Los efectos de Grecia en Colombia

El mercado de valores ha sentido la volatilidad, aunque no hay pérdidas importantes para descontar. El dólar se vio impactado y subió a $2.600.

Grecia no cumplió con el pago de 1.600 millones de euros que debía hacer hoy al FMI. / Bloomberg

El drama de la deuda griega está llevando a este país a uno de los peores episodios económicos de su historia, incluso peor que la crisis de los últimos cinco años que llevó sus indicadores de desempleo y de pobreza a cerca de 26%. Pero, más allá de mirar con asombro, Colombia debería preguntarse y evaluar si realmente existe un efecto en su economía debido a que ambas naciones están más conectadas de lo que parece a simple vista. Para comenzar, debería tratar de librarse de otro choque como el que le dio la caída del precio del petróleo.

Pocos lo saben. Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), mientras las exportaciones colombianas totales han caído 28% en lo que va del año, los envíos de productos locales a Grecia han aumentado 150%. A pesar de que esta nación sólo representa el 0,01% del mercado internacional, tal nivel de crecimiento es beneficioso para la nueva política del Gobierno, la cual busca duplicar el comercio exterior por medio de artículos no tradicionales, es decir, los bienes diferentes al petróleo y los metales preciosos.

Y se debe tener en cuenta que las medidas que el gobierno griego está adelantando para sobrellevar su difícil situación estarían generando limitaciones en el comercio de ambos países. Hasta el 5 de julio los ciudadanos helenos sólo podrán retirar 60 euros al día de sus cuentas bancarias, provocando que los gastos que realicen se enfoquen en los bienes de primera necesidad. En consecuencia, los productos colombianos como las artesanías podrían quedar rezagados por la falta de efectivo.

La volatilidad es por el momento el principal efecto evidente en los mercados locales. La incertidumbre generada por la deuda griega llevó a la tasa de cambio colombiana a superar por tercera vez en el año los $2.600, un nivel al que se ha llegado en ocasiones como la presión que generó la suspensión de la venta de Isagén el pasado 13 de mayo.

El reciente rompimiento de la tasa de cambio se debe a que “en momentos de alta tensión se aumenta la compra de divisas más seguras, como el dólar en estos momentos. De hecho, en los últimos días se observó una fuerte demanda del franco suizo, tanto que el banco central de ese país tuvo que intervenir”, explicó Ómar Suárez, analista de Alianza Valores.

Los movimientos de la tasa de cambio se deben vigilar con cuidado debido a que han sido un foco importante de desvalorización de las acciones de la Bolsa de Valores de Colombia (BVC). Los inversionistas internacionales, que representan cerca del 25% del mercado actual, tienden a asustarse con incrementos muy agresivos en el precio del dólar, debido a que podrían perder la rentabilidad de sus títulos a raíz de la devaluación.

Además, como el precio del petróleo está denominado en dólares, el encarecimiento de esta divisa tiende a hacer caer la cotización del crudo como resultado de un ajuste de su base. “De esta manera, si la valorización de la moneda estadounidense es persistente, podría generarle más presión al sector de hidrocarburos colombiano”, explicó Juan David Ballén, analista de Casa de Bolsa.

No obstante, “el efecto griego que ha llegado al mercado colombiano parece ser solamente de corto plazo y sólo está generando ruido en los activos locales. Al analizar la cotización índice Colcap, si bien comenzó perdiendo, terminó la jornada con ganancias, lo cual sugiere que el efecto de Grecia pareciera no ser tan importante porque es probable que varios inversionistas piensen que, aun en la situación actual, es poco probable que ese país salga de la Unión Europea, y si lo hace el efecto no será tan grande”, agregó Suárez.

Es una posición con la que coincide Daniel Velandia, analista de Credicorp Capital, pues argumenta “que la cotización del euro, aun bajo todo este drama, ha repuntado. Los mercados mundiales, y el colombiano, están mucho mejor preparados ahora para una eventual salida de este país de la Unión Europea. Por lo que la volatilidad que hay en este momento debería desaparecer”.

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