Industriales creen en un buen 2014

De la mano con un dólar por encima de $2.000 y con un mejor clima de negocios, la Andi espera que sectores como vehículos y textiles comiencen a recuperarse.

Según la Encuesta de Opinión Industrial de la Andi, la producción de vehículos cayó 18% el año pasado. / Óscar Pérez

El sector industrial colombiano terminó el año pasado rodeado de números en rojo. Tan sólo entre enero y noviembre de 2013, según el DANE, 31 de los 44 subsectores registraron contracciones en su producción y renglones como la fabricación de vehículos, papel, cartón, minerales no metálicos, confecciones y metales preciosos no dieron señales de levantar cabeza.

Pese a este panorama —que llevó al Gobierno a poner en marcha estrategias como el Plan de Impulso a la Productividad y el Empleo (PIPE)—, el gremio de los empresarios cree que 2014 ahora sí será el año para la recuperación industrial. Bruce Mac Master, jefe de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), durante la presentación de los resultados de la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta (EOIC), dijo que la actual coyuntura cambiaria —que tiene a la divisa rondando los $2.050— podrá darle un respiro al sector. Además, sabe que una de sus responsabilidades es la protección del empleo industrial.

En cuanto al comportamiento de la tasa de cambio, el dirigente gremial manifestó recientemente a este diario que “hay que ver cuánto puede durar esa situación. En todo caso, la volatilidad no es atractiva ni construye un aparato productivo”. Asimismo, cree que los industriales en parte han sido las víctimas de la reciente inestabilidad que se ha visto en el entorno internacional.

La encuesta hecha entre los empresarios también mostró que durante 2013 la fabricación de vehículos se contrajo 18% y la de autopartes 20%. Entretanto, el sector textil presentó una caída del 18,1%; la producción de aparatos de uso doméstico, del 6,4%; la de maquinaria y aparatos eléctricos, 6,2%; la de hierro y acero, 6,2%, y la refinación de petróleo, 4,2%. En contraste, aseguran los industriales, alimentos, bebidas, algunos minerales no metálicos, químicos, calzado, papel y cartón presentaron números positivos.

Según la percepción de los empresarios, contenida en el sondeo, la producción de la industria presentó una caída de 0,2% durante el año pasado, mientras que las ventas totales durante el mismo lapso presentaron un incremento del 2% (las correspondientes al mercado interno se expandieron 2,3%). Entretanto, el 56,6% de los industriales encuestados manifestó que la situación del sector aún es buena.

“Para 2014 se prevé un mejor desempeño de la industria; la positiva evolución de los pedidos y el mejor clima de los negocios registrados en el último trimestre de 2013 nos hacen ser más optimistas. A lo anterior se suman la recuperación de la tasa de cambio, la inversión en infraestructura anunciada por el Gobierno; los indicadores líderes del sector de la construcción de vivienda, que apuntan a una reanimación de esta actividad; el impacto de las medidas para la productividad y el empleo adoptadas en 2013; el entorno macroeconómico favorable y el mayor crecimiento mundial, entre otros”, asegura una parte de los resultados del sondeo.

Carlos Hugo Escobar, presidente de la firma Corpacero, cree que aunque este año la recuperación industrial no se dará de manera automática, el hecho de contar con un dólar a $2.000 sí se convierte en un alivio para los industriales. “Lo que va a pasar es que la industria en el componente importado tendrá que comprar materias primas más caras, pero habrá un mayor valor agregado nacional. El componente nacional está afectado por la inflación local. Eso hace que la industria sea más competitiva internamente”.

Sin embargo, para el empresario, hay preocupaciones como el comercio desleal de las cuales debería ocuparse con mayor atención el Gobierno. Es el caso del acero chino, que ha distorsionado los precios del producto hecho en el país.

En opinión de José Manuel Restrepo, rector del Colegio de Estudios Superiores en Administración (CESA), “el efecto del dólar más alto no es inmediato, ya que la industria aún está con el valor de la divisa correspondiente a las exportaciones hechas un tiempo atrás. Hay otra porción de la industria que tiene insumos importados”.

Pero más allá de un tema cambiario, Restrepo cree que el tema de la competitividad de la industria nacional radica en problemas de fondo como los costos de la energía, del transporte y de la logística. “Estos no se han abordado plenamente”.

 

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@hector_sandoval

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