Gasolina, una cuenta billonaria

El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, dijo que el déficit del Fondo de Estabilización de Precios del Combustible llega a $3 billones.

Si el Fondo de Estabilización de Precios del Combustible cierra este año con déficit, tendría que compensarse con recursos derivados del presupuesto general de la Nación.  / Archivo
Si el Fondo de Estabilización de Precios del Combustible cierra este año con déficit, tendría que compensarse con recursos derivados del presupuesto general de la Nación. / Archivo

El hecho de que el fisco nacional haya contrarrestado el impacto que tiene el incremento del precio internacional del petróleo sobre el costo del combustible en el país durante los últimos años, tiene al Estado con una cuenta grande a pagar. Según expertos, el haber suavizado el precio del galón tiene en aumento los números rojos del Fondo de Estabilización de Precios del Combustible (FEPC).

Mauricio Cárdenas Santamaría, ministro de Hacienda y Crédito Público, le contó a El Espectador que el déficit de este fondo ya asciende a $3 billones —comenzando 2012 esta cuenta apenas superaba los $2 billones—. “Cuando digo que le pagamos a Ecopetrol el precio internacional, es cierto. Al consumidor no le cobramos exactamente el valor de afuera y ahí es donde entra una fórmula que suaviza esa parte. Esa diferencia es un déficit que fue muy grande en 2011 y 2012”.

Sin embargo, la más reciente versión del Plan Financiero 2013 del Ministerio de Hacienda y Crédito Público indica que para el cierre de este año “el balance esperado del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles es de $0”. Dice el documento que en teoría el FEPC debe estar en equilibrio en el corto y en el largo plazo, ya que “fue diseñado para que ahorre en unos períodos y desahorre en otros”.

El hecho de haber fijado una fórmula de ingreso al productor de combustible permite, según las estimaciones del Ministerio de Hacienda, disminuir los desahorros que se presentan “cuando el precio de paridad (referencia internacional) está por encima del ingreso al productor y permite generar ahorros en caso contrario”.

“Se espera que los diferenciales positivos compensen parcialmente los negativos que se acumulen durante 2013, para que al final de la vigencia el Fondo sea neutro a nivel fiscal”, asegura un fragmento del documento. Sin embargo, se advierte que si las proyecciones no se cumplen, el FEPC puede llegar a un déficit que tendría que compensarse con recursos del presupuesto general de la Nación (esto quedó establecido en la reforma tributaria —Ley 1607 de diciembre de 2012—).

Julio César Vera, consultor experto en hidrocarburos, explicó que el hecho de que el Gobierno haya ajustado el precio de la gasolina por debajo de lo debido durante el año pasado, llevó al Fondo a tener tal déficit. “Tan sólo el hecho de congelar el precio del acpm durante cuatro meses —luego de que se levantara el paro camionero—, le va a costar al Estado $160.000 millones. Y eso, en la medida en que los precios no suban mucho a nivel internacional”.

Para Vera, el problema es que “el Fondo se volvió una cuenta a fondo perdido. Hay unas normas que sacaron en teoría y decían que había un plazo de seis meses para recuperar esa plata. Se les ha crecido el hueco y no han hecho nada”. Este déficit, según el analista, tendría que cubrirse con impuestos.

Si los subsidios que da el Gobierno al combustible fueran menos regresivos, apunta el analista, el galón de gasolina debería estar entre $300 y $400 por encima de su precio actual. Esto significa que un galón de combustible corriente que en Bogotá cuesta en promedio $8.751, pasaría a $9.151 para así estar alineado con el promedio de los precios internacionales.

En opinión del presidente de la Federación Colombiana de Distribuidores Minoristas de Combustibles (Fedispetrol), Álvaro Younes, acontecimientos recientes como el paro camionero —en el que se pedía bajar en $2.000 el galón de acpm— muestran que “los precios no son técnicos, sino políticos”.

“Una fijación de precios política hace que los colombianos paguen a alto precio y le sigan debiendo al Fondo. El descontento es grande. El pueblo colombiano sigue sin entender eso”, aseguró el directivo.