Hay que mostrarle la industria al mundo

Más de 40 empresas de los sectores siderúrgico, metalmecánico, textil, confecciones, cueros y calzados pidieron una política industrial.

Mientras que en los foros se sigue trillando la frase de que todo está dado para que Colombia dé el salto y se convierta en una de las primeras economías de la región, un grupo multisectorial, de más de 40 empresas, la Coalición para la Promoción de la Industria Colombiana, le entregó al Gobierno un documento en el que recomienda implementar una política industrial de nueva generación que le permita al país construir nuevos marcos formales y estratégicos de planificación para la economía nacional.

“Estamos cansados de oír esa frase en todos los foros, lo que requerimos es actuar. Más con la firma del tratado de libre comercio con Estados Unidos. Hay que poner a rodar las locomotoras para que produzcan y generen más empleo y calidad de vida a los colombianos”, explicó uno de los empresarios.

Entre tanto, Astrid Martínez, coautora del informe del grupo, señaló que el país no tiene una meta como la que tenía el presidente Alfonso López: su sueño era convertir a Colombia en el Japón de Suramérica. “Por eso tenemos que fijarnos una”. Señaló que Colombia debe impulsar la promoción de la industria, pero considera que falta voluntad política.

A su vez, el presidente de Fedesarrollo, Roberto Steiner, considera que el país se desindustrializó entre 1990 y 2010, pero que lo realmente preocupante es la desagriculturización, ya que la industria de alimentos no puede ser competitiva si no tiene un campo fuerte que provea la materia prima, sobre todo cuando los otros países sí se fortalecen. En contraste, en esos años creció en el país la prestación de servicios.

Si bien se habla actualmente de una bonanza minera, el país debe potencializar esta situación y ordenar los gastos a través de la regla fiscal, para fortalecer la infraestructura del país, ahorrar e invertir en el mejoramiento de la calidad de vida de los colombianos, explicó Steiner.

Asimismo señaló que falta ajustar las estructuras arancelarias, tributarias y de gravámenes al trabajo, que privilegian a los empresarios antes que a los trabajadores.

Sergio Díaz-Granados, ministro de Comercio, Industria y Turismo, aseguró que recibe con una gran satisfacción el informe y las recomendaciones de la coalición, muchas de las cuales comparte y se están poniendo en práctica.

El ministro señaló que una de las locomotoras es la vivienda, pero para que ésta genere más plazas de trabajo debería estar integrada con la industria de la línea blanca, ya que el millón y medio de viviendas que espera construir el Gobierno en lo que resta de la administración permitiría consumir por lo menos el mismo número de electrodomésticos.

Frente a la propuesta del grupo de que Bancoldex se transforme en un banco de primer piso, el funcionario explicó que debe hacerlo para estar más cerca de los exportadores, especialmente de las pymes, pero lo que queda descartado es que se convierta en prestamista.

Para el director del Centro para el Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard, Ricardo Hausmann, quien hace algunos años había hecho un estudio similar sobre Colombia, la propuesta de Martha Lucía Ramírez, coordinadora de la coalición, establece mucho espacio para hacer cosas importantes tanto por el Gobierno como por el sector industrial.

Hausmann señaló que Colombia no tiene que dramatizar una eventual crisis económica internacional, ya que lo que ocurre en Estados Unidos, principal socio comercial de Colombia, no es más que un crecimiento lento, algo muy distinto de lo que pasa en Europa, crisis cuyo origen es fiscal y muy delicado. Para él, Colombia se vería afectada por una eventual crisis mundial siempre y cuando los precios de las materias primas bajaran.

Al respecto, Martha Lucía Ramírez sostiene que el país debe pasar de las palabras a los hechos y que el sector empresarial debe estar presente, acompañando al Gobierno en esta tarea.

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