La hora de Casio en tierras colombianas

Con el 20% del mercado de América Latina, tiendas propias y ventas que llegaron a los 1,5 millones de unidades en el país en 2012, este año esperan crecer más del 10%.

Akio Ota, gerente general de Casio para el mundo, junto a Kikuo Ibe, director del departamento de construcción de Casio, creador del G-Shock. / Gustavo Torrijos

Kikuo Ibe es un hombre menudo, no llega a los 1,60 m, pero tiene una estatura intelectual, de sabiduría, que no conoce límites. Es de esos japoneses que se han pasado la vida investigando, probando, intentando y cambiando al mundo. Él fue el creador, hace poco más de 30 años, del primer reloj irrompible, resistente a los golpes, que desarrolló la multinacional Casio. Único en el mundo. Su tarea era innovar cuando todo el mundo se dejaba llevar.

Ahora, después de precisar el tiempo por tres décadas, su hijo, el emblemático G-Shock, de esos que venden en cuanto almacén de relojería puede usted encontrar, está presente en más de 195 países del mundo y suma cifras millonarias, pues la compañía para la que trabaja ha logrado vender algo más de 65 millones de unidades en los cinco continentes desde su creación.

“Hace 32 años mi padre me regaló un reloj en el colegio. Fui a la universidad y al trabajo. Era muy importante para mí, pero un día se cayó al piso y se rompió. Fue muy triste y pensé en hacer un reloj que no se rompiera. Ese fue el punto de partida”, cuenta Ibe, director del departamento de construcción de Casio. “Pensé que iba a ser algo muy fácil, pero tardé dos años en lograrlo”.

Se refiere a que en el primer intento pensó solamente en poner caucho en cuatro puntos del cuerpo del reloj. Su oficina, el centro tecnológico de la empresa, quedaba en el tercer piso de un edificio, y desde allí lo soltó, con tan mala suerte que se destruyó por completo. Entonces puso una gran porción del nuevo material, pero fue tan grueso que el reloj parecía una bola de béisbol. “Y me di cuenta de que no era tan fácil. Estaba equivocado”.

Tuvo que crear una nueva estructura, hacer mucha investigación y lograr un cuerpo que absorbía cinco distintas capas de golpes. “Luego vino el ajuste de la pantalla y posteriormente las bovinas internas del reloj”. Así nació el típico Casio que llevan deportistas, cantantes, jóvenes aventureros y hasta ellos, que son los más altos ejecutivos de la multinacional.

Akio Ota, gerente general de Casio para el mundo, es el hombre de las cifras. “Lo nuestro es la tecnología. Inventamos cosas revolucionarias. Japón representa el 25% de nuestras ventas mundiales. Europa y América es el 15%. China se queda con el 10%. Y en participación de mercado, en Latinoamérica tenemos el 20% y, de ese porcentaje, Colombia también registra el 20%. Eso quiere decir que este país es muy importante para nosotros y por eso estamos aquí”.

Ota revela que tienen muy buenas expectativas en el mercado colombiano, no sólo con la línea de G-Shock, sino con sus relojes de lujo, que “vamos a traer al país. Tenemos la convicción fuerte de crecer como lo está haciendo esta economía. Pensamos que nuestras ventas estarán por arriba del 10% en aumento”. Y lo harán de la mano de las tiendas propias en Medellín y Bogotá, conocidas como G-Factory, además de la red de distribuidores que ya está en el país. “Pero la idea es tener más tiendas de este tipo en Colombia”.

Juan Guillermo Soto, gerente general de Casio en Colombia y el encargado de la expansión japonesa, cuenta que durante 2012 se vendieron 1’462.000 unidades de la marca entre todas las líneas, con un potencial enorme en compradores jóvenes de tribus urbanas que los representan muy bien. “Pero el mensaje que traemos es que no sólo estamos buscando consumidores, estamos buscando seguidores de la marca, amigos, fans. De eso se trata”, dice sonriendo Ota.

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@EdwinBohorquezA