veces”, recuerda Younes. Fedispetrol conserva la personería jurídica inicial, la de hace 60 años, señala el dirigente gremial. Iniciamos cuando la distribución de combustibles era muy precaria. Entonces nació la Asociación de Arrendatarios de Estaciones de Servicios (Asoservis). La distribución evolucionó y en su actuar Fedispetrol se ha consolidado como el gremio más representativo del sector con presencia nacional. En 1971 se crea Fendipetróleo con dificultades: son seccionales como las de Antioquia, Santander y Eje Cafetero.

Younes destaca que cuando se hace referencia al gremio se habla de “armonizar con las autoridades y con su entorno”. Ese entorno son los distribuidores mayoristas, Ecopetrol, el Ministerio de Minas y la Superintendencia de Industria y Comercio. “A nosotros nos vigila todo el mundo”.

Fedispetrol se mantiene en el tiempo como el gremio más sólido y representativo del sector porque “hay un norte y una posición de cambio y solidaridad con la actividad”, dice Younes. Asociadas a Fedispetrol hay unas 1.020 estaciones de servicios repartidas en todo el país, con mayor incidencia en la región central del país. “En esas 1.020 representamos casi todas las marcas”, señala Younes.

El sector de los disribuidores minoristas de combustibles cuenta actualmente con 4.500 estaciones de servicio, cantidad que se ha venido aumentando de manera importante durante los últimos años; con un crecimiento superior al 100%, tomando como referencia las 2.200 estaciones que operaban en el país a finales del año 2000, precisa informe de la Unidad de Planeación Minero Energética (Upme). Este incremento ha traído como consecuencia una disminución en el promedio de galones vendidos por estación, pasando de 96.000 galones mensuales en 2002 a unas ventas de 43.832 galones mensuales en 2012.

Álvaro Younes dice que ahora la distribución de combustibles “entró más a grupos diferentes porque el país también se abrió”. Recuerda que hace 20 años el mercado mayorista estaba concentrado en cuatro firmas: Esso, Texaco, Mobil y Terpel. Luego comenzado el año 2000 se vivió una crisis del petróleo y resultaron fusionadas varias multinacionales y Terpel, la distribuidora mayorista nacional, aprovechó la coyuntura del bajón de  la industria petrolera y creció internamente. Luego aparece unas distribuidoras mayoristas más pequeñas y se van consolidando regionalmente: Petromil, Brio, Biomax, entre otras.

La otra agremiación, Fendipetróleo, dice que el sector minorista distribuidor de combustibles ha sufrido la tragedia del contrabando. Calcula que más de 13 millones de galones de combustible ingresan cada mes de manera ilegal al país, transferido principalmente de Venezuela, Ecuador y Perú, a través de la extensa frontera terrestre y fluvial, poniendo en riesgo la existencia de las estaciones de servicio legalmente establecidas en el país.

Álvaro Younes dice que en la pelea Fendipetróleo-Terpel, “percibo que hay algo más oculto. No sé sí el esquema de las grandes compañías dificulta que las pequeñas puedan entrar (al negocio) y pudiera concebirse que están utilizando algunas personas para cazar una pelea bien disfrazada”.  Unos y otros reconocen que al sector de los distribuidores minoristas le hace falta fuerza gremial para llevar la representación ante el Estado. “Ese nivel de representatividad está muy atomizado hoy”, reconoce Younes, uno de los dirigentes gremiales más antiguos del país. Fedispetrol representa actualmente la actividad de la distribución minorista; es una federación abierta a todas las marcas que existen en el país y su objetivo principal es establecer políticas en defensa del sector.

Los distribuidores minoristas hablan de una utilidad bruta del 5% en la actividad: Son agentes retenedores de impuestos del Estado. Un galón de gasolina tiene un componente del 90% de carga tributaria. “Es plata que no es del distribuidor”, es de Ecopetrol, las regiones y otros entes. La distribución minorista de combustibles está en el último rincón del país, no hay sitio en que no haya un distribuidor atendiendo la comunidad, “hay sitios donde ni siquiera llega el Estado pero hay combustible”, recuersa el presidente de Fedispetrol.