Innovación a la carta

Esta empresa bogotana, especializada en el análisis técnico de alimentos, se impuso a 1.385 competidores en la tercera edición del premio. Historia de una compañía familiar.

Tirso Tovar, gerente técnico de Enzipan Laboratorios S.A., al recibir el premio.  / Luis Ángel
Tirso Tovar, gerente técnico de Enzipan Laboratorios S.A., al recibir el premio. / Luis Ángel

Un fuerte abrazo. Ese ha sido el secreto que la familia Tovar Gaitán aplicó en un principio, y que ha seguido haciéndolo, para consolidar a Enzipan Laboratorios S.A., su empresa, como una de las más importantes de la industria alimenticia nacional. Ha sido gracias a la unidad de sus tres miembros que han sabido sobreponerse, en los últimos 25 años, a los múltiples obstáculos que el destino puso en su camino desde que decidieron crear empresa.

“Ha sido un factor fundamental. Sin ellos, todo esto no habría sido posible”, dice Tirso Tovar, su gerente comercial, el hombre de cabello cano, ojos claros y corbata siempre bien anudada, que ayer recibió de manos del banco BBVA y del diario El Espectador el galardón por convertirse en el triunfador de la tercera edición del Premio Pyme Sostenible.

Fue el gran reconocimiento a una historia que se inició en 1987, cuando Tovar, su fundador, se lanzó a esa incierta aventura de hacer empresa. Por entonces, había dejado atrás los trigales de sus padres en Sapuyes (Nariño) para trasladarse a Bogotá, donde inició sus estudios de Economía al tiempo que trabajaba de mensajero en una entidad financiera en la que, tras 20 años de trabajo, se convirtió en gerente zonal.

“Tenía mucha experiencia con todo lo relacionado con los créditos, pero no el capital suficiente para comenzar mi propio banco. La respuesta la encontré en los aditivos alimenticios”, comenta. Estos fueron su carta de entrada a una industria ávida de un laboratorio que garantizara la calidad y la composición nutricional de sus productos, una señal que la familia interpretó como su oportunidad para innovar y diversificarse.

Así nació Enzipan, el laboratorio que una mañana de 1993 sufrió un gran golpe cuando una banda de ladrones encañonó a los trabajadores y en un camión desocupó la empresa. “Me dejaron con una mano por delante y la otra por detrás. Fue gracias a nuestros clientes, que nos dieron créditos condicionados a la productividad futura, que pudimos levantarnos”, recuenta.

Y gracias a ese impulso y la unidad familiar, el laboratorio selló contratos de representación con empresas internacionales que le permitieron contar con tecnología de punta para ofrecer hoy en día un portafolio de servicios que va desde los análisis físico-químicos y microbiológicos, pasando por la cromatografía líquida y de gases, hasta la producción de fibra dietaria insoluble, un derivado del trigo rico en nutrientes que promete revolucionar la industria en el largo plazo.

“Con él también estamos participando en los Premios Innova. Estamos seguros de que con él contribuiremos a la calidad de vida de los colombianos”, señala Gustavo Tovar Gaitán, su hijo y actual subgerente financiero de Enzipan, el hombre que tendrá como misión invertir los $100 millones del premio en el mejoramiento de la Unidad de Investigación y Desarrollo de la empresa.

Padre, madre e hijo se fundieron ayer en un abrazo tan pronto se enteraron de la decisión final del jurado, el símbolo de un esfuerzo conjunto de 25 años de trabajo. “Fue más fácil crear la empresa que pararme aquí a recibir este reconocimiento”, dijo Tirso Tovar, con la voz entrecortada.

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