"La gente rica debe acostumbrarse a usar el transporte público"

El experto Vishan Chakrabarti, de la Universidad de Columbia, explica qué necesitan ciudades como Bogotá o Medellín para ser económicamente más productivas e innovadoras.

Vishan Chakrabarti es miembro de la junta directiva de la Architectural League en Nueva York. / Cortesía

Vishan Chakrabarti es el director de finca raíz urbana de la Universidad de Columbia, en Estados Unidos. Catalogado experto mundial en planeación de ciudades, con una maestría en arquitectura en la Universidad de California, Berkeley, y otra en Planificación Urbana en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), ha tenido en sus manos algunos de los más importantes proyectos citadinos del mundo. Sí que sabe cómo hacer espacios sostenibles e inteligentes.

Él, también, es miembro de la junta directiva de la Architectural League en Nueva York, del Consejo de la Comisión de Presupuesto Ciudadano de Nueva York y del Foro de Jóvenes Líderes del Consejo Nacional de Relaciones EE.UU.-China. Chakrabarti es, en pocas palabras, todo un experto en planeación urbana. Por eso, invitado a Colombia para el Congreso Colombiano de la Construcción, liderado por Camacol, explica cómo lograr lo que ya hicieron espacios como Tokio, Barcelona y Copenhague.

¿Qué debe tener una ciudad clasificada como ‘bien planificada’?

Una ciudad bien diseñada y planificada debe ser de alta densidad y uso mixto, caminable, que goce de un buen transporte público, que sea abierta a todas las clases sociales y grupos de diferentes tipos de ingresos; debe tener una economía próspera, un acceso a la naturaleza cercana, parques, actividades culturales y espacios públicos que inspiren un sentido de orgullo cívico.

Si pudiera hacer un ranquin de ciudades bien diseñadas o planificadas en el mundo, ¿cuál podría ser su lista?

Melbourne, Tokio, Londres, Barcelona, Copenhague y Nueva York.

Usted dijo que la degradación del medio ambiente podría reducirse con ciudades mejor diseñadas, también el estancamiento económico, los altos costos de la salud pública y la movilidad social. Explique su teoría.

Esto se explica en gran medida en mi libro, pero en esencia tenemos datos que muestran que cuando las personas viven en ambientes densos, urbanos, de uso mixto y transitables, son más innovadoras y productivas económicamente, gracias al aumento de la interacción social y a la disminución del uso de energía por persona, que es consecuencia de la utilización del transporte público. Además, tienen el potencial de ser socialmente activos, si el gobierno patrocina la vivienda de ingresos mixtos, escuelas y otras obras de infraestructura social.

Las ciudades de América Latina tienen problemas de organización. São Paulo, Bogotá, Medellín, Caracas o Lima. Las favelas y comunas se convirtieron en un problema social. ¿Cómo superar esa situación?

He realizado varios trabajos en las favelas de Río. Estas no son necesariamente un problema; de hecho, ofrecen muchos rasgos sociales positivos. El gran problema recae en la infraestructura y creo que hay maneras de utilizar un enfoque de “sitios y servicios” para el desarrollo de la favela, en que el gobierno pueda suministrar la infraestructura. Mi preocupación con algunas ciudades de América Latina radica en el grado de estratificación social entre los ricos y los pobres. Nuestra historia y nuestra experiencia en Nueva York sugieren que las ciudades de renta mixta son más productivas, más móviles y más justas, aunque Nueva York ahora está luchando por proporcionar un nivel suficiente de viviendas asequibles.

¿Qué deben aprender los sistemas de desarrollo urbano de compañías como Google?

Google ha realizado una importante inversión en el espacio, en Nueva York y en general los trabajadores de tecnología quieren estar en las ciudades, no en parques de oficinas suburbanas. Esto es importante para diversificar la base de trabajo en las grandes ciudades.

¿Qué tanto debe percibir anualmente el gobierno para invertir en la renovación de la ciudad?

No hay una respuesta sencilla para esta pregunta. Sin embargo, la palabra clave es “inversión”. Cuanto más la ciudad invierte en la calidad de vida, como en parques, tránsito y buenas escuelas, más residentes nuevos llegan, los cuales pagan impuestos que permiten que la ciudad tenga una mejor calidad de vida.

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Esto no es algo malo si la infraestructura está acorde en pro de manejar o soportar la densidad. La gente rica en las grandes ciudades debe acostumbrarse a usar el transporte público; por lo demás, es un desastre ambiental, porque usted está construyendo esencialmente suburbios verticales.