Industria colombiana: cautivando a compradores mundiales

Empresarios de Barbados y Surinam descubren las ventajas al comprar productos en el país. Varios aspectos los sorprendieron en la reciente macrorrueda de Proexport.

Grace Brandon, empresaria de Surinam.
Grace Brandon, empresaria de Surinam.

Anthony Pickering y Eric Smith, dos empresarios de Barbados, tardaron varios minutos en comprender que el buñuelo no es una dona sin agujero en la mitad. Ni el aspecto (sin azúcar o dulce) ni la forma (por completo redonda) les resultaron familiares, e hicieron falta varios colombianos para transmitirles la idea de este producto tradicional. Aun así volvían a preguntar sobre su procedencia y la manera de acompañarlo al comer, sobre el empaque y sus ingredientes, sobre su color y la técnica para cocinarlo… hasta que concluyeron que el café colombiano sería el complemento ideal para disfrutarlo.

En su mesa ya tenían varias muestras de productos que dejaron empresarios nacionales interesados en llegar a esa pequeña isla del Caribe, aprovechando la más reciente macrorrueda de Proexport como plataforma de exportación, y aclaraban que aunque era la primera vez que se interesaban en encontrar oportunidades en el mercado colombiano, estaban bastante satisfechos de asistir a un evento que les permitió conocer el talento humano y la creatividad que se ocultaba detrás de cada muestra.

Pickering y Smith se dedican a la distribución de alimentos para restaurantes y hoteles, en ocasiones de lujo, y destacaron que los precios y la calidad de lo que se produce en Colombia, como en el caso de los vegetales, la comida de mar y las frutas, fueron las ventajas que los aventuraron a participar en este escenario de negocios. Además, revelaron el interés por seguir construyendo relaciones comerciales con el país, no solo a través de eventos especializados sino mediante una búsqueda propia de inversión en nuevas propuestas.

Mientras tanto, Grace Brandon, empresaria de Surinam, explicaba que su compañía Firgos se encarga de la distribución de productos de aseo y alimentos para 1.500 supermercados en ese país, y aunque ya conocían la oferta colombiana, aprovecharon la ocasión para descubrir nuevas alternativas. “Ya tenemos negocios, de hecho hace 10 años compramos artículos a Colombia, y aquí nos hemos sorprendido con varios portafolios. Vamos a llevarnos por lo menos 10 contactos que empezarán a vendernos en los próximos meses”.

Desde papas fritas, aceite vegetal y champú, hasta compotas, escobas y papel higiénico, estarán llegando a Surinam y al mundo por cuenta de las propuestas que supieron cautivar a estos compradores. Y es posible creer que ese fue el efecto generalizado del evento: cautivar y sorprender.