Más prestamos para Colombia

El BM confirmó un cupo adicional a la Nación por US$1.500 millones para el nuevo período fiscal del gobierno Santos.

Jorge Familia, vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe. / Cristián Garavito - El Espectador

La actividad del Banco Mundial (BM) en Colombia incluye una amplia variedad de proyectos relacionados directamente con agricultura, salud, educación, infraestructura y trabajo, en los cuales ha realizado préstamos a la Nación por US$7.900 millones en doce operaciones vigentes durante los últimos cuatro años.

De acuerdo con Gerardo Corrochano, director del BM para México y Colombia, la entidad tiene listos US$1.500 millones más para el nuevo período fiscal del gobierno Santos, el cual comienza el 1º de julio.

“Estamos definiendo los parámetros esenciales de la nueva estrategia para Colombia y las áreas donde el banco va a invertir tanto recursos financieros como no financieros. Las operaciones están muy enfocadas en el manejo prudente del fisco y en apuntalar las búsquedas de nuevas fuentes de crecimiento. Para ello tenemos dos operaciones centrales, una relacionada con el crecimiento de la competitividad y otra con el medio ambiente, junto al programa de Plan Pacífico”, dijo el directivo.

Estos serán los parámetros de apoyo de la entidad para el primer año fiscal del segundo mandato de Santos (julio de 2015 a julio de 2016) y en los próximos seis meses el BM definirá una nueva estrategia para Colombia con un rango más alto, que abarcará los siguientes cuatro o cinco años. “Para este período vamos a tener en cuenta aspectos muy específicos del país, como el proceso de paz, con áreas de desarrollo puntuales, por ejemplo, el Pacífico, donde ha existido una gran incidencia del conflicto armado”, agregó.

Entretanto, Jorge Familia, vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, detalló que un punto clave del proceso de paz es poder reinsertar a los actores del conflicto y aprovechar las oportunidades económicas en relación con la reducción de la pobreza y la mejora de la prosperidad compartida. “Vemos los esfuerzos de desarrollo y los de paz como coincidentes y estamos listos para apoyar al Gobierno en las regiones en donde nos lo pida, para sacar el mayor provecho de este proceso”, anotó.

El 17 de febrero pasado el presidente Santos firmó un convenio con el BM en apoyo del gobierno de Suecia para establecer un fondo multidonante para el posconflicto en Colombia, en el cual se contará con más de $9.400 millones para la reparación de comunidades afectadas por el conflicto armado del país. Issam Abousleiman, gerente del Banco Mundial para Colombia, anotó que la entidad apoyará el desarrollo del país con o sin acuerdo político sobre la paz. “Estamos preparados para ayudar en la seguridad ciudadana, que puede ser importante, y nuestros programas son de desarrollo económico y no están ligados a si hay o no hay un acuerdo de paz”.

Por otra parte, Familia dijo que el país se ha caracterizado por sus buenas prácticas de cumplimento en cuanto a su deuda externa. “Colombia es uno de los países que tienen el mejor manejo macroeconómico mundial y el mejor récord de manejo de deuda de Latinoamérica, y cuenta con las instituciones más sólidas del planeta, con un banco central que está reconocido entre los 10 más sofisticados del mundo y una reputación de primera”.

Mejor uso del recurso fiscal e infraestructura

Con la caída de los precios internacionales de commodities como el petróleo y el carbón, junto con la desaceleración de China, el BM ha recomendado a los gobiernos de América Latina mejorar la orientación de los recursos fiscales en épocas de “vacas flacas”.

“Los países están buscando enfocar el gasto público en áreas donde es fundamental, porque cuando hay abundancia es fácil tener flexibilidad sobre dónde se gasta, pero cuando estamos en una situación de menores recursos, como ahora, es necesario enfocarlos a las áreas más críticas”, puntualizó Jorge Familia.

En cuanto a la infraestructura, el directivo de la entidad multilateral para la región manifestó que es uno de los retos más importantes de América Central y del Sur para poder elevar su competitividad, destacando que las asociaciones público-privadas (APP) se han convertido en una herramienta protagónica a la hora de garantizar recursos. “Se está buscando movilizar otros recursos que están en mano del sector privado para apoyar la agenda de crecimiento de la región, en donde vemos gran potencial en infraestructura y gran interés en estudiar con mucho detalle los marcos regulatorios existentes para que los proyectos sean atractivos a los inversionistas privados”.