Incertidumbre en el futuro de Pacific Rubiales

La compra de la petrolera canadiense fue cancelada a petición de Alfa y Harbour Energy. Sin Campo Rubiales y con un mal comportamiento en bolsa, la firma anda sin norte.

Pacific es la segunda productora de petróleo de Colombia. / Gustavo Torrijos

Pacific Rubiales anunció que, a petición de Alfa y Harbour Energy, empresas que habían ofrecido pagar US$6 canadienses por acción, la operación de venta quedó cancelada. (Lea también: Las movidas por Pacific)

El acuerdo, firmado el 20 de mayo, en el que las multinacionales se comprometían a adquirir la totalidad de las acciones ordinarias en circulación, terminará de inmediato, sin ningún tipo de sanciones para las partes. Esto implica que la reunión extraordinaria de accionistas que se llevaría a cabo el 28 de julio, en la que se definiría si había consenso para la operación, tampoco se llevará a cabo.

Este es el desenlace de proceso que, desde su inicio, fue engorroso por la oposición que fijaron los venezolanos de la O’Hara Administration, accionistas minoritarios, a la venta de la canadiense. Ellos argumentaron que la oferta era demasiado baja y requería un aumento en el precio que ofrecían por cada papel.

A pesar de esos movimientos, y de que los venezolanos trataban de convencer a otros accionistas de oponerse a la operación, Pacific veía en este proceso una luz al final del túnel. La empresa en 2011 logró su máximo pico en bolsa cuando la acción superó los $70 mil, el 8 de julio cerró en $11.040 con un desplome de 2,40%.

Solo con conocerse públicamente el interés de los mexicanos la acción tuvo un repunte del 25%, lo que, aclararon los analistas, no implicaba una recuperación total de lo que habían perdido los inversionistas hasta ese momento.

Algunos, como Diego Franco, trader de Valoralta, se arriesgó a decir que está era una movida para tratar de inflar las acciones de la compañía. “Los que han ganado son los que compraron en el último mes porque los precios estuvieron muy altos, pero el accionista de a pie todavía sigue siendo perdedor”.

Ante la insistencia del grupo venezolano por evitar la venta de la compañía, Pacific terminó por señalarlos de ser un “grupo de inversionistas oportunistas”.

Ante esta situación, Alfa amenazó con desistir de la compra y buscar nuevas opciones para poder meterse en el negocio petrolero de México, donde recientemente se llevó a cabo la Ronda 1 a la que, entre otras cosas, renunció Ecopetrol.

La firma regiomontana esperaba utilizar la experiencia de Pacific en la extracción de crudo pesado, gracias a la que se convirtió en la petrolera privada más importante de Colombia al resucitar Campo Rubiales. Zona que hoy aporta cerca de la tercera parte de la producción nacional. Sin embargo, Ecopetrol anunció hace un par de meses que no sería renovado el contrato que vence en 2016. Otro golpe para la firma canadiense. La caída de los precios del petróleo a más de la mitad fueron también influyó en la crisis de Pacific. El futuro es incierto.

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