'Gota a gota llenamos el barril'

Javier Genaro Gutiérrez cree que en cualquier momento el país tendrá un descubrimiento grande, pero para ello hay que seguir explorando.

Javier Genaro Gutiérrez, presidente de Ecopetrol. / El Espectador

Con una espontánea carcajada que podría espantar a la iguana, símbolo de Ecopetrol, que vive trepada en uno de los barriles limpios de la estatal petrolera, el presidente de la compañía, Javier Genaro Gutiérrez Pemberthy, rompió el hielo para responder una entrevista en la que mostró que pese a que el valor de la acción ha caído 23% en lo corrido del año, las utilidades del tercer trimestre son positivas y los resultados inmejorables, hacen que los accionistas sigan orgullosos de ser socios de la empresa más grande del país.

Este menudo empresario bogotano, de quien todo el mundo cree que es paisa, por haber estado 35 años en la energética ISA, tiene a la compañía perforando en Brasil y el Golfo de México, así como metido de lleno en el offshore del Caribe y en el proyecto de shale gas (gas de esquisto) y con bríos de asumir el campo productor más importante del país: Rubiales, en Puerto Gaitán (Meta).

“Más allá de producir petróleo y de la cosa económica, queremos seguir siendo fieles al desarrollo sostenible con barriles limpios, sin accidentes y sin problemas laborales”, señaló.

¿Este ha sido un buen año para Ecopetrol?

Creo que sí. Estamos alcanzando nuestras metas, sobre los 800 mil barriles, y terminaremos el año en esta cifra. Fue el mejor trimestre en resultados económicos en el último año y medio, con una utilidad de $3,97 billones, pero más allá de eso es importante resaltar el avance que hemos tenido en los proyectos de Reficar y Bicentenario.

¿Es usted un experto en el sector petrolero?

No. Tengo que reconocer que no lo soy. Todos los días aprendo cosas nuevas, tengo la aptitud de aprender y en el caso de Ecopetrol cuento con un equipo excelente, ese es el principal apoyo. Este es un sector que a mí no deja de sorprenderme, le da a uno sorpresas en términos de tecnología. Hoy se habla de la revolución de lo que es shale gas.

¿Cuál es su reto?

Más allá de producir el petróleo y de la cosa económica, queremos seguir siendo fieles a apuntarle al desarrollo sostenible con esos barriles limpios, sin accidentes, sin incidentes ambientales y con normalidad laboral, eso va asociado en tener ese millón de barriles en 2015.

¿Qué impide que eso se cristalice?

Hoy tenemos muchas críticas, la gente nos reclama por cosas y nos hacen muchos señalamientos, y si bien nos falta mucho, la idea es avanzar y lograr que un día los colombianos, en diferentes regiones del país, reconozcan que sí lo estamos haciendo bien. La gran realización es tener ese gran sueño colectivo. Sin embargo, hay resistencia de las comunidades que nos repiten: “Agua o petróleo”.

¿El Gobierno va a vender parte de sus acciones en Ecopetrol?

El Gobierno no ha seguido con esta iniciativa. Por ahora ha considerado que es mejor no entrar en la venta de las acciones de Ecopetrol.

¿Y ustedes van con una tercera venta de acciones?

Tenemos una puerta abierta para este proceso y está sobre la mesa. Es posible que lo activemos para 2014.

¿Cómo es la experiencia con los socios de a pie?

Es excelente. Primero, porque es un acto simbólico muy representativo para muchos colombianos que se sienten orgullosos de ser socios de Ecopetrol y tener acciones en una de las empresas más grandes del país. Esto nos ha permitido que nuestros temas sean públicos. Si no estuviéramos en la Bolsa de Valores no sería tan abierto el trabajo de la compañía.

¿Ya arrancó la interventoría del Ministerio de Minas a Ecopetrol?

El contexto de esta afirmación del ministro de Minas, Amylkar Acosta, está dentro del desempeño de lo que son nuestras refinerías y la actividad de refinación. La antigüedad de los equipos de la refinería de Barrancabermeja, que data de 1921, y la de Cartagena nos obligó a hacer un esfuerzo y modernizarlas, para hacer una transformación completa y de esta forma ponerles freno a las pérdidas del negocio de la refinación. Los equipos no corresponden a la disponibilidad de crudos y la calidad en el procesamiento de combustibles. En la medida que entren a operar los dos proyectos el resultado va ser muy distinto y las márgenes van a mejorar, hoy en día pueden ser de US$5 y US$6 por barril y esperamos estar entre US$15 a US$20, eso nos daría un cambio de perspectiva muy importante. Las pérdidas en el negocio de refinación pueden ser $700 mil millones por año.

¿Cuál es su socio más importante?

Indudablemente la compañía con la que hoy tenemos una asociación más cercana y la que más representa en términos de la producción y los negocios: Pacific.

¿Le suena el proyecto Star?

Sí, claro. El proyecto Star es una iniciativa que busca aumentar el factor de recobro de los campos petroleros en producción. Se viene desarrollando un piloto en Quifa, en Puerto Gaitán, y de ser exitoso se podría obtener más crudo de este campo. Los estudios se conocerán en enero.

¿De este resultado depende la ampliación del contrato Rubiales?

Desde marzo nos presentaron una carta solicitando que se haga la extensión y seguir vinculados con los campos de Rubiales y Pirirí, que vencerá en junio de 2016. Es innegable que esta tecnología como esta se convierte en un factor importante de esa decisión. Ese es un proceso que evaluará alternativas y será la junta de Ecopetrol la que tomará la mejor decisión para el país y la compañía.

¿Ecopetrol está en capacidad de retomar la producción de Rubiales?

Lo que se mirará es el tema económico y no si Ecopetrol está en capacidad de operar este campo, que es similar a los de Chichimene y Castilla, también en el Meta, donde tenemos operaciones de la misma magnitud. Ecopetrol ha venido desarrollando un expertis en este proceso. Unos 630 mil barriles de crudo, un 60%, son producidos por la compañía. Allí no radica la capacidad, que sin duda la tenemos, sino el diferenciador económico que represente más ingresos.

¿Por qué no se ha encontrado un gran campo en el país?

Cuando les pregunto a los técnicos sobre esto, lo que me responden es que en el país la actividad se ha incrementado en forma entre 2008 y 2013, con sísmica, perforación y cómo en décadas pasadas aparecieron grandes yacimientos. Después del descubrimiento de Cira-Infantas, en 1918, el país tuvo que importar crudo en los 70. Con el presidente Alfonso López y el ministro Jaime García Parra se dieron incentivos que permitieron la llegada de grandes empresas y entre el 82 y 83 aparecieron Caño Limón y luego Cusiana. Después de la reestructuración de Ecopetrol hemos tenido pequeños descubrimientos de 10, 20 y 30 millones de barriles. En el 2007 Ecopetrol tenía reservas probadas por 1.100 millones de barriles y el año pasado cerramos con 1.877. Tuvimos un gran incremento y, si se compara esto con Venezuela, somos el 1%, pero seguimos sumando.

¿Siguen llegando compañías?

Sí, siguen llegando y con ellas más exploración y sísmica. Se están explorando del orden de 120 o 130 pozos, y se sigue haciendo mucha sísmica. Hoy el país empieza a moverse en la exploración, especialmente en la cuenca de los Llanos Orientales. Hay muchos que han encontrado y esto es lo que ha permitido que el departamento del Meta tenga hoy una producción de 450 mil barriles de crudo. No puedo decir que sea un Caño Limón o un Cusiana, pero empieza a verse la importancia de esta cuenca.

¿Qué tienen guardado?

Tenemos los campos CPO9 y Caño Sur para declarar la comercialidad. Dos prospectos importantes. También trabajaremos en offshore Caribe, campo en el que hay interés de grandes jugadores como Anadarko, Repsol o Shell. Asimismo, habrá buenas noticias en las cuencas del Putumayo y Caguán (Caquetá). No hay cusianas y cupiaguas, pero gota a gota logramos el millón de barriles diarios y lo mantendremos. Esto nos permitió entrar en un club selecto.

¿Colombia es un país petrolero o es puro cuento?

No somos un país petrolero. Somos un país con petróleo. Los geólogos son optimistas y uno ve que van apareciendo cosas. Un día sale Pacific, otro Ecopetrol, luego viene Petrominerales o Canacol, todos anunciando nuevos descubrimientos. No es posible que todos estén equivocados frente al optimismo de que existen oportunidades por descubrir. A esto se suma la potencialidad de shale gas, a lo cual le estamos apostando muy duro.

¿Cómo se ve como expresidente de Ecopetrol?

Indudablemente tengo que reconocerlo, a mí me gusta y me apasiona realmente poder trabajar en empresas públicas como ISA o Ecopetrol. Me vería desarrollando actividades similares a esta, no necesariamente en posiciones de privilegio, ni mucho menos, pero sí poder seguir vinculado con iniciativas que contribuyan al desarrollo de sectores y a generar mejores condiciones para los colombianos. Al final del día, lo que hagamos, que sea en beneficio de la gente. Me vería aportando en proyectos que mejoren la vida de los colombianos.

¿Cómo van las conversaciones para crear una empresa con Pdvsa?

Hemos venido analizando el tema en las mesas de conversaciones y los trabajos que han hecho los técnicos, y estamos a la espera de que se nos asignen unos campos. Con esta figura se haría el desarrollo, en el que Pdvsa tendría una participación mayoritaria y Ecopetrol la minoritaria como asociado.