“Haremos supervisión preventiva”

Andrés Felipe Uribe, superintendente de la Economía Solidaria encargado, dice que tras los incidentes con las libranzas ya no solo se limitarán a reaccionar a los escándalos de estas entidades.

Andrés Felipe Uribe, superintendente encargado de la Economía Solidaria. / Mauricio Alvarado
Andrés Felipe Uribe, superintendente encargado de la Economía Solidaria. / Mauricio Alvarado

Andrés Felipe Uribe no está acostumbrado a las fotos ni a las entrevistas. Tiene una maestría en Economía en la Universidad de los Andes y otra en Políticas Públicas en la Universidad de Chicago, Estados Unidos. Trabajó durante diez años en el Departamento Nacional de Planeación, fue subsecretario y secretario de Hacienda en la Alcaldía de Cali y acaba de ser designado por el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, como superintendente de la Economía Solidaria encargado, en reemplazo de Mariana Gutiérrez Dueñas, a quien le fue aceptada la renuncia.

¿Cuál es el balance de la antigua superintendente?, ¿cómo recibe la entidad?

Estamos viendo un sector que está en crecimiento. Esta es una entidad relativamente joven, tiene menos de 15 años y muchos retos por delante. Es una entidad que para 2017 tiene unos prospectos de ampliación de cobertura muy interesantes en materia de supervisión de las entidades vigiladas. Es una entidad que en un tema tan álgido como el de las libranzas también está emprendiendo unos programas muy interesantes para llegarles más a sus vigilados, no solo como supervisor, no solo como entidad vigilante, sino como un ente informador que prevenga a sus vigilados para que lleven a cabo sus operaciones de la manera más transparente.

¿Qué ha pasado, precisamente, con el tema de las libranzas?

La Superintendencia de la Economía Solidaria ordenó la liquidación forzosa y administrativa de seis cooperativas. Además, hay dos en proceso de intervención. Es importante hacer énfasis en que hay varias fases del proceso de intervención, primero una intervención genérica en la que se establece si determinada entidad tiene la suficiente salud para seguir operando o si es necesario entrar a liquidarla. Ese es el balance hasta el momento, pero la Superintendencia va a seguir recaudando información para seguir detectando estas conductas que tanto daño les han hecho a los ahorradores y a los asociados.

¿Cuáles cooperativas fueron liquidadas?

Cooperativa Desarrollo Solidario (Coopdesol), Coonalrecaudo, Cooperativa Multiactiva para la Proyección y Realización Social (Coopreal), Cooperativa Multiactiva de Comercialización y Consumo Jota Emilio´s Cooperativa, Cooperativa Multiactiva de Vendedores Nacionales (Coovenal).

¿Qué han encontrado en esta investigación?

Son entidades que ya no pueden responder financieramente por sus obligaciones. Se violaba la confianza del inversionista, se violaban también las condiciones y las reglas en las que los afiliados suscribían los términos de pago. De aquí en adelante, el objetivo central no solo será hacer una supervisión reactiva, sino preventiva para devolverles la confianza a los asociados, al sector. Aquí lo importante no es solo hacer una revisión muy exhaustiva de lo que ha sucedido, sino devolverle al cooperativismo la función natural que ha tenido y que en realidad no es convertirse en un emisor de títulos valor, sino en ser un servicio para la comunidad y, sobre todo, para sus afiliados.

¿Le han remitido los hallazgos a la Fiscalía?

Siempre estamos prestos a compartir toda la información que obtenga la Superintendencia en sus procesos de intervención con las diferentes entidades judiciales. Todos queremos que los responsables de este escándalo respondan no solamente porque deben hacerlo, sino porque queremos restablecer la confianza de los ahorradores y de los afiliados y para nosotros eso es lo más importante.

Esta serie de hechos ha generado cierto estigma en el movimiento cooperativo. ¿Qué medidas van a tomar en ese sentido?

La labor de una superintendencia no es solo la de vigilancia, sino la de promover y fomentar entre sus vigilados actitudes transparentes. La idea es que conozcan sus posibilidades y sus responsabilidades. Por supuesto que hay un estigma y uno no puede culpar a la gente que tiene reservas a la hora de invertir sus recursos. Por eso es fundamental no solo hacer una vigilancia reactiva, sino una vigilancia preventiva que evite que estas circunstancias se repitan.

En términos más concretos, ¿cuáles son sus metas a corto plazo?

Tenemos un universo de cooperativas muy grande. En este momento alrededor de 3.800 cooperativas reportan información a la Superintendencia. Creo que a lo largo de este año revisaremos los estatutos de todas las entidades vigiladas, ese sería un primer paso en el caso de supervisión, y vamos a priorizar aquellas que, ya sea por su nivel de activos o por sus actividades particulares, consideremos que representan mayor riesgo. Podríamos llegar a una revisión selectiva de aproximadamente 400 cooperativas, que va a ser algo muy significativo para el sector.

Todo indica que en el posconflicto las cooperativas serán protagonistas. ¿Cuál va a ser la actitud de la Supersolidaria frente a esto?

Es un tema en el que hay que ser muy cuidadoso, porque es cierto que dentro de los acuerdos está contemplado fomentar la asociatividad y la economía solidaria, particularmente en el sector rural, y es algo en lo que todos estamos de acuerdo, pero creo que en términos de vigilancia y control la Superintendencia debe seguir llevando un trabajo muy serio para que estas nuevas entidades no generen problemas. Si bien apoyamos este esquema, debemos tener un ojo muy atento sobre cualquier tipo de entidad que se reglamente y que se cree allá.