‘Me pusieron contra la pared’

El italiano Alessandro Corridori admite que la idea de invertir en Fabricato fue suya y la propuso a un grupo de inversionistas encabezado por Juan Carlos Ortiz.

“La inversión no fue por ayudarme a mí, fue porque a ellos les pareció un buen negocio donde podían ganar dinero, como en efecto ganaron”,  dice Corridori. / Cortesía Colprensa
“La inversión no fue por ayudarme a mí, fue porque a ellos les pareció un buen negocio donde podían ganar dinero, como en efecto ganaron”, dice Corridori. / Cortesía Colprensa

Cuando vino de Italia hace diez años usted no era un magnate. ¿Cómo llegó a ser dueño de Fabricato y a manejar tanto dinero? No es narco o paramilitar, ni se llama Nule. ¿Cómo lo hizo?

Adicionalmente, no soy testaferro de nadie, como lo afirmó tajantemente el congresista Simón Gaviria en su debate el 8 de mayo. Jamás fui el dueño de Fabricato; fui uno de los accionistas mayoritarios entre muchos minoritarios. En efecto, no era un magnate, pero no me financié con dineros provenientes del delito. Contaba y cuento con formación y experiencia que me permitían visualizar oportunidades de inversiones en el mercado de valores, comencé a invertir en acciones desde 2003, en Acerías Paz del Río, Fabricato, Bavaria, Tablemac, Argos, Nacional de Chocolates, Éxito, Isa, Bancolombia, y con esos títulos hice negocios rentables. Desarrollé la estrategia en Acerías Paz del Río. Se hizo una importante inversión con recursos propios y luego apalancamiento con operaciones repos sobre la misma acción. Después vendí mi participación, una parte por mercado y otra por oferta pública de adquisición (OPA) y obtuve una gran utilidad, luego invertida principalmente en acciones de Fabricato.

Interbolsa le entregó a usted $80.000 millones sin garantías, dijo en febrero el liquidador Pablo Muñoz, en entrevista con Yamid Amat. ¿Dónde está esa plata?

Mis abogados desde diciembre de 2012 han intentado definir cuál es el monto exacto de la deuda con Interbolsa S.A., sin éxito. En repetidas oportunidades se ha solicitado cita al señor Pablo Muñoz para aclarar este tema. No se ha logrado celebrar esa reunión. El liquidador de Interbolsa S.A. tiene tiempo para atender a Yamid Amat, pero no a mí o a mis abogados. Todos los préstamos que me concedieron estaban garantizados con prenda en acciones.

La Superintendencia de Sociedades, que ordenó liquidar su compañía, encontró un traslado de $36.000 millones de Invertácticas a favor del ingeniero Alfonso Manrique, como anticipo de utilidades. ¿El negocio daba esas ganancias?

El contrato de cuentas en participación no se celebró con Alfonso Manrique, sino con su empresa Manrique y Manrique. Este anticipo de utilidades por inversiones y negocios fue a lo largo de 2011. En 2009 también percibió utilidades por casi $4.600 millones de pesos. La proyección de los negocios generaba altas utilidades, proporcionales al alto nivel de riesgo asumido y al apalancamiento.

Alfonso Manrique afirmó en diciembre: “Tengo todas las pruebas necesarias que evidencian que se falsificaron las firmas para poder hacer repos. Corridori hizo y deshizo de la manera más natural delante de todas las autoridades. Es por esto que ya tenemos una demanda penal en su contra”. ¿Por qué ha guardado silencio? ¿Interbolsa compraba acciones a nombre de Manrique sin permiso? ¿Manrique le entregó a usted miles de millones de pesos para invertir y se olvidó del asunto?

He guardado silencio, como quiera que considero que la información debo entregarla de primera mano a las autoridades y luego a los medios de comunicación. Si Interbolsa compraba acciones a nombre de Manrique y Manrique sin autorización, eso no es cierto; yo era ordenante en la cuenta de la comisionista y realizaba la compra y venta de acciones de su portafolio. Como ordenante tenía amplias facultades, no tenía la necesidad de falsificar ninguna firma. El portafolio inicial de Manrique era de $2.500 millones. Él no se olvidó del asunto. Una o dos veces por semana él o su hijo Juan Manuel pasaban por mi oficina a revisar su portafolio. Su hijo tenía acceso a la plataforma online de la Comisionista, era miembro suplente de la junta directiva de Fabricato y BMC y estaba en el comité de auditoría de la textilera. Él monitoreaba permanentemente la inversión de Manrique y Manrique.

¿Cómo se gestó la operación Fabricato? Según Rodrigo Jaramillo, usted llevó la idea a Interbolsa.

Se hizo un análisis profundo sobre posibilidades de recuperación de la empresa y sus ventajas competitivas. Compré y seguí Fabricato desde 2003. En 2009 enfrentó problemas con los mercados de Venezuela y Ecuador, revaluación del peso, vencimiento de aranceles Aptdea y el contrabando. Pero la administración de Óscar I. Zuluaga (expresidente de Fabricato) empezó a limpiar el balance, en el tercer trimestre de 2009 la compañía ajustó el inventario con provisión de $70.000 millones. Yo y muchos analistas esperábamos eso. En bolsa se cotizaba a $21,20 y su valor patrimonial era de $97,26 para el tercer trimestre de 2009. La acción tiene mucho espacio para crecer y llegar a su valor patrimonial. La compañía posee activos improductivos, con valor comercial importante, que siguen sirviendo como cobertura de la inversión. Se anunciaba la ratificación del TLC con EE.UU. y el Sindicato Antioqueño quería salir de Fabricato, lo que iba a generar una oferta importante de la acción. Por todo esto me pareció una gran oportunidad de inversión. La idea entonces fue mía y yo la propuse a un grupo de inversionistas. El primero a quien se la propuse fue a Juan Carlos Ortiz. Le gustó la operación y decidió participar por intermedio de Valores Incorporados y Rentafolio Bursátil y Financiero. La segunda persona a la que le propuse y estuvo dispuesto a participar fue a Alfonso Manrique; con él ya teníamos negocios de cuentas en participación.

¿De dónde salió el dinero para la toma de Fabricato?

No la llamaría toma sino inversión. Fue anunciada en 2009 y ratificada en 2010, a la administración de Fabricato, que la comunicó a la Superintendencia Financiera y ésta no manifestó reparos. El dinero salió de recursos propios de negocios anteriores, apalancamiento con repos, financiación con Valores Incorporados, Rentafolio Bursátil, Interbolsa SAI y créditos bancarios y de entidades financieras.

¿Quiénes participaron en la operación Fabricato y qué función cumplía cada uno? ¿Intervinieron Tomás
Jaramillo, Juan Carlos Ortiz, Jorge Arabia, Víctor Maldonado?

De 2009 a 2012 varios inversionistas creímos en el negocio de Fabricato: mi empresa Invertácticas y yo, Valores, Rentafolio, Manrique y Manrique, Cromas, María E. Jaramillo, Lina Barguil, Barbex, P&P Investment, Giteco, Manantial y VMS. Tomás Jaramillo y Juan Carlos Ortiz hablaban en nombre de Valores Incorporados y de Rentafolio Bursátil. Rodrigo Jaramillo y Jorge Arabia dirigían a Interbolsa Holding, a su turno dueña de Interbolsa comisionista e Interbolsa SAI, que fueron las empresas que terminaron fondeando gran parte de la operación. Con Víctor Maldonado jamás tuve relación de negocios.

Si Fabricato se hubiera vendido, ¿cuánto ganaban usted, Rodrigo Jaramillo, Alfonso Manrique, etc.?

La ganancia podría haber sido importante para mí y el señor Manrique, y para los 46.000 inversionistas en Fabricato. Rodrigo Jaramillo no sé qué ganaba, pero sí sé que dirigía Interbolsa Holding, dueños de Interbolsa comisionista, y por compra y venta de acciones y repos cobraron las respectivas comisiones, como igualmente sucedía con la BVC. La comisionista y la SAI también ganaban por intermediación en la tasa de interés que me cobraban a mí y la que le pagaban a los inversionistas. En pocas palabras, ganaron Interbolsa Holding y la BVC, a expensas de un cliente como yo.

¿Qué falló en Fabricato?

La administración de Fabricato falló en varios aspectos. La presidencia de Juan Carlos Cadavid no fue capaz de seguir con la recuperación lograda por Óscar I. Zuluaga, pero la junta directiva de entonces y la actual lo mantienen en su cargo. La compañía asumió un riesgo muy alto al comprar anticipadamente inmensas cantidades de algodón en el exterior en 2011, cuando los precios estaban en el punto más alto de la historia, lo que afectó los resultados del último trimestre de 2011 y de 2012. También falló al no reducir más los costos y gastos, y no proponer generar valor con los activos inmobiliarios y energéticos. Creo que nuevamente asumen el riesgo de que las utilidades de los negocios inmobiliarios y energéticos se puedan perder con los malos resultados del negocio textil. Falló increíblemente la administración de la compañía, pues permitió que se diera a conocer al público una exótica valoración de la acción, una mera opinión realizada por SBI Banca de Inversión, y no una valoración de la compañía, que permitiera informar su valor real con activos productivos y no productivos.

En diciembre de 2011 la Superfinanciera ordenó desmontar préstamos por $106.000 millones que Interbolsa SAI le había hecho a usted. ¿Qué le dijo la SAI? ¿Pagó usted esa plata o, como dicen, trasladó Interbolsa la deuda a Premium y a la comisionista?

Interbolsa SAI me comunicó que la Superfinanciera les había ordenado desmontar la financiación aprobada en mayo de 2011. El plazo de pago era a mediados de 2013 y yo no estaba en capacidad de pagar. Esto me puso contra la pared, se me impuso una decisión de desmonte sin consultarme como cliente. Interbolsa me indicó que la alternativa para pagar la obligación era constituir más repos con la comisionista Interbolsa y créditos con Valores Incorporados. A raíz de la visita de la Supefinanciera a la SAI en septiembre de 2011, la misma entidad visitó tanto mi empresa como las de otros inversionistas. Explicamos la inversión, el apalancamiento que había en Fabricato y la relación de negocios entre los inversionistas.

Si usted no manipuló la acción de Fabricato, ¿quién la triplicó?

La acción subió por la libre oferta y demanda, y por los buenos resultados de 2010 y los tres primeros trimestres de 2011, se anticipaba en diez años la salida de la Ley 550, y por estar saldada toda la deuda, de más de $300.000 millones; a la fecha sólo se deben $1.500 millones. En 2006, con la noticia de la negociación del TLC con EE.UU., la acción pasó de $20 a $96 en cinco meses. Si yo hubiese querido manipular la acción lo habría hecho a la baja, no tenía sentido alguno manipularla al alza. Mis operaciones de compra y venta de Fabricato, y los repos sobre la misma, se realizaban en la Bolsa de Valores de Colombia por medio de firmas comisionistas, bajo la vigilancia de la Superfinanciera, el Autorregulador del Mercado de Valores y la misma Bolsa de Valores. Desde que empecé a invertir en 2003 y hasta la quiebra de Interbolsa, nunca se me reprochó la manipulación de acciones.

El último balance del fondo Premium dice que usted debe US$33 millones. ¿Dónde está el dinero?

Desconozco el balance de Premium, no he adquirido deuda alguna con el fondo. Yo tengo deudas con Valores Incorporados y Rentafolio Bursátil, pendientes de conciliarse, pero son infinitamente menores a US$33 millones y fueron en su integridad utilizadas para la inversión en Fabricato. Andean Capital Market tiene una deuda, fruto de un contrato de cuentas en participación, con una compañía de la que soy representante legal y socio, Vecchio International Corporation. Este contrato les permitía a las filiales de Andean en Colombia (Valores Incorporados y Rentafolio) una cobertura, pues no incurrían en riesgo de variación de precio, al garantizarles una rentabilidad del 22% efectivo anual sobre su precio de compra. Esto es, aseguraban su rentabilidad, muy diferente a lo afirmado por el representante Simón Gaviria, quien manifiesta que en este negocio ellos perdían. Todo lo contrario: aseguraron su ganancia desde el principio de la inversión.

Premium invirtió US$61 millones en acciones de Fabricato. ¿Quién tomó esa decisión? ¿Fue para ayudarle a usted?

Los que invirtieron en Fabricato fueron Valores y Rentafolio; la inversión de ellos no fue superior a US$20 millones. No sé realmente quién tomó la decisión, yo sólo sé que le propuse un negocio a Juan Carlos Ortiz y él estuvo de acuerdo en participar. La inversión no fue por ayudarme a mí, fue porque a ellos les pareció un buen negocio en el que podían ganar dinero, como en efecto ganaron.

Hay 1.260 clientes de Premium que hoy no pueden recuperar su capital, atrapado en devaluadas acciones de Fabricato. ¿Usted les debe una explicación?

Quisiera tenerla, pero como no soy ni he sido administrador, ni socio de Premium, me resulta imposible. Por otro lado, yo también fui un cliente de Valores Incorporados y de Rentafolio Bursátil.

Usted fue el principal accionista de Fabricato. Ahora lo es Alianza Fiduciaria. ¿Qué sucedió?

Con la liquidación de Interbolsa, las operaciones repos que se tenían no se pudieron renovar o se adelantaron, por decisión de la Superfinanciera y de la BVC. Por lo tanto, Alianza debió ser un importante inversionista en repos activos de Fabricato que se quedó con las acciones por incumplimiento de los inversionistas que teníamos repos pasivos. No entiendo cuál fue el interés de Alianza Fiduciaria, pues terminó invirtiendo en repos activos de la acción mencionada, cuando Alianza Comisionista de bolsa, que pertenece al mismo grupo, tenía cerrado el cupo para hacer repos en esas acciones. Cerrar cupos para determinadas acciones es afectar la libre demanda y oferta.

¿Cuánto pagó usted a Interbolsa por concepto de comisiones e intereses por los repos sobre acciones de Fabricato? ¿Qué interés anual le cobraban sobre repos?

Por comisiones, mi empresa y yo pagamos más de $15.000 millones. Por intereses, más de $30.000 millones. Los otros inversionistas que creyeron en el proyecto también pagaron altas sumas de dinero por estos conceptos. El interés efectivo anual sobre los repos fue subiendo con el pasar de los años, hasta llegar en el último período a 16%.

¿De dónde salía esa plata?

De compra y venta de acciones, al igual que de operaciones repos y financiamiento bancario.

* Lea mañana la segunda parte.

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