Qué gana Colombia con el nuevo Canal de Panamá

Triplicar el comercio marítimo y atacar el mercado de buques más grandes, son las metas de este proyecto. El país se vería beneficiado porque el 62% de su carga pasa por este estrecho.

Los navíos más grandes que pasarán por el nuevo corredor pagarán una tarifa de entre US$600.000 y US$1 millón. AFP
Los navíos más grandes que pasarán por el nuevo corredor pagarán una tarifa de entre US$600.000 y US$1 millón. AFP

Ha pasado poco más de un mes desde que entró en funcionamiento el nuevo Canal de Panamá, un proyecto que tardó más de siete años y que costó US$5.400 millones. El país centroamericano espera que este tercer juego de esclusas le permita expandirse hacia el mercado de buques más grandes, sobre todo el de los navíos LNG, para así mejorar el tráfico marítimo y las utilidades de un activo que representa el 20% del Producto Interno (PIB) panameño. Además, debido a que más de la mitad de la carga que llega a Colombia pasa por este estrecho, el comercio exterior local también sentiría el efecto de esta obra.

Argelis Ducreux, gerente de mercadeo del Canal, explicó que “la ampliación nos permitirá pasar de recibir buques de mucho más capacidad, pasando el tonelaje de 50.000 a más de 160.000 toneladas por buque, los cuales pagarán mucho más peaje por pasar. Los botes que recibimos en el antiguo canal pagaban entre US$250.000 y US$375.000, ahora a los navíos más grandes que pasarán por el nuevo corredor se les cobrará una tarifa de entre US$600.000 y US$1 millón. De esta manera se estaría triplicando el comercio marítimo”.

En este mes de operaciones el nuevo canal ha facturado más de US$20 millones, y se espera que el recaudo por ese mismo periodo de tiempo aumente a medida que los operadores ganen más experiencia y puedan pasar más navíos. Por el momento están pasando entre cuatro y cinco gigantes por día, pero Ducreux explicó que el proyecto está en capacidad de permitir el paso de hasta 14, solo que mientras termina el periodo de aprendizaje prefieren trabajar con pocos buques. Además, la funcionaria recuerda que el viejo canal sigue operando, y que no ha visto cambiar en gran medida sus cifras de circulación pues el promedio diario pasó de 38 a 36 botes tras la apertura de la tercera esclusa.

Aunque fue hace poco la apertura del nuevo Canal de Panamá, la noticia se regó rápidamente en todo el mundo. Los directivos de este proyecto cuentan que ya Maersk, la empresa de trasporte más grande del mundo, canceló una ruta comercial que tenía por el Canal de Suez para firmar con el corredor panameño. Asimismo, hay proyecciones para firmar 90 cuentas más de este tipo de empresas que ven a ahora a la tercera esclusa una oportunidad para ahorrarse hasta 20 días de navegación.

¿Y Colombia?

Las condiciones se están dando para favorecer a Colombia en materia de comercio exterior: en el último mes entraron en funcionamiento los Tratados de Libre Comercio con Costa Rica y con Corea del Sur. Además, el país no será indiferente al nuevo Canal de Panamá pues el 62% de la carga que ingresa o sale por los puertos colombianos pasa por este estrecho.

Sin embargo, el nuevo canal también representa un reto logístico y de infraestructura para los países que quieran explotar el mayor flujo comercial. Por ejemplo, Cartagena ha destinado más de US$750 millones en inversión para que el puerto estuviera listo para este momento en el que el Panamá abriera sus nuevas esclusas. Gracias a los ocho años de preparación, la capital de Bolívar estaba lista desde hace un año para recibir los buques más grandes.

Asimismo, desde antes de que se abriera el nuevo canal, varios barcos con capacidad para 7.000 contenedores habían arribado a las terminales de Cartagena. “La diferencia es que ahora los barcos de hasta 14.000 contenedores pueden cruzar el Canal de Panamá, entonces la frecuencia de llegada de estos barcos a nuestro puerto se incrementa, nuevas rutas interoceánicas se crean y se reorganiza y revoluciona todo la industria por cuenta de la ampliación del canal”, señaló Alfonso Salas Trujillo, gerente de la Sociedad Portuaria de Cartagena (Contecar).

Por su parte Felipe Jaramillo, presidente de Procolombia, afirmó que “la ampliación del Canal de Panamá ha estimulado la competitividad de los puertos colombianos, lo que a la luz de los acuerdos comerciales y del comercio en general es muy favorable. Aún falta pero los avances son importantes en temas como infraestructura, equipos y tecnología, factores necesarios para recibir buques de mayor tamaño. Incluso ha incentivado el desarrollo de nuevos proyectos como el Puerto de Antioquia en Turbo y el Puerto Internacional Darién, en Necoclí”.

Así que la apertura del nuevo Canal de Panamá era un cambio anhelado y necesario para las nuevas dinámicas mundiales. Además de beneficiar al cuarto socio comercial de Colombia, también representa una herramienta con la que las exportaciones locales podrían incrementarse. Y si se combina este efecto con el de dos Tratados de Libre Comercio que entraron en vigencia, puede que el comercio exterior colombiano recupere un poco el terreno que se perdió con la crisis de los precios del petróleo.

Temas relacionados

 

últimas noticias