Llegó el día de la subasta 4G

Una auténtica guerra de ofertas se desatará entre Claro, Movistar, Tigo (con ETB), Avantel, Directv y Azteca, para desplegar en el país la tecnología LTE.

Diego Molano, ministro TIC, confía en que con la subasta el país sume 8,8 millones de conexiones de banda ancha. / Archivo
Diego Molano, ministro TIC, confía en que con la subasta el país sume 8,8 millones de conexiones de banda ancha. / Archivo

El Gobierno espera que este miércoles sea el punto de quiebre en la historia de las telecomunicaciones en Colombia. Un cambio que comenzará a materializarse con la subasta de 4G, la entrega de 225 megahertz (MHz) de espectro radioeléctrico para que los operadores masifiquen la tecnología LTE (conocida también como 4G), con la cual la gente podrá navegar más rápido por internet, descargar contenidos en menos tiempo y conectarse a la red en cualquier momento y lugar.

Pero muy contrario a lo que la gente imagina, en el Hotel AR Salitre no habrá ninguna puja como la que las casas especializadas de subasta realizan por una obra de arte. En este caso se realizará una subasta inglesa multiunidad tipo clock, la acostumbrada para este tipo de procesos, en la que los representantes de cada una de las firmas interesadas entrará a un cuarto y quedará totalmente incomunicado. Con auténtica ironía, no tendrá señal de teléfono móvil o internet.

Tendrá que ser un ejecutivo del más alto perfil (se espera que sea el presidente), con poder de decisión en el momento crítico, justo cuando sienta que su competidor se quedará con un segmento de espectro estratégico si no ofrece $1.000 millones más de lo que había presupuestado.

Tampoco estarán las paletas numeradas que señalan una oferta u otra. Aquí los participantes se enfocarán en una plataforma electrónica en la que conocerán la batalla por quedarse con una determinada porción de espectro. Y, por el modelo, es posible que la lucha se extienda por horas, incluso días, hasta cuando la distancia entre precio y presupuesto obligue a los operadores a anular parte (o la totalidad) de su estrategia.

“Es un mecanismo flexible, diseñado para asegurar la entrada de nuevos competidores al mercado de acuerdo a sus posibilidades financieras”, señala Óscar León, director de la Agencia Nacional de Espectro (ANE), organizadora del proceso en conjunto con el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC).

Siete firmas buscan quedarse con el negocio, las mismas que en el pasado han prestado a lo largo y ancho del territorio los servicios de telefonía fija y móvil, televisión por suscripción e internet. Además, son multinacionales con una amplia presencia en la región: Claro, el operador dominante, propiedad del magnate mexicano Carlos Slim; Movistar, de origen español; Tigo, de capital sueco e instalada en Luxemburgo, pujará en conjunto con la bogotana ETB; Avantel, apoyada por un fondo de capital estadounidense; Directv, un jugador activo en el país del norte, y Azteca Comunicaciones, proveniente de México.

“Es fabuloso que, aun con la presencia del operador dominante, tres nuevas firmas se hayan postulado para entrar al mercado colombiano además de las establecidas (Claro, Movistar y Tigo)”, dice León.

Ya se anticipa que la lucha abierta se presentará en la banda AWS, la que comprende las frecuencias entre 1.700 y 2.100 MHz. En ella la industria ha realizado la mayoría de avances tecnológicos en lo correspondiente a dispositivos móviles (en particular, teléfonos y tabletas) y redes de transmisión, por lo que las inversiones que deberán realizar son menores que en la banda de 2.500 MHz, donde, por motivos regulatorios, tendrá que participar Claro (ver gráfico).

El Estado confía en que este proceso le deje ingresos de por lo menos $450.000 millones, mientras que Diego Molano, ministro TIC, espera alcanzar con él la meta de 8,8 millones de conexiones fijas para 2014 que se propuso al llegar al despacho en agosto de 2010 (actualmente, el país suma 6,6 millones).

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