Lupa a profesionales de cambio

Asobancaria propone plan para sacar de circulación los billetes de alta denominación y forzar a ilegales a destapar sus caletas. Hay alerta porque alto precio del dólar estaría siendo aprovechado para lavado de dinero de narcos y minería ilegal.

¿Cómo hacer para que los narcos y mineros criminales destapen sus caletas sin que las autoridades judiciales disparen un solo tiro? Esa es la pregunta que se ha venido haciendo desde años el sector financiero del país.

Por eso, según conoció El Espectador, la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia (Asobancaria), propuso al Banco de la República sacar de circulación los billetes de alta denominación para reemplazarlos por nuevos ejemplares y obligar a los ilegales a sacar la plata antes de que pierdan vigencia los que tienen guardados.

La razón, explica la entidad, es que la mayor parte del dinero en papel que esconden estos individuos está en billetes de $50.000, lo que hace más difícil llegar hasta esas abultadas sumas ocultas en diminutas guaridas.

Sin embargo, mientras eso pasa, hay otro asunto que sigue preocupando a las autoridades financieras del país: el mercado negro de dólares o pesos a través de los profesionales de cambio.

Recientemente la agencia de noticias norteamericana Bloomberg publicó un completo reportaje sobre Colombia donde reveló que dichas sociedades de intermediación cambiaria (sitios donde cambian dólares por pesos o viceversa), siguen camuflando dineros oscuros, fruto del tráfico de cocaína u oro ilegal.

“Lo que ofrecen estas personas es que recogen los dólares fuera y dentro de Colombia, los devuelven en pesos y cobran una comisión de entre 10 y 20 %”, le dijo un exinvestigador de operadores de divisas a la agencia de noticias, pidiendo el anonimato por razones de seguridad.

Juan Ricardo Ortega, exdirector de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), también aparece en escena en el reportaje. Relata que como jefe de esa entidad, entre 2010 y 2014, procuró acabar con estos traficantes, que no son las mismas casas de cambio, sino profesionales que, en la realidad deben estar autorizados por la DIAN. “Quienes ayudan a lavar dinero son tan vitales para el tráfico de drogas como los productos químicos utilizados para convertir hojas de coca en cocaína”, le dijo el exfuncionario a Bloomberg.

Según estimaciones de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) y el Banco Mundial, la economía ilegal en Colombia ronda el 2 % del Producto Interno Bruto (PIB), recursos que, precisamente, no pagan impuestos al Estado. Asimismo, la Fiscalía General de la Nación informó que en el último año incautó $35.600 millones, justamente, en caletas y aeropuertos.

Aunque esa no es una denuncia nueva, en el país los banqueros se están moviendo para ponerles freno a dichas actividades ilícitas. El Espectador indagó acerca de la estrategia del sector financiero para conjurar esta realidad y habló con el presidente Asobancaria, Santiago Castro.

¿En qué consiste la propuesta?

La banca ha planteado la posibilidad de que se pueda hacer un cambio rápido de los billetes de alta denominación en circulación por los nuevos, con el fin de que las redes criminales que hayan acumulado en caletas estos billetes, los tengan que ir a cambiar, porque eventualmente podrían perder efectividad en su circulación. Entonces, al cambiarlos tienen que mostrar esos activos.

¿La puesta en circulación del billete de $100.000 que ha anunciado el Gobierno, es el inicio de la materialización de esta propuesta?

El año pasado el Banco de la República nos dio a conocer que en 2016 se dará la circulación de una nueva familia de billetes compuesta por seis denominaciones, incluyendo el billete de $100.000. Si bien este cambio de billetes obedece a factores de mejoramiento en los estándares de seguridad del papel moneda, vemos que podría constituirse en una oportunidad para que aquellos dineros que hacen parte de la economía ilegal puedan ser identificados por las autoridades.

¿Hasta dónde ha avanzado la propuesta?

Hay obstáculos legales en el sentido de que en Colombia no existe el precedente de que los billetes pierden vigencia. Supuestamente, si alguien tiene un billete en la casa desde hace diez años, lo puede utilizar libremente. Hay otros países que han adoptado cambios obligatorios, pero significaría un cambio en la política y digamos que eso es lo que se está discutiendo.

¿Quién decide si lo que plantea Asobancaria es viable o no?

Es el Banco de la República el encargado de hacer un cambio de billetes en tiempos que permitan facilitar la identificación y sacar a flote los recursos provenientes de la ilegalidad. De llegar a tener eco esta propuesta, será el Banco el que defina los mecanismos y tiempos en que se lleve a cabo el cambio de circulación.

Para acabar de raíz este flagelo, ¿cuál sería el cambio de fondo?

Nosotros queremos que haya un compromiso del Estado. Después de la aprobación del Plan de Desarrollo Nacional donde se pusieron metas para este fin, con el Ministerio de Hacienda, Planeación Nacional y el Banco de la República estamos trabajando en el proyecto F.  Éste contempla una serie de acciones para reducir el efectivo en Colombia y avanzar en los procesos de bancarización. De hecho, esperamos cerrar el año con unos niveles  cercanos al 74 %.