Los retos del nuevo viceministerio de Economía Digital

Para expertos del sector, el mayor desafío del despacho es trascender el cambio de nombre y liderar la política TIC.

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Daniel Quintero llegó al viceministerio de Tecnologías de la Información (TI) a finales de julio pasado, y pronto tuvo que enfrentar el primer cambio significativo en la cartera de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC). Ahora es el líder del viceministerio de Economía Digital, el nuevo nombre de esa oficina que anunció el presidente Juan Manuel Santos la semana pasada en el encuentro de la industria de las telecomunicaciones Andicom (Lea Gobierno crea el viceministerio de Economía Digital).

“La nueva economía digital nos da renovadas oportunidades de cara a un gran reto que tenemos por delante: el posconflicto y la construcción de la paz. Nuestro reto es ir más allá de promover el simple acceso a la tecnología, y lograr una verdadera apropiación de ella”, dijo entonces el jefe de Estado, un anuncio que tomó por sorpresa a más de uno en el gabinete y que, se espera, se oficializará pronto a través de un decreto. (Lea Viceministra TIC presentó su renuncia).

Lo cierto es que el adelanto de esta transformación fue bien recibido, aunque con cautela, por varias personas relacionadas con el sector TIC y de la economía digital. El senador Iván Duque, del partido de oposición Centro Democrático, no sólo opinó que la gestión del ministro TIC, David Luna, ha sido “una gran labor”, sino que el cambio en el viceministerio “es acertado. Ojalá trascienda el cambio de nombre y tenga visión de largo plazo del valor agregado de las TIC” (Lea Sacándole jugo a la economía naranja).

Duque radicó en octubre de 2015 el proyecto de ley para la economía naranja, un renglón de la economía relacionado con la creación y la propiedad intelectual, como la industria editorial, el cine, la música, la moda, el desarrollo de videojuegos y de software, entre otros. La propuesta legislativa busca fomentar las industrias creativas y que “sean entendidas como aquellas industrias que generan valor en razón de la propiedad intelectual”.

En caso de ser aprobado el proyecto que está a la espera de tercer debate, el senador cree que el nuevo viceministerio “podría tener gran interacción con la economía naranja. El proyecto de ley permite un trabajo mancomunado con los ministerios TIC, de Cultura, de Industria, Educación y Trabajo. La economía naranja se fortalece con lo digital pero no todo lo digital es economía naranja. Celebro que se haya hecho el cambio”.

Daniel Medina, exministro TIC, aseguró que el cambio de visión en la cartera podría ayudar a desenredar las controversias que ha generado la aparición de aplicaciones como Uber y Netflix, relacionadas con los desafíos que esos modelos disruptivos representan para los negocios tradicionales (como el de los taxis o el cine y la televisión). “El ministerio de TI era muy técnico, orientado a lo que es informática y la forma como el sector público invierte en eso”, dijo Medina.

Según él, “el Gobierno se dio cuenta de que la economía digital es una prioridad y buscando en las instituciones del Estado encontró que el Minitic debe liderar. Además porque la Ley de TIC le dio esas funciones desde 2009 pero no las ha venido desarrollando”. Hasta ahora, en debates como el de Uber, el Mintic ha sido enfático en que no tiene competencia para bloquear aplicaciones y que si un juez así lo ordenara, su función se limitaría a vigilar que los operadores cumplan el mandato. (Lea ¿Por qué el Mintic no puede bloquear Uber?).

“Ese viceministerio tendría que liderar la política de las TIC para que sean masivas. No basta con decir que espera la decisión de un juez. Uno aspiraría a que tenga liderazgo y superar el papel conservador. El problema no se resolverá prohibiendo las plataformas porque a nivel de ingeniería es imposible: sea bloquea una y al otro día está funcionando otra vez, así sea por red privada. Bloquear es un contrasentido”, concluyó Medina.

Para Felipe Buitrago, coautor (junto con Iván Duque) del libro Economía naranja: una oportunidad infinita, opinó que la nueva visión el viceministerio parece entender que los contenidos digitales están en el centro de la economía del siglo XXI. “Que su objetivo sea entender que la sustancia no es el cable ni la antena sino lo que hacemos con la tecnología: historias, narrativas, videojuegos, aplicaciones”, dijo.

En definitiva, el reto que le espera al renovado viceministerio es no perder su capacidad técnica al tiempo que fomenta la apropiación digital de los colombianos no sólo como consumidores, sino creadores. Para Buitrago, un buen comienzo puede ser trabajar en asuntos como la asequibilidad del software, acceso a red de banda ancha, además de espacios físicos para la creación (zonas francas, por ejemplo). “Que el discurso esté acompañado de acciones”, concluyó.

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