Industria y Agricultura, rendijas por donde entra oleaje de la crisis europea

Ante rumores de posibles cambios en el gabinete del presidente Santos, el ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, dice que “no estoy blindado, pero si preparado”.

“Blindado no hay nadie, preparados si, blindados no”, es la frase de un ministro que busca por todos los medios llevar optimismo a los empresarios y familias colombianas desconcertados por los efectos de la crisis europea que se han comenzado a sentir en la economía doméstica . Juan Carlos Echeverry, el ministro de Hacienda que apuesta todo su prestigio a que el país saldrá bien librado tras los embates del tsunami financiero europeo. Tampoco piensa en abandonar el barco, a pesar de que admite que “duré dos meses sudando petróleo”, cuando la cotización internacional del crudo se descolgó alrededor de 20 dólares, lo mismo cuando el café cayó 30 centavos de dólar. “No estoy blindado, pero si preparado”, reitera, ante rumores de posibles cambios en el gabinete del presidente Santos.  Vea las declaraciones del Ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry.

¿Realmente la economía colombiana está preparada para soportar ese oleaje que ha comenzado a llegar?

Nosotros estamos preparados. Qué es solidez en la economía. Solidez es que usted no haya gastado más de lo que tiene, que no necesite deuda y, por supuesto entonces, que su tasa de interés no va a subir y su tasa de cambio (dólar) se mantenga estable. Eso es solidez y es exactamente lo que hizo Colombia en estos últimos dos años. Fue ahorrar, ahorrar, hacer TLC (tratados de libre comercio) y pasar reformas como la regla fiscal. La crisis nos encuentra con un gobierno que tiene 24 billones de pesos en el Banco de la República. (La crisis) nos encontró muy sólidos, no inmunes, no blindados; muy sólidos.

¿Por cuál rendija se nos puede meter parte de ese oleaje?

Hay dos rendijas, que son agricultura e industria. Esas son las dos rendijas por donde ha entrado el oleaje, porque los sectores más sensibles a la tasa de cambio (dólar) son agricultura e industria. Por eso nosotros hemos pedido que como parte de la estrategia les demos una tasa de cambio (dólar) más competitiva para la agricultura y la industria. Una segunda rendija, -me gusta mucho su símil que sigue a la del barco-, es la ejecución del gasto público.

¿Por qué ha estado débil el gasto público?

Nuevos gobernadores y alcaldes que no saben todavía invertir, y que tienen que pasar un plan de desarrollo. Los primeros seis meses los gastan es diciendo qué van a hacer y protocolizar. Ecopetrol, que por azar del destino, en el primer semestre de este año registró inversiones muy bajas. Ecopetrol es muy grande en inversiones y el Gobierno nacional, por unos temas de eficiencia que tenemos que resolver, se ha demorado mucho en empezar a gastar durante el año. Generalmente el Gobierno gasta mucho en la segunda parte del año e invierte mucho más hasta la primera parte del año. El gasto de celulares, salarios, agua, luz y teléfonos es lo mismo, pero la inversión que, son 36 billones de pesos, está concentrada en la segunda parte del año. La mala noticia es que no se invirtió suficientemente en la primera parte del año y la buena noticia es que en la segunda (parte del año) se va a invertir una bestialidad.

Dentro de las cuentas del gobierno estaba previsto que se debilitaran industria, comercio, construcción y que no repuntara agricultura. ¿Estaba previsto todo eso?

No. Nadie preveía que se iba a caer industria y agricultura. Son señales mezcladas que han llamado la atención sobre unos síntomas incipientes, a las cuales hay que empezar a reaccionar y no ser complacientes. Pero estaba previsto que regalías iba a entrar fuertemente desde junio en adelante, porque regalías se hace con base en los planes de desarrollo de los mandatarios locales, y los planes se aprobaron en mayo y junio. Entonces sí estaba previsto que la inversión pública entraba en la segunda mitad del año.

El comercio cae

No estoy de acuerdo con usted en el tema (caída) de comercio. Usted ve los resultados de Carrefour, de Éxito de Alpina, el comercio va bien.

Pero las cifras del Dane muestran que cae

No se cae. El año pasado hubo unas ventas de 300.000 automóviles, es imposible crecer 30.000 automóviles adicionales sobre eso. Cuando aumentamos la tasa de interés en el Banco de la República queríamos enfriar a los hogares, el crédito estaba creciendo al 25 (por ciento), ahora lo hace al 20 (por ciento). Todavía sigue creciendo muy rápido y queremos moderarlo para que crezca alrededor de 15 o 20 (por ciento), pero 25 era mucho.

¿Cuáles son las fortalezas de la economía colombiana que lo hace decir con tranquilidad que estamos preparados?

El desempleo está en descenso, la inflación está en la meta, las finanzas públicas están en orden, el sistema financiero es sólido y está bien supervisado. No hay sobre-endeudamiento de las familias, ni de las empresas; las tasas de intereses de Colombia, internas y externas, están en descenso, mostrando confianza. En el primer trimestre crecimos 4,7 por ciento. Esta economía es difícil que esté más sólida con esos indicadores.

Usted sigue siendo muy optimista mostrando unas variables que crecen. ¿Minería e infraestructura, por problemas de licencias, no muestran dinamismo?

Déjeme darle dos respuestas, la primera positiva y la segunda negativa. La positiva indica que más de la mitad de la economía está creciendo por encima de 4,5 por ciento, le menciono que minería está creciendo al 12 (por ciento) tanto en el primer trimestre como en nuestras expectativas del año, telecomunicaciones y transporte crecen entre el 6 y 7 (por ciento), comercio está creciendo al 5 por ciento; energía, gas y agua está creciendo al 4 y medio y el sistema financiero está creciendo al 6 por ciento. Eso pesa más de la mitad del PIB (producto interno bruto). Ahora le respondo la segunda parte, que es la preocupación. En petróleo esperábamos que creciera al 12 (por ciento), si como dice Ecopetrol va a bajar la expectativa de producción en 20.000 barriles, va a crecer al 10 (por ciento), pero igual va a crecer muy por encima del 4 y medio (por ciento). El segundo tiempo del Gobierno Santos tiene que ser dedicado a gerencia, implementación y ejecución.

¿Eso qué quiere decir?

Que la primera parte del Gobierno Santos fueron dos años de reformas, los cambios legales y constitucionales que necesitaba el país. De aquí en adelante nos debemos dedicar a gerenciar los sectores: infraestructura, salud, educación y licencias ambientales. La gerencia, implementación y ejecución es para que los bienes y servicios públicos lleguen a las familias, lleguen a las empresas, para que haya la vía, el ferrocarril, para que haya la vacuna, para que el hospital no se quiebre, etc. De reformas tenemos que pasar a gerencia, implementación y ejecución, el GIE.

¿De qué forma está afectando la inseguridad a la economía?

Ese es un diálogo que yo mantengo con el ministerio de Defensa. No es de ahora, es desde el principio del Gobierno que yo le he dicho a Defensa (Juan Carlos Pinzón) ustedes y nosotros somos el yin y el yang en el sentido de que yo les ayudo a ustedes y la economía les da recursos para los 20.000 policías, para los 6.000 soldados, para la munición, para los helicópteros, para las lanchas, para la logística y para la inteligencia. La economía me produce impuestos y yo les doy recursos para que ustedes estén sólidos, pero la seguridad suya me da confianza y me produce más actividad económica.

¿Cuántos recursos se han destinado para seguridad en el actual gobierno?

Hemos puesto 7,2 billones de pesos en el Gobierno Santos para las necesidades del sector defensa, en inversión adicional. Yo ya puse el yin, ellos están con un yang muy importante porque todos los indicadores de seguridad están mejorando. Hay gente en Twister que quiere convencer al país de todo lo contrario, pero los datos son tozudos: 14.000 homicidios cuando hace 10 años eran 28.000. Las tasas (de homicidios) de Bogotá (son) las más bajas en el país. Usted le pega a los santuarios de las Farc y es como pegarle a un avispero, salen las avispas. Es un efecto que el país tiene que saber que va a suceder. Si el ejército entra a los santuarios de las Farc como el sur del Cauca, no podemos sorprendernos con que los siguientes seis meses sean muy duros en el sur del Cauca. Si el ejército entra a Tibú (Norte de Santander), que era un santuario de las Farc y mueve ese avispero no nos sorprendamos que en Tibú haya problemas, lo mismo que en Arauca. Este es un conflicto que es dinámico. Esa es la nueva fase de esa dinámica y el Gobierno está respondiendo, innovando, adaptándose a la nueva fase y avanzando en derrotar las fuerzas del mal.

La percepción es que la seguridad se ha deteriorado, y es mayor a la de unos años atrás

Atentados a la infraestructura eléctrica en el gobierno de Uribe hubo miles, secuestros en el Gobierno Uribe, hubo miles, robos hubo miles. Es que la gente se olvida ahora de que todos los años, incluso desde 2008, hubo un resurgimiento de este problema. Nosotros estamos respondiendo con eficacia y con resultados. Hay una cosa muy importante que dice el ministerio de Defensa: hoy por hoy los problemas existen en 18 municipios de los 1.100. Esos problemas, en los medios, son como si fueran en los mismos 500 municipios que había antes, pero son en 18 municipios, y los ataques están focalizados en cinco municipios. Lo que no podemos es magnificar, porque le dedicamos el mismo número de páginas en prensa o el mismo número de horas en radio y televisión, a estos hechos.

¿Es sólo percepción?

Yo soy economista y usted señala algo muy importante que es la percepción. En la economía toda la percepción es fundamental, no se puede ser complaciente por creer que los resultados por la percepción están mal. Debemos mostrarle a la gente que el resultado del plan que estamos llevando a cabo es ese tipo de reacción de las Farc, es ese tipo de reacción del ELN. Cuando usted se mete al centro del avispero salen todas las avispas a picarlo, pero ese es el plan que estamos llevando a cabo.

¿Debemos estar tranquilos con ese plan?

Nunca debemos estar tranquilos. A mí me pagan por preocuparme.

A propósito de su optimismo, ¿qué tanto está alejada la realidad de ese optimismo?

Uno tiene que tener una percepción sería, documentada en cifras y construir una narrativa sobre lo que nos puede pasar. Lo que puede pasar depende de nuestra estrategia, por eso le hablo de tasa de cambio, de interés, de gasto público, de eficiencia, de ejecución, que son cosas que tenemos que hacer.

Uno de los ingredientes de la crisis de Europa tiene que ver con pensiones, ¿a nosotros nos puede llegar a suceder eso?

Yo me leí un libro de Niall Ferguson que se llama el ascenso del dinero, donde muestra que los países se quiebran por dos sistemas: pensiones y salud que crecen como un coliflor y financieramente se vuelven impagables….Colombia ha hecho unas reformas muy serias.

¿Nosotros tenemos problemas con esos dos sistemas?

Pero no por plata. La plata para las pensiones ya la estamos poniendo y ya estamos pasando lo peor. Desde el Gobierno Pastrana (Andrés) empezamos a hacer las reformas en salud, de pensiones, después el gobierno Uribe aprobó también dos reformas de pensiones y fuimos dotando al sistema de recursos.

Con todo respeto, todo esto lo he escuchado a varios ministros de Hacienda, pero siempre tenemos problemas en pensiones y en salud. ¿Qué va a pasar?

A mí me entregaron un déficit (fiscal) de 3,6 por ciento del PIB que eran 20 billones de pesos y lo llevó en cerca de 1,0 por ciento que son ocho billones (de pesos). Yo digo eso pero yo bajé el déficit en 12 billones (de pesos) al año, 12 billones que el gobierno Uribe se gastaba cada año, que nosotros no lo gastamos. Yo le puedo decir que estoy ahorrando para (el tiempo de) las vacas flacas, que va a haber.