“Futuro de América Latina es con mercados financieros integrados”: BVC

Según Juan Pablo Córdoba, el país aumentó el volumen de negociación de capitales extranjeros a cerca del 20% en los últimos cinco años.

La actualización tecnológica es una de las prioridades para la Bolsa de Colombia, según Juan Pablo Córdoba, su presidente. / Cristian Garavito
En el Time Square de Nueva York confirmó que le daría la entrevista a El Espectador, una manera demasiado informal para una persona que lidera la Bolsa de Valores de Colombia (BVC). La idea siempre fue buscar, aunque de manera improvisada, un espacio apropiado para ello. El hall de un hotel, algún café o incluso un Starbucks, por lo menos. Sin embargo, Juan Pablo Córdoba prefirió responder las preguntas mientras iba rumbo al hotel en el que se hospedaba.
 
Entre las calles atiborradas de personas de todo el mundo, obligado en ocasiones a hablar alto para evitar que el registro de su voz se perdiera y no quedara en la grabadora, caminó desde el edificio del Nasdaq hasta la catedral de San Patricio, en la Quinta Avenida. En un tono sereno aseguró que en los últimos cinco años aumentó la participación de inversionistas extranjeros en el mercado local, pasando de representar el 6% del volumen de negociación al 26% en 2014.
 
Esta semana se concretó la cuarta edición del Colombia Inside Out, ¿cuál es su balance?
Hay dos hechos que validan el esfuerzo que estamos haciendo. El primero es la participación de los inversionistas extranjeros en el mercado de capital local. Hace cinco años representaban menos del 5 o 6% del volumen de negociación del mercado de acciones, el año pasado representaron el 26%, en el mercado de renta fija o en la tenencia de bonos del Gobierno hoy representan alrededor del 16% y hace cuatro años eran menos del 3%, o sea que hay una creciente y muy importante participación de inversionistas extranjeros en la tenencia de activos colombianos.
 
Al parecer, hay más expectativas sobre el sector de infraestructura.
Es un punto importante en el que llevamos tres años contándoles a los inversionistas los planes en infraestructura. Primero se les contó cómo se estaban estructurando los proyectos, el año pasado se dijo cómo se estaban ya licitando y cómo se adjudicaban los procesos, y en este les contamos que ya fueron adjudicadas y que las empresas que las recibieron están buscando el cierre financiero, que empieza en el mes de octubre. Es decir, que para ese mes los concesionarios tienen el cierre y tienen identificadas las fuentes de financiación. Entonces, la conducción a través de una conversación muy concreta genera una credibilidad en esos procesos y en especial en esta reunión hubo un voto de confianza de que esa financiación se va a conseguir, un paso muy significativo para la economía del país.
 
¿En qué condiciones llegó la Bolsa de Valores a la cita en Nueva York?
La Bolsa siempre es un termómetro de lo que está sucediendo en la economía de un país. En ese orden de ideas, las cuentas externas de Colombia, el peso, han sido afectadas por la caída de los precios del petróleo y eso afecta el ambiente de inversión financiera de corto plazo. Por eso queremos mantener relaciones de largo plazo y los inversionistas reciben con buenos ojos los esfuerzos que está haciendo el país. En el corto plazo hemos visto que en el primer trimestre la Bolsa no tuvo buen desempeño, pero en el mes de abril hubo una recuperación importante y a los niveles que estamos viendo los precios de los activos, en particular de las acciones, hay buenas oportunidades para  los inversionistas que entienden la visión de largo plazo.
 
¿En qué consiste la transición tecnológica que lleva a cabo la Bolsa?
Queremos adoptar una nueva tecnología que nos permita administrar mejor el crecimiento que hemos tenido en los mecanismos de enrutamiento de órdenes vía internet y de órdenes automatizadas. La idea es poner en producción una nueva tecnología que permita administrar el crecimiento, porque pasamos de 18 mil órdenes día a 130 mil. 
 
¿Qué se ha conseguido con el Mila? 
Uno de los logros recientes es que hemos logrado cambiar la conversación hacia la necesidad de profundizar los lazos financieros entre los países de la Alianza del Pacífico. La idea no es lograr que se vendan tres acciones más o tres acciones menos, sino que realmente avancemos en la profundización de la relación financiera, porque en la medida que esto ocurre se eliminan las barreras entre los países y logramos poner el mercado de capitales al servicio de las economías, de los inversionistas y las empresas.
 
Bovespa manifestó su interés por adquirir bolsas como la de Colombia, ¿ha habido acercamientos? 
Son temas de largo plazo. Esto no es tan sencillo. La declaración de Bovespa es muy importante porque está diciendo, implícitamente, lo que nosotros creemos, y es que el camino a futuro de América Latina es con mercados financieros más integrados. Bovespa, de alguna manera, está validando la idea que promovemos desde el Mila. Formalmente no tenemos conversaciones con la Bolsa de São Paulo.
 
Pacific Rubiales, una de las empresas más importantes de la Bolsa, está en negociaciones para una posible compra, ¿qué pasaría si esto implicara su salida de la Bolsa de Valores de Colombia? 
Estamos atentos a que le revelen al mercado más detalles de la información. Pacific es muy importante y lamentaríamos que se saliera, como cualquier otro emisor de la bolsa, porque ha sido un gran esfuerzo traerlos al mercado. 
 
¿Cuáles son los retos a largo plazo?
Colombia en el contexto global es muy pequeño, pero si nos unimos con los demás países de la región podemos construir ese mercado de capital que tanto necesita el país y la región, ese es el derrotero.