Jarro de agua fría para las bolsas en China tras un año de euforia

La bolsa de Shanghai llegó a aumentar un 150% en 12 meses, una subida totalmente desconectada de la economía real.

Las decenas de millones de pequeños inversores chinos aprenden la dura lección de los mercados.Bloomberg News

Tras un año de euforia, un jarro de agua fría se abate sobre los inversores particulares chinos con la brutal caída de las bolsas locales, que han perdido cerca de un 30% en solamente tres semanas.

Las decenas de millones de pequeños inversores chinos aprenden la dura lección de los mercados, en los que se puede disparar el valor de una acción pero también hundirse, generando frustración y enojo entre los portadores, un sentimiento peligroso para los dirigentes comunistas del país.

En Shanghai, la capital financiera del país que alberga una de las grandes bolsas del país, la euforia del año pasado se ha difuminado, dejando a los inversores en plena incertidumbre.

La bolsa de Shanghai llegó a aumentar un 150% en 12 meses, una subida totalmente desconectada de la economía real, y sin duda estimulada por el endeudamiento.

Pero en las últimas tres semanas, la bolsa de Shanghai se hundió un 30%, lo que hizo que se esfumaran 3,2 billones de dólares en valor de capitalización, pese a las medidas adoptadas por el gobierno y los actores económicos para frenar la caída: promesas de inversión en productos bursátiles por parte de sociedades de corretaje, o las inyecciones de liquidez del ejecutivo.

Estas tres semanas de derrumbe le han costado al veterano operador Gu Yongbiao unos cinco millones de yuanes --más de 800.000 dólares--, según sus propias estimaciones, mas de las dos terceras partes de su cartera financiera.

"Las compañías y las instituciones succionan el dinero hacia el exterior. Y pagamos nosotros, los inversores individuales" afirma, furioso, en una sala VIP para los brokers de la bolsa.

En torno a él, decenas de inversores, en su mayoría veteranos de más de 60 años, observan en silencio las pantallas de sus ordenadores donde desfilan precios en color verde, que significa en negativo en China.

 

-- Millones de operadores -

De los 90 millones de inversores en bolsa que hay en China, más del 99 por ciento son individuales, según cifras del sector.

Gu había empezado a especular en bolsa hace algunos años, tras haber perdido su puesto de trabajo en una empresa pública.

"En Shanghai, casi todas las familias tienen un miembro que invierte en bolsa, de manera que esto nos afecta a todos". asegura a la AFP.

"Todos mis haberes están en bolsa, y he asistido a la caída de su valor al límite del 10% diario permitido" agrega. Los reguladores chinos limitan en 10% por día el alza o la caída de las cotizaciones.

Los analistas creen que la respuesta del gobierno a semejante caída bursátil --que incluyó la suspensión de nuevas salidas de empresas a bolsa para evitar más perturbaciones-- se debe en parte a las inquietudes ante posibles disturbios, causados por los furiosos inversores.

Otro operador, Xiang Bailing, de 74 años, está entre quienes exigen la renuncia del presidente de la sociedad reguladora de bolsa en China (China Securities Regulatory Commission, CSRC), a quien atribuyen parte de la responsabilidad de la debacle.

"Había demasiadas nuevas acciones, y se aprobaron demasiadas nuevas salidas a bolsa, y de forma demasiado rápida" explica Xiang.

Pero otro operador, que dice llamarse Wang, afirma: "Tengo fe en mi país, y en que el mercado empiece a subir otra vez",