Lo que le pasaría si trata de evadir impuestos en EE.UU.

Ya no se trata sólo de sanciones, ahora la cárcel también puede estar en la lista de las sanciones para los evasores.

 Hay muchos extranjeros que viajan a Estados Unidos, reciben una visa de las autoridades competentes, trabajan, reciben sus ganancias pero ‘olvidan’ pagar sus impuestos cuando salen de allí. O también están aquellos que reciben una ‘muy buena’ asesoría financiera y llevan algo, sólo algo de sus recursos, a paraísos fiscales y, de nuevo, también ‘olvidan’ que había que reportar esos capitales y pagar sus impuestos. O, para sumar, quienes reciben grandes capitales de herencia, no conocen la legislación, y terminan por lucrarse de ella, sin pagar impuestos. Pues esa realidad, para dejarlo claro, como dirían los jueces estadounidenses, acaba de recibir un mensaje claro para que a la gente no se le olvide cuáles son sus obligaciones.

De acuerdo con el Wall Street Journal, un hombre de 46 años, padre de dos hijos y quien aparentemente cometió un error en su declaración de renta, deberá pagar un tiempo en prisión. No soy un “criminal codicioso empecinado en quebrar la ley”, dijo al WSJ, por eso espera que la gente “no lo juzgue con demasiada dureza por este error”. Su nombre es Gregg Kaminsky, es empresario y, además de hacer mal su declaración, cometió el grave error de entregar declaraciones al Gobierno que resultaron convirtiéndose en más evidencia en su contra.

Lo primero que hizo Kaminsky fue ‘olvidar’ por más de 10 años una cuenta que tenía abierta en Suiza, cuando la ley de su país le advierte, una y otra vez, que si un estadounidense toma la decisión de tener cuentas en países como ese, deben reportarlo y más aún, si tienen más de 10.000 dólares allí. La cuestión es que el empresario no cumplió con esa obligación del Departamento del Tesoro y ahora está contra las cuerdas.

Cuando la abrió era el año 2000, hizo varias consignaciones y tampoco, por obvias razones, reportó los intereses causados. En el 2005 ya el saldo llegaba al 1´150.000 dólares. Luego, en los asomos de la crisis, el señor Kaminsky pidió ayuda federal para pagar un MBA. Se lo dieron. Le cobraron una tasa de interés más baja. Pagó cumplidamente, pero de nuevo, nunca reportó su cuenta extranjera.

Y en 2009 cuando se estaba investigando al banco UBS, cuando era precisamente Estados Unidos quien indagaba en dónde podrían tener escondidos recursos sus nacionales, el empresario retiró unos 400.000 dólares de su cuenta en Suiza y los llevó a un banco de similares características en Hong Kong.

Pero quería lavar sus errores y en 2010 decidió acercarse a las autoridades pero sus declaraciones fueron mentirosas, de nuevo, no dijo toda la verdad y lo que hubiese podido arreglar con una sanción, terminó en un caso penal. “Si usted va a pedir perdón por haber falseado su declaración de impuestos, es en su propio interés que sea lo más honesto posible”, le dijo al WSJ John Horn, Fiscal federal del Distrito Norte de Georgia, quien procesó el caso. “Al presentar una declaración falsa, el contribuyente omitió un segundo fraude”, apunta el medio de comunicación.

“Kaminsky ha pagado al 91.983 dólares en carácter de restitución y más de 250.000 dólares por ocultar cuentas en el extranjero. El 4 de marzo pasado fue condenado a cuatro meses de prisión, más dos años de libertad bajo supervisión y 200 horas de servicio comunitario”. Y usted, ¿se atrevería a evadir impuestos en Estados Unidos?

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