Libre competencia, aliada del ahorro fiscal

Alberto Umaña, especialista del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), dice que, debido a los carteles, los Estados pueden pagar entre 20 y 40 % de sobreprecio en las compras públicas.

Mario Alberto Umaña, especialista líder en comercio y competencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). / Cortesía
Mario Alberto Umaña, especialista líder en comercio y competencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). / Cortesía

Una invitación para que los líderes empresariales transiten por la legalidad y crean que con buenas prácticas contribuyen a construir un buen entorno económico es uno de los mensajes centrales del Cuarto Congreso Internacional de Libre Competencia Económica, que efectúa en Barranquilla la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), y donde se debatió la situación de Colombia frente al tema.

Ante un nutrido grupo de líderes empresariales, funcionarios del Estado e invitados internacionales, en el acto de apertura del evento, el superintendente Pablo Felipe Robledo destacó que “el trabajo que debemos hacer es de pedagogía y de sensibilización: que los empresarios entiendan la importancia del tema y el impacto positivo o negativo respecto a sus decisiones”.

Mario Alberto Umaña, especialista líder en comercio y competencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), habló con El Espectador de la sana competencia, la colusión y el impacto fiscal.

¿Cuál es la importancia de la competencia y su legislación en el desarrollo económico de los países?

La competencia entre los agentes económicos es la columna vertebral de la economía de mercado en el proceso de formación de los precios de bienes y servicios. A menudo, los mercados presentan situaciones donde algunos de los actores, mediante prácticas ilegales, como los llamados carteles, posiciones de dominio o colusión, impiden la sana competencia. Otras veces, barreras de entrada o salida son puestas por el mismo Estado. En ambos casos, la política y la legislación de competencia cumplen un papel regulador para restaurar las condiciones de competencia y permitir que los precios se formen adecuadamente. La política de competencia tiene entonces como objetivo la eficiencia económica y el bienestar de los consumidores.

¿Cuáles son los beneficios de la competencia?

Para empezar, la sana competencia induce a los agentes económicos a ser más productivos, a innovar permanentemente, a buscar nuevos productos y mercados, a no relajarse. La ausencia de competencia, por el contrario, induce al estancamiento. Asimismo, la competencia puede tener un impacto fiscal positivo.

¿Cuánta plata se pierde por la ausencia de competencia?

Los Estados gastan alrededor de 15 % de su PIB en compras públicas. Éstas no siempre se realizan en condiciones de competencia y los acuerdos entre competidores (licitaciones colusorias) son frecuentes. Esto significa que el sector público estaría pagando en muchos casos entre el 20 y el 40 % de sobreprecios por motivo de estos carteles.

¿Hay algún caso de éxito frente a este problema?

México, por ejemplo, ha mostrado que mejoras basadas en la competencia en la contratación del Instituto Mexicano de Seguridad Social han significado ahorros de varios miles de millones de dólares. En momentos en que la situación fiscal de muchos de nuestros países es complicada, la sana competencia en compras públicas puede ayudar a estabilizar las condiciones macroeconómicas, elemento indispensable para que los países se desarrollen.

¿Y esto por qué les debe importar a los ciudadanos de a pie?

El principal beneficiado por la sana competencia es el consumidor y, por ende, el principal perjudicado cuando falta. Los acuerdos ilegales entre competidores pueden representar entre 20 y 40 % más en los precios finales.

¿Y el impacto social?

La sana competencia puede tener un impacto social sin mayor costo fiscal. Muchos de los bienes y servicios que consumen las personas de menos recursos provienen de sectores donde no hay condiciones de sana competencia económica. Si estas situaciones se mejoran, los precios se acercarían más a su nivel de eficiencia, aumentando el poder adquisitivo de estos sectores de la población. En muchos casos, esto significaría sacar a familias de la zona de pobreza según se define internacionalmente.

¿La legislación de competencia en Colombia está acorde con lo que se ejecuta en el mundo?

La legislación en Colombia se ha venido desarrollando de manera positiva. La última reforma sustantiva, en 2009, acercó el marco legal de competencia de Colombia a las mejores prácticas internacionales. En 2016, la OCDE realizó una nueva evaluación, donde se incluyen algunas recomendaciones específicas para mejorar aún más en temas de los costos de multas.

¿Qué se debe mejorar?

La evaluación de la OCDE en 2016 fija una ruta. Hay que mejorar en el tema de multas, la modernización del instrumento de delación compensada, reformas al régimen de compras públicas, reformas al régimen de fusiones y al rol de abogacía de la competencia, mejoras al debido proceso y la expansión de la autoridad del superintendente para suspender conductas nocivas que pueden tener efectos muy dañinos.

¿Cuál es la importancia del Cuarto Congreso de Libre Competencia Económica?

El Congreso es el evento de competencia más importante en Colombia y goza de un gran prestigio internacional. Es una oportunidad para que la comunidad de competencia, incluyendo empresas y abogados, discuta con la autoridad pertinente sobre cómo desarrollar mejor esta política para bienestar de los consumidores y la sociedad.

 

 

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