Luchando contra la pobreza

La visita a Colombia de Andris Piebalgs, comisario de Desarrollo de la Unión Europea, hace evidente el apoyo a los programas de paz, la reducción de las desigualdades y el desarrollo rural que se está viviendo en el país.

Hace dos semanas presenté en Bruselas el “Programa para el cambio” de la política de desarrollo de la Unión Europea (UE), consciente de las situaciones particulares que se presentan hoy en día en un mundo en constante evolución. Mis visitas a diferentes países, incluyendo el viaje a Colombia que inicio esta semana, me han demostrado que no puede haber un planteamiento único en nuestra estrategia de desarrollo y, además, reclama una nueva orientación en la forma de gestionar la ayuda.

La UE es, en su conjunto, el primer donante mundial de la ayuda al desarrollo. Aportamos más del 50% de los 100.000 millones de euros que se destinan cada año a ayudas. A lo largo de los años, hemos apoyado a millones de personas a salir de la pobreza. Pero ser el primero también conlleva responsabilidades, como lograr que el gasto sea más eficaz, concentrarlo en los sectores pertinentes y utilizarlo de forma óptima para incidir de la manera más eficaz posible. Este es uno de los objetivos de mi visita a Colombia.

Mi idea básica en el “Programa para el cambio” es que la ayuda al desarrollo es una cuestión de solidaridad y colaboración con los países receptores, que debe sentar las bases sobre las que una nación pueda labrarse un futuro sólido, reducir la pobreza y fortalecer la cohesión social. Colombia, por fortuna, está en esta línea. Sabemos que los avances en educación, sanidad o construcción del Estado son una condición necesaria (no suficiente) para garantizar un crecimiento sostenible. El desarrollo requiere democracia y buen gobierno. Por tanto, propongo reforzar el vínculo entre las ayudas europeas y este sector.

También quiero que la ayuda se concentre en sectores estratégicos, que sean vitales para el crecimiento incluyente y sostenible, y en los que la UE aporte un claro valor añadido. Pienso en particular en la agricultura, la tenencia de la tierra, la seguridad alimentaria y la lucha contra la pobreza.

El objetivo central del “Programa para el cambio” es asegurar que nuestra cooperación tenga la máxima repercusión en la reducción de la pobreza, una inversión que es un seguro para un mundo más estable y próspero. En Colombia hemos seguido muy de cerca el tema de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras y los recientes informes que muestran que la pobreza se concentra en el sector rural, uno de los factores estructurales del conflicto en el país.

Al fortalecer el desarrollo rural, y por ende luchar contra la pobreza, se contribuye de manera clara y directa a la paz del país, así la cooperación al desarrollo enfocada al sector rural y a combatir la desigualdad se convierte en una herramienta fundamental contra el conflicto colombiano.

En este contexto la Unión Europea quiere apoyar la política del Gobierno en materia de desarrollo rural que recoge y amplía trabajos previos emprendidos en Colombia, sobre todo con los “Laboratorios de paz I, II y III” y ahora con los proyectos de “Paz, desarrollo y estabilidad I y II”. El total invertido por la UE en estas cinco iniciativas asciende a 123,4 millones de euros.

Nuestra cooperación con Colombia, en materia de desarrollo rural, se dirige a iniciativas centradas en el desarrollo integral del campo con enfoque territorial, en el fortalecimiento de las economías campesinas, en el fortalecimiento de encadenamientos productivos y en la legalización en la tenencia de predios y ordenamiento en el uso del territorio.

Estas iniciativas se enmarcan dentro de la política de tierras y desarrollo rural del gobierno colombiano y del reto de luchar contra la pobreza y la inequidad. En esta línea, nuestra ayuda se convierte en una inversión inteligente en nuestro futuro común porque, reitero, erradicar la pobreza es la mejor “póliza de seguros” para que la UE asegure un mundo más estable, abierto y próspero y Colombia su camino a la reconciliación.

Desarrollo rural y reducción de desigualdad

Andris Piebalgs, comisario de Desarrollo Europeo, estará entre el 31 de octubre y el 3 de noviembre en Colombia con el fin de presentar el portafolio completo de apoyo que fue concedido al programa de paz, la reducción de las desigualdades y el desarrollo rural en el país.

Piebalgs aseguró que “Colombia es un socio importante para la Unión Europea. Reconocemos los avances que ha logrado, por lo que respecta al desarrollo y al incremento de la estabilidad del país, y compartimos su compromiso de afrontar los retos pendientes. La reducción de la pobreza, la asistencia a las víctimas del conflicto interno y la devolución de tierras a quienes les fueron arrebatadas siguen constituyendo el núcleo de nuestra visión común. No escatimaremos ningún esfuerzo para contribuir a mejorar las condiciones de vida del pueblo colombiano”.

La agenda del comisario

En los proyectos económicos
Piebalgs visitará el Proyecto de Consolidación de la Paz y Oportunidades Económicas desarrollado en la ciudad de Cartagena. Este programa ya ha beneficiado a 248 familias y propiciado el montaje de unos 200 pequeños negocios.

En los laboratorios de paz
Estará en el Laboratorio para la Paz III, en los Montes de María, acompañado por el ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, y el director de Acción Social y Cooperación Internacional, Diego Molano.

En el futuro de la cooperación
Se reunirá con el presidente Juan Manuel Santos, con la canciller, María Ángela Holguín, y con miembros de los parlamentos. Las conversaciones girarán en torno al futuro de la cooperación UE-Colombia.

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