La isla de Lesbos se queda sin turistas por la crisis migratoria en Grecia

En algunos lugares, la tasa de ocupación hotelera a finales de julio llegó apena al 10 %.

AFP

"Esperábamos una temporada difícil, pero es mucho peor de lo que imaginábamos", afirma Marilena Gourgoutzi en su restaurante casi vacío de la isla griega de Lesbos, que busca deshacerse de la imagen de punto álgido de la crisis migratoria que espantó al turismo.

En Molivos, una localidad de la parte norte donde se encuentra el restaurante, la tasa de ocupación hotelera es a fines de julio de apenas un 10%.

Theo Vathis, de 74 años, y su esposa Maria, dueños del hotel Akti desde hace 40 años, tienen ahora dificultades para pagar tasas y reembolsar préstamos bancarios.

Hace un año, el hombre pasaba sus días llevando en su camioneta a decenas de refugiados que llegaban a la playa de Molivos hasta los centros de acogida, a fin de ahorrarles una larga caminata. "En esa época todavía no había oenegés. Les dábamos ropa, mantas, comida", cuenta.

Unos 800.000 refugiados, en su mayoría sirios e iraquíes, transitaron por Lesbos en 2015, procedentes de Turquía, con la esperanza de llegar a países de Europa septentrional.

Las playas de Molivos, Etfalou o Skala Sikamia estaban cubiertas de chalecos salvavidas o de lanchas inflables y las fotos de ese éxodo masivo se difundieron en todo el mundo. Actualmente todavía se ven, pero en los basurales de la isla.

Imágenes de miseria

Yorgos Fragoulis, que fabrica bisutería con material reciclable, entregaba el año pasado el 10% de sus ventas a una oenegé que ayuda a los refugiados. Este año, destina esas sumas a otra entidad, que ayuda a griegos pobres.

La situación se degradó "por culpa del gobierno, que atrajo a Grecia a muchísimos inmigrantes (...), y de los periodistas, griegos y extranjeros, que difundieron imágenes de miseria", afirma Vathis.

"Muchos medios siguen difundiendo" esas imágenes de "migrantes ahogados y de playas sucias", pese a que la situación cambió sensiblemente gracias a los acuerdos de marzo entre la Unión Europea (UE) y Turquía, lamenta Marilena Gourgoutzi. "¡Es injusto!", coincide Vaguelis Mirsinias, presidente de la Cámara de Comercio de Lesbos.

Los acuerdos, que estipulan que los migrantes sean devueltos a Turquía, redujeron las llegadas de varios miles de personas por día a unas pocas decenas en la actualidad. También redujeron el número de los terribles naufragios de invierno.

En las islas griegas situadas frente a Turquía quedan apenas unos 9.000 migrantes, 3.600 de ellos en Lesbos. El gigantesco campamento de la zona portuaria fue desmantelado y todos están alojados en estructuras del ejército o del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

"Todos los que les agradecieron a los habitantes de Lesbos la ayuda que prestaron a los refugiados deberían (...) respaldar el turismo", proclama Mirsinias, en referencia a una lista de personalidades que van del papa Francisco a la actriz Angelina Jolie, pasando por el secretario general de la ONU ban Ki-moon y la reina Rania de Jordania, que visitaron la isla para expresar su apoyo a los migrantes.

'Ya todo está limpio'

"Ya todo está limpio. La isla recobrará su ritmo", asegura el alcalde de la isla, Spiros Galinos. El número de turistas en junio fue un 64% inferior al del mismo mes de 2015 y el aterrizaje de vuelos chárter cayó de 27 a 9 por semana, de acuerdo con Galinos.

El alcalde espera una mejora de la situación y atraer en esta temporada a un total de 80.000 visitantes, frente a un promedio de 120.000 en los años anteriores.

En las últimas semanas los turistas llegaban principalmente de otras regiones de Grecia y de Turquía, con estadías menos prolongadas que los alemanes, británicos y holandeses que solían llenar las playas de la isla antes de la crisis migratoria.

Pero la tentativa fallida de golpe de Estado de la semana pasada en Turquçia, que prohibió las salidas del país, asestó un nuevo golpe a la isla.

Marilena Gourgoutzi se había entusiasmado por la llegada de "muchos turcos" al fin del mes santo musulmán del ramadán, pero ahora se ve desalentada por "el claro descenso" de ese aflujo.

Temas relacionados