Jefes chinos ganan mucho

Bajo el liderazgo de Jiang Jianqing, el presidente del Banco Industrial y Comercial de China, la entidad obtuvo el año pasado US$38.500 millones de ingresos netos, lo cual la convierte en el banco más rentable del mundo.

Wei Jiafu, presidente de China Cosco.
Wei Jiafu, presidente de China Cosco.

Por sus esfuerzos, Jiang recibió un pago de US$185.000, que es menos del 1% del promedio del paquete que se le otorga a Lloyd Blankfein, el presidente de Goldman Sachs.

Jiang tuvo suerte en comparación con otros financistas chinos. Entre los líderes de los bancos más grandes del país fue el que obtuvo el mejor pago.

Los ejecutivos chinos de las compañías que son propiedad del Estado, desde los bancos hasta las petroleras, tienen algunos de los salarios más bajos del mundo en comparación con sus colegas internacionales, al menos según lo que declaran oficialmente. No obstante, incluso sus magros paquetes de paga son objeto de controversia en un momento en el que los salarios que se les otorga a los administradores de compañías públicas están bajo escrutinio en el mundo entero.

En China no se trata de una rebelión de los accionistas, pues finalmente el Gobierno es el principal accionista en casi todas las grandes compañías chinas y tiene el poder para cambiar fácilmente los salarios. No obstante, la ira pública en torno a la inequidad y la corrupción ha hecho que la paga de los ejecutivos se convierta en el foco de las críticas de los medios, incluso de los oficiales.

“Si los altos ejecutivos de compañías que son propiedad del Estado sencillamente engordan, otorgándose altos salarios y ricos beneficios, se trata de una ruptura con el propósito original de fundar estas compañías”, dijo la agencia del Gobierno Xinhua, durante un editorial a finales de la semana pasada.

El Diario Popular, el portavoz oficial del Partido Comunista, también fue crítico. “Altos salarios para los altos ejecutivos y bajos salarios para los empleados ordinarios es sencillamente inmoral”, dijo una columna de opinión en su portal de internet. “Si el salario de los altos ejecutivos está en gran desequilibrio con respecto al salario de los empleados ordinarios, entonces la administración tiene un problema”.

Las críticas más fuertes iban dirigidas a los Contenedores Internacionales Marinos de China. Aunque los ingresos netos cayeron 47% el año pasado, el presidente del grupo, Mai Boliang, fue el alto ejecutivo con la paga más alta de todas las compañías estatales el año pasado: un sueldo de US$1,6 millones. El Diario Popular resaltó que los salarios de los altos ejecutivos de esta compañía estatal habían aumentado por 13 durante los últimos cuatro años, y la paga promedio de los empleados había aumentado 32%.

Los ejecutivos de otras compañías que son propiedad del Estado reducen voluntariamente su paga cuando tienen un desempeño pobre. Wei Jiafu, el presidente de China Cosco, la trasportadora más grande del país, decidió recibir sólo US$97.000, que es la mitad de lo que debían pagarle, luego de que su compañía perdiera US$1.500 millones.

Pero, aunque es una perspectiva poco popular por estos días, algunos académicos y analistas chinos creen que el principal problema con las compañías que son propiedad del Estado es que los salarios son demasiado bajos.

Tang Jie, investigador de la Facultad de Finanzas de la Universidad de Renmin, dijo que el Gobierno había intentado desarrollar mejores sistemas de iniciativa en las empresas que son propiedad del Estado, ligando la paga al desempeño, pero que todavía faltaba tiempo para su implementación.

Temas relacionados