Futbolistas entran a jugar en el mercado inmobiliario

Iván Ramiro Córdoba, Mario Alberto Yepes, Juan Pablo Ángel y David Ospina están detrás del parque comercial Jardines de Llanogrande, en Rionegro, donde se hará una inversión de US$40 millones.

Así quedará el parque comercial Jardines de Llanogrande, en Antioquia, muy cerca de Medellín.

Que el negocio de la construcción sea uno de los más seguros en Colombia, que sea uno de los que aportan mejor rentabilidad, que además se combine con el inmobiliario para trazar un camino empresarial y que tenga una proyección más que positiva tras unos años gloriosos... son, ni más ni menos, algunas de las variables económicas y financieras que tuvo en cuenta un destacado grupo de futbolistas colombianos antes de llevar su mano al bolsillo y hacer una inversión millonaria en Colombia.

“Se trata del parque comercial Jardines de Llanogrande, en donde la gente va a encontrar todo lo que necesite, pero con un valor agregado: la naturaleza. Quien va a Llanogrande o quien vive en Llanogrande es amante de la naturaleza, y eso lo hace especial. Es un espacio donde vamos a tener una propiedad única, algo que lo hace más eficiente y dinámico para los comerciantes y los mismos consumidores. Vamos a tener cines, comida, supermercados, etc.”, explica Iván Ramiro Córdoba, excapitán de la selección colombiana de fútbol y ahora inversionista y empresario, quien está detrás del proyecto.

Fue él precisamente, junto con Juan José Aramburo, gerente de Inquietudes Inmobiliarias, la empresa encargada del desarrollo y la gestión comercial, quien se encargó de presentarles el proyecto a Mario Alberto Yepes, Juan Pablo Ángel y David Ospina, todos jugadores de fútbol de primer nivel, los dos primeros ya con los guayos guardados y el último activo como arquero tanto en el Arsenal de Inglaterra como titular en la selección de Colombia.

“El modelo de propiedad única es muy nuevo en Colombia, pero es común en el mundo, en Europa, Estados Unidos y Suramérica. Existe un solo propietario o en cabeza de un fideicomiso que genera la mezcla comercial correcta en el centro comercial. En el pasado, la gente compraba los locales e instalaba lo que necesitaba. Pero pasaba que había, por ejemplo, tres almacenes de colchones muy seguidos. Lo que pasa con el modelo de propiedad único es que quien administra balancea y dice: no necesitamos tres almacenes de colchones, necesitamos una tienda de colchones, una heladería y una marca de ropa”, detalla Aramburo.

El centro comercial se mantendrá actual, diversificado y con la puerta abierta siempre para que lleguen nuevas marcas. “Si uno como operador hizo bien el trabajo, al comerciante le irá bien, y si al comerciante le va bien, como operador tendré un rédito”, apunta Aramburo, justo antes de advertir que en el proyecto se invertirán US$40 millones: US$30 millones en el parque comercial y US$10 millones en los Jardines Suites, que son 63 suites hoteleras en una torre de cuatro pisos alterna al parque comercial. “Y como sabemos que cuando se inaugure —en el 2018—, Rionegro estará creciendo rápidamente, probablemente se va quedar pequeño y por eso ya tenemos listo el plan de expansión”.

La construcción comenzará a finales de este año. Tendrá un área edificada de 27.000 m², de ellos unos 11.000 m² son arrendables (GLA), dedicados a los distintos formatos. Ya están confirmadas marcas como la cadena Cinemas Procinal, Euro Supermercado, el gimnasio Bodytech, Vélez Home y Sushi Market. “Está ubicado en el corazón de Llanogrande, donde se divide la vía hacia Rionegro y Las Palmas, y se encuentra la hostería Llanogrande y el restaurante Mundos”, detalla Córdoba.

En la construcción se generarán 1.000 empleos directos, 500 cuando entre en operación, y tendrá un área de influencia de 130.000 personas de población que se estima crecerá 5 % a 10 % si se tiene como base las 8.000 viviendas que están en desarrollo. Allí también se calcula que se acerquen unas 100.000 personas aproximadamente de población flotante, ya sean visitantes de Medellín, asistentes a congresos o, incluso, la gran masa de ciclistas que frecuentan la zona.

La zona central del parque comercial está libre de tiendas porque se busca que sirva de escenarios para presentaciones y, obviamente, para que los visitantes puedan ver allí los partidos de fútbol. Hay un sistema de acopio de agua lluvia, de esa forma el espacio comercial se puede catalogar como amigable con el medioambiente y responde, además, al interés de Córdoba por mantenerse cercano a la naturaleza.

La comercialización comenzó en enero de este año, pero ya van dos años desde que se sentaron a hablar del proyecto. En tres semanas deberían llegar al punto de equilibrio y ya tienen todos los permisos listos para construir. “Los estudios de mercadeo que nos presentaron nos animaron a hacer la inversión. Yo tenía la percepción, cada vez que veía a Rionegro, de que este lugar pedía a gritos un proyecto grande, y por eso se lo estamos dando”, dice Córdoba, quien sigue viviendo en Italia, pero no olvida su tierra natal: Rionegro.

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