‘Licoreras estarían en riesgo de quiebra’

Así lo cree Amylkar Acosta, director ejecutivo de Fededepartamentos.

Amylkar Acosta participó en una reunión el martes, donde se acordó no afectar los ingresos de los departamentos. / Archivo.

El Plan Nacional de Desarrollo (PND), radicado en el Congreso, incluye 12 artículos sobre los gravámanes, comercialización, distribución, entre otros, de los licores. La propuesta de equiparar los impuestos para los nacionales e importados, así como las modificaciones al monopolio de introducción y venta de esas bebidas prendieron las alarmas en los departamentos por las implicaciones que pueden tener en sus finanzas.

Se supo que la Federación Nacional de Departamentos (FND), gobernadores y el Ministerio de Hacienda, en una reunión, llegaron a un acuerdo para revisar los artículos que, según el Departamento Nacional de Planeación, propenden por una diversidad de oferta para el consumidor y la prevención de la corrupción en el negocio.

Amylkar Acosta, director ejecutivo de la FND, habló con El Espectador sobre la importancia del monopolio que constitucionalmente los departamentos pueden tener sobre las rentas de los licores y las preocupaciones que persisten hasta tanto no se concrete el trámite en el PND.

¿Cuáles son las fuentes de ingreso de ese monopolio?

Los departamentos tienen ingresos provenientes del monopolio rentístico de los licores en general. Una fuente de ingresos es el impuesto al consumo que pagan los licores tanto importados como nacionales. La otra son los recursos provenientes de las utilidades que generan las fábricas de licores departamentales. Sumando el recaudo de impuestos y las rentas que derivan de las fábricas da $1,6 billones, de los cuales $400.000 millones corresponden a las utilidades de las fábricas de licores.

¿Cuáles son las preocupaciones?

Una es que, si desaparece el monopolio, automáticamente las fábricas de licores están expuestas a que se quiebren y, por lo tanto, se pondrían en riesgo $400.000 millones de esos ingresos. Por otro lado, está la propuesta de homologar el impuesto al consumo de tal manera que en cinco años termine pagando igual el licor importado que el licor producido en el país. Se están examinando cifras, porque eventualmente eso podría significarles a los departamentos unos menores ingresos por concepto de recaudo.

¿Qué se acordó en la reunión?

El diálogo con la Federación fue muy enfático en que, cualquiera que sea la fórmula a la que se llegue en cuanto a lo que a la estructura impositiva se refiere, de ninguna forma se pongan en riesgo las finanzas departamentales. Que no resulte en un detrimento de las finanzas territoriales. Estamos, junto con la dirección de Apoyo Fiscal del Ministerio de Hacienda, en la tarea de establecer claramente, en términos de ingresos, de recaudo, qué va a pasar. Pero que, en todo caso, cualquiera que sea la propuesta que quede en el Plan de Desarrollo le signifique mayores ingresos a los departamentos.

¿De qué forma se verían afectados los departamentos?

Se afectan todos, porque al fin y al cabo este monopolio rentístico es el que les permite a todos los departamentos del país, a aquellos que tienen fábricas y los que no las tienen también, establecer ciertos límites a la competencia a través de acuerdos: cuánto licor se puede entrar, cuánto de impuesto territorial pueden pagar. Y hay otros departamentos que incluso no teniendo fábrica maquilan en alguna de esas seis fábricas que existen. Éstas no sólo producen el licor de su departamento, sino que si otro departamento les pide que le produzcan su marca, entre ellos le hacen maquila.

¿A qué se destinan los recursos de ese recaudo?

Salud y educación. Un 51% para educación y salud y 49% es de libre destinación.

¿Cómo está hoy repartida la torta del negocio de licores en el país? ¿Cuánto es de la industria nacional?

El mercado es principalmente para los nacionales. Cerca de un 80% del mercado es de licores producidos en el país y el restante es de importados. 

 

últimas noticias