La mala hora de los aeropuertos

Una verdadera crisis se ha desatado en los últimos días en la operación aérea del país. El clima, sumado a rezagos tecnológicos, ha sido “el coco” del sector.

Según Opaín, este jueves hubo demoras hasta de dos horas en la operación aérea. Algunos usuarios perdieron más de 24 horas en aeropuertos. / Gustavo Torrijos

Sobre los aeropuertos del país cae una enorme tormenta, y no es sólo por cuenta del estado del tiempo. En los últimos días se han juntado una serie de eventos que pusieron en evidencia falencias tecnológicas, de infraestructura y de gestión, principalmente en el aeropuerto El Dorado de Bogotá, de donde parten, llegan y se conectan vuelos internacionales y nacionales. (Lea: Así se vivió el caos en El Dorado)

A las relativamente frecuentes restricciones en las operaciones de la principal terminal aérea del país por cuenta de factores como la baja visibilidad, se sumó esta semana el incidente de un avión de carga de la empresa Aer Caribe que, por una falla en su tren de aterrizaje, ocasionó el cierre de la pista sur desde la medianoche del martes hasta la mañana del miércoles. El Ministerio de Transporte anunció una investigación al respecto. (Lea: Mintransporte dice que no hay crisis aérea en el Aeropuerto El Dorado)

El hecho, como lo reconoció el director de la Aerocivil, Alfredo Bocanegra, dio cuenta de que las terminales no están preparadas para eventos como esos, por ejemplo, con un equipo de remolque. Bocanegra afirmó que efectivamente la operación aérea estaba en crisis. El aeropuerto más grande de Colombia lleva a cabo entre 850 y 900 operaciones diarias.

“Lo que ha ocurrido con las pistas genera preocupación sobre cómo es que la autoridad aeronáutica controla la operación de estos aviones. Creo que se debe a información no real que pasan las aeronaves y que van con más peso del reportado”, expresó Javier Díaz, presidente del gremio exportador Analdex.

Respecto a las constantes complicaciones por las lluvias de las últimas semanas, la Aerocivil ha sostenido que espera que las condiciones meteorológicas se mantengan así hasta enero del próximo año. A nivel nacional, la coyuntura generó este jueves el cierre de 16 aeropuertos y otros 12 con restricciones, así como la cancelación de 32 vuelos de un total de 850.

Para hacer frente a la situación, el Puesto de Mando Unificado que se instaló puso en marcha un plan de contingencia que incluye la extensión de la operación en los aeropuertos de Cúcuta, Bucaramanga, Rionegro y Cartagena. Asimismo, la reprogramación de vuelos y el constante monitoreo del clima.

Díaz, representante de uno de los sectores potencialmente afectados, cuestionó: “Es entendible el factor del clima, pero, ¿por qué no se ha adquirido la tecnología que permite operar en condiciones climatológicas adversas?”. Según el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, en 2015, más del 12 % de las exportaciones colombianas se movieron por vía aérea.

La Presidencia de la República ha anunciado inversiones en 58 aeropuertos de 26 departamentos, que ascienden a cerca de $3 billones. En Bogotá, la cifra ronda los $900.000 millones. Allí, uno de los avances más esperados es el fin de la adecuación del sistema conocido como ILS, que permitirá, probablemente desde el próximo año, en la pista sur, que las aeronaves puedan operar en condiciones de baja visibilidad.

La pista norte, por su parte, iniciaría el proceso de contratación en 2017 para modernizar su sistema ILS, con una inversión cercana a $7.000 millones. A propósito de esa pista, en manos del concesionario Codad, precisamente a comienzos de este mes la Contraloría General de la República entregó un informe de auditoría en el que da cuenta de que el cronograma de obras en ese punto debería estar en el 94 % de cumplimiento, pero apenas va en el 63 %. Al respecto, la Agencia Nacional de Infraestructura respondió: "Las observaciones a las que hace referencia el artículo se generaron en una visita de la Controlaría realizada entre el 25 y 30 de septiembre de 2016. Estas, a la fecha, ya fueron atendidas y a la Contraloría se le respondió en los tiempos legales previstos para ello informándoles las acciones tomadas".

De acuerdo con Gilberto Salcedo, director ejecutivo de la Asociación del Transporte Aéreo en Colombia, “esta temporada en particular ha puesto a prueba y en evidencia la necesidad de ejecutar y acelerar las obras de modernización”. Agregó que, según datos de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (Iata), cada minuto de demora en tierra les cuesta a las aerolíneas US$77, por factores como el gasto de combustible.

Para Daniel Rangel, presidente del Sindicato de Controladores Aéreos, “El Dorado es el aeropuerto central, todo lo que suceda allí afecta a los demás aeródromos que surten y se surten de Bogotá”. Señala además su desacuerdo con que en este tipo de situaciones se culpe sólo a la Aerocivil. “Los aeropuertos están concesionados, es responsabilidad de ellos mantener las condiciones de infraestructura en óptima calidad. No puede ser que se concesionen y que la Aerocivil deba responder por la infraestructura”. El Espectador quiso conocer la posición de Codad, pero no fue posible.

Lo cierto, por otro lado, es que la crisis aeroportuaria se enardece en vísperas de la temporada alta de fin de año. “La afectación ha sido grande y la mayor preocupación de las agencias de viajes es que los pasajeros no puedan tomar sus conexiones a otros países y que eso ocasione problemas mayores. Esperamos que las aerolíneas y la Aerocivil logren, con los planes de mitigación que han anunciado, garantizar la movilización de los viajeros”, opinó Paula Cortés, presidenta de la Asociación Colombiana de Agencias de Viaje y Turismo.

Una muestra de lo infortunado de la situación durante estos días también fue el retraso de vuelos por neblina en el aeropuerto Ernesto Cortissoz de Barranquilla el jueves pasado, precisamente el día que jugaba la selección de Colombia en esa ciudad. Todo el panorama, para actores como Analdex, pone de presente la necesidad de llevar a cabo las obras de una nueva terminal aérea en Bogotá.