Inversiones de Fundación Sura superaron los $15.000 millones

Después de 43 años en el mercado nacional, la Fundación Sura llegó El Salvador, Panamá y República Dominicana.

“Aquí no importa si estamos hablando de Bogotá, Cali, Bucaramanga, Chocó o Cúcuta, tampoco si es territorio nacional o extranjero. Si las necesidades sociales no conocen fronteras, ¿Por qué nosotros sí?”, dijo Luz Marina Velásquez, directora ejecutiva de la Fundación SURA, después de contar que hoy las inversiones y los servicios de la organización llegan a más de 14 departamentos de Colombia y a cuatro países del mundo.
 
El equipo integrado por ocho personas tiene claro que su área de trabajo es toda aquella en la que puedan sembrar y generar oportunidades, por eso pasaron de invertir $11.345 millones en 2012 a $15.398 millones el año pasado, en proyectos relacionados a educación sexual, formación para la competitividad, promoción cultural y gestión integral de comunidades.
 
“Esas cuatro líneas de inversión en las que nos basamos son las mismas que están llegando a San Andrés, Norte de Santander, Risaralda, Atlántico y a 12 departamentos más, así como a El Salvador, Panamá y República Dominicana”, agregó la ejecutiva, mientras dejaba claro que en el exterior los esfuerzos se enfocan en “el fortalecimiento de las bibliotecas escolares, para hacer de esto un escenario vivo que ayude a los procesos de lectoescritura y desarrollo de competencias de los estudiantes”.
 
Con programas como Félix y Susana, que orienta sobre la salud sexual y la sana convivencia; el bilingüismo para la competitividad, que consiste en acompañamiento institucional a escuelas normales superiores y rectores líderes transformadores, que promueve el liderazgo como factor clave del cambio, la fundación SURA hoy alcanza a beneficiar a más de 63 mil colombianos.
 
Sin embargo, a pesar de los logros alcanzados y de tener cerca de 130 iniciativas en ejecución, Velásquez recalcó que: “No es tan fácil mantener estos proyectos porque hay desconfianza en la población, porque cuando un plan no da los resultados esperados se retiran los aliados y principalmente porque hoy en la gente existe desesperanza. Por eso aquí tenemos que arriesgarnos a aprender para construir”.