Fin al cartel de las empresas de seguridad

La SIC les formuló pliegos a ocho sociedades y 32 personas. La Fiscalía les imputará cargos a 16 de ellas.

EL superintendente de Industria y Comercio, Pablo Felipe Robledo. / Archivo

Tras una investigación de cuatro años, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) les formuló pliegos a ocho empresas de vigilancia y seguridad privada y a 32 personas que entre 2010 y 2013 lograron conformar un cartel que se apropió irregularmente de 25 contratos con el Estado. Según las autoridades, se evidenció la existencia de un grupo económico que violó los principios de competencia, al inscribir más de tres de sus empresas en un mismo concurso licitatorio, simulando ser competidores pero actuando de manera coordinada para tener mayor opción de éxito.

Fueron 252 procesos de contratación pública de 149 entidades estatales en los que participaron. Su pretensión era adjudicarse contratos por un valor de $320.000 millones. Lograron quedarse con $63.000 millones. La Fiscalía anunció que les imputará cargos a 16 personas por el delito de acuerdos restrictivos de la competencia. En pocas palabras, por ser desleales. Las ocho empresas —que aún tienen contratos con el Estado— son: Guardianes, Starcoop, Cobasec, Centinel, Expertos, Compañía Interamericana de Seguridad y Vigilancia Privada (Insevig), Sejarpi y Security Management Group.

La investigación comenzó el 7 de junio de 2011, cuando el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) informó a la SIC una serie de irregularidades en las que las firmas Guardianes y Starcoop trabajaron coordinadamente para ganarse un contrato por $4.300 millones para prestar el servicio de vigilancia en las sedes de la Dirección General y de las regionales Cundinamarca, Bogotá, Sucre y La Guajira. Finalmente, Starcoop resultó elegida. Lo curioso del caso es que, ante las denuncias presentadas, la superintendente delegada para la Inspección, Vigilancia y Control de la SIC archivó en febrero de 2012 un proceso contra las firmas y Jorge Arturo Moreno Ojeda —señalado cerebro del cartel—, al declarar que no existía un grupo empresarial.

Sin embargo, dos meses más tarde la SIC inspeccionó las oficinas de Starcoop, Guardianes, Cobasec y Expertos, y encontró en los computadores una decena de correos que intercambiaron funcionarios de las cuatro empresas. Al parecer, en ellos se establecían las estrategias y compartían información sobre los procesos licitatorios. Las comunicaciones, según las fechas de los correos, comenzaron en 2009 y se prolongaron hasta 2012. De los equipos también copiaron una serie de archivos de Excel en los que consignaron 188 procesos de selección en los que participaron entre 2010 y 2012 —tan solo ganaron el 8%—, los presupuestos utilizados en las propuestas, las fechas de audiencias y algunas observaciones.

A finales del año pasado se acercó a la SIC uno de los representantes legales de estas empresas y relató en detalle cómo se fraguó el plan. Confirmó lo que los investigadores de la SIC encontraron en los computadores de las empresas de seguridad y la hipótesis de que existía un cartel: “Nos presentamos separados, para tener mucho más opciones de adjudicar un sector. Y no irnos en grupo porque ahí sí se reducía nuestro porcentaje de éxito en una licitación. Entonces por eso, si nos íbamos separados (...) si nos presentábamos varias empresas, muy posiblemente la oportunidad de que fuera adjudicado era más alta”.

El testigo dijo que Jorge Arturo Moreno era el cerebro de la operación y quien impartía las instrucciones. Que sus segundos eran su hermano Carlos Moreno y Neftalí Sáenz, quienes supuestamente idearon el plan de falsear a la competencia. Y que quienes cerraban el círculo más cercano eran Victoria Eugenia Cardona y Nicolás Spaggliari, responsables de liderar los procesos de licitación. Otros que terminaron salpicados con las pesquisas fueron Luis Rubén Moreno y Aurora Moreno, hermanos de Jorge y dueños de Starcoop. Finalmente el testigo precisó que la orden que se impartía era que la compañía que tenía que ganar la mayoría de contratos era Guardianes.