Gobierno e industria, en debate sobre tecnología 5G

La siguiente generación de telecomunicaciones implica mayor velocidad y eficiencia energética. A pesar de que su despliegue comercial se prevé para 2020, la discusión sobre estándares y políticas ya empezó.

/ Bloomberg

El sector de telecomunicaciones colombiano hoy está debatiendo si es el momento de subastar la banda de espectro de 700 MHz, considerada la joya de la corona por los operadores de tecnología 4G, pues necesita menos antenas para la telecomunicación y puede penetrar paredes y edificios sin que se pierda la calidad de la señal y la cobertura.

Pero la industria mundial está dando un paso más allá, al hablar de 5G, la quinta generación de las telecomunicaciones. Con ella, según Martha Liliana Suárez, directora de la Agencia Nacional del Espectro (ANE), se logrará mayor velocidad, menor latencia —las demoras que se presentan en la transmisión de un mensaje—, calidad y eficiencia energética, entre otras ventajas.

Los gigantes del sector, como Ericsson, Nokia y Huawei, vienen explorando y discutiendo sobre 5G más o menos desde 2009, cuando 4G apenas se estaba empezando a desplegar. Según Fernando Velásquez, jefe de tecnología e información de Huawei en América Latina y el Caribe, la multinacional china invierte cerca de US$600 millones en investigación sobre la nueva generación.

Lo cierto es que las discusiones apremian, porque dentro de poco las redes actuales no resistirán las exigencias del consumidor. De acuerdo con datos de Ericsson, entre 2015 y 2021, América Latina habrá pasado de consumir 1,2 GB al mes en cada teléfono inteligente a 7GB. América del Norte consumirá 22 GB. El crecimiento total del tráfico en móviles (incluyendo tabletas y PC) en todo el mundo será del 45 %.

De cara a revoluciones como la internet de las cosas, las ciudades inteligentes, los juegos de realidad virtual, la inteligencia artificial, los carros autónomos, video en 8 K, entre otros, no en vano actores como la ANE aseguran que las determinaciones deben tomarse desde ya. Entre los temas que está explorando la agencia estatal se ecuentran los modelos de licenciamiento del espectro.

Colombia adhirió al grupo de países, industria y academia conformado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones que discutirá los mecanismos técnicos y regulatorios para identificar las bandas de frecuencias donde posiblemente se implementaría la quinta generación de telecomunicaciones. Su despliegue comercial se prevé que comenzará en 2020.

El cambio vertiginoso ocupa la agenda de la industria en el mundo y América Latina, cuando hay lugares en la región que aún no tienen energía eléctrica y un país como Cuba, que se está poniendo al día dando el salto de 2G a 4G (sin pasar por 3G). Las demoras pueden significar un ensanchamiento de las brechas de conectividad y competitividad, teniendo en cuenta que un 10 % de penetración de banda ancha en un país significa un aumento de 1,4 % de su PIB, según el Banco Mundial.

Temas relacionados